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Un verano complicado para el Barça: De Jong se pronuncia

No está siendo un verano sencillo para los capitanes del Barcelona. De los cuatro que arrancaron la temporada pasada, dos se han marchado cedidos y otro vive rodeado de polémica por una lesión que se alargó tras el Mundial de la FIFA. El brazalete pesa más que nunca en el vestuario azulgrana.

Ronald Araujo puso rumbo a Liverpool y Marc-André ter Stegen hizo las maletas hacia Ajax, ambos en calidad de cedidos. En el Camp Nou queda Frenkie de Jong como capitán principal, pero ni siquiera él se ha librado del ruido.

El centrocampista neerlandés se ha convertido en blanco de críticas y filtraciones. Se ha llegado a asegurar que el entrenador ha perdido la confianza en él después de que agravara su lesión durante el Mundial. El parte médico es duro: varios meses de baja y una evolución que, por ahora, no ofrece buenas noticias.

En este contexto, De Jong decidió romper el silencio.

De Jong, contra la desinformación y a favor de La Masia

En una extensa entrevista con los medios oficiales del club, el neerlandés abordó de frente la “desinformación” sobre su estado físico y su situación interna. Explicó cómo se lesionó, insistió en que no fue por irresponsabilidad propia y defendió su profesionalidad en un momento en el que su figura se ha puesto en duda.

En esa misma conversación, el capitán aprovechó para mirar más allá de su caso y hablar de dos pilares del proyecto: La Masia y los fichajes.

Sobre la cantera, De Jong se mostró casi deslumbrado por el nivel que ve a diario. Lo resumió con una frase que encaja con la historia del club: “La Masia es increíble. Cada año salen jugadores que ni conocemos, y en un año se convierten en futbolistas muy importantes para el equipo. Esa es la ADN del club”.

Mientras él se recupera, los jóvenes vuelven a empujar desde abajo. Y el capitán, aunque lesionado, se aferra a esa idea de continuidad: el talento no se detiene.

La adaptación de los fichajes y el sueño de la Champions

La lesión de De Jong es un golpe serio para el Barça. Su ausencia condiciona el plan de juego y deja un vacío en la sala de máquinas. Pero el neerlandés no se ha desconectado del día a día. Desde su rol de capitán, asegura que está volcado en ayudar a los recién llegados a entender qué significa jugar en el Barcelona.

“Son muy buenos jugadores y muy buenas personas. Nos van a ayudar mucho, y estoy intentando que se adapten lo más fácil posible”, explicó. Una frase sencilla, pero que dibuja su papel actual: menos protagonismo en el césped, más influencia en el vestuario.

Entre la enfermería y el trabajo invisible, De Jong no pierde de vista el gran objetivo continental. El centrocampista admitió que levantar la UEFA Champions League sigue siendo un sueño compartido en el vestuario. No lo maquilló: para él y para el grupo, llegar hasta el final en la competición europea es una obsesión deportiva.

Con el brazalete en el brazo, pero sin poder pisar el césped durante semanas, Frenkie de Jong vive uno de los tramos más incómodos de su etapa en el Barcelona. Entre dudas externas, elogios a La Masia y la tarea de integrar fichajes, el capitán se aferra a una idea clara: cuando vuelva, quiere hacerlo para un equipo que siga creyendo que la Champions no es una utopía, sino el siguiente paso obligado.