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UConn logra empate valioso contra West Virginia en fútbol femenino

MORGANTOWN, WV – El empate supo a algo más que un punto para UConn. El equipo femenino de fútbol de las Huskies (2-1-3) salió de la casa del No. 8 West Virginia con un 1-1 trabajado, maduro y con aroma a resultado grande este domingo en el Dick Dlesk Stadium.

UConn tuvo que remar desde el arranque. Un despiste temprano, gol en contra en el minuto 3 y el partido cuesta arriba desde casi el primer suspiro. Lejos de desmoronarse, las Huskies respondieron con carácter.

Gabby Miller encendió la chispa en el minuto 7, persiguiendo un pase en profundidad y generando el primer disparo del partido para las visitantes. Fue la primera señal de que UConn no había viajado a Morgantown a aguantar, sino a competir.

Shimkin manda, Staunton golpea

Con el paso de los minutos, el nombre de Chloe Shimkin empezó a repetirse en cada ataque peligroso. La jugadora de Rockville Centre, N.Y. se adueñó de la banda y del balón parado. En el 22’, provocó el primer córner de las Huskies con un disparo bloqueado. Tres minutos después, en el 25’, volvió a colgar dos servicios medidos desde la esquina que rozaron el empate.

El premio llegó tras el descanso. Y llegó, cómo no, desde el botín de Shimkin.

Minuto 52. Córner de Shimkin al corazón del área pequeña. Jessica Carr mete el primer toque, la pelota queda suelta y aparece Maeve Staunton. La novata no duda: redirección rápida y balón a la red. 1-1 y el partido otra vez abierto.

Para Staunton, es ya su tercer gol en los últimos dos encuentros. Racha encendida. Confianza por las nubes. Y UConn, de pronto, jugando de tú a tú con una potencia del top-10 nacional.

UConn aprieta y West Virginia resiste

Lejos de conformarse con el empate, las Huskies subieron una marcha. El segundo tiempo se jugó más cerca del área de las Mountaineers, con UConn acumulando llegadas y saques de esquina.

La ocasión más clara para la remontada nació del pie de Maree-Anne Van Doesburg. En el minuto 70, la sophomore soltó un disparo potentísimo que llevaba destino de gol, pero la guardameta de West Virginia respondió con una parada decisiva y mantuvo el 1-1.

Las cifras del segundo tiempo contaron la historia del empuje visitante: UConn superó 5-4 en remates a las Mountaineers y forzó seis córners por solo tres de las locales. La presión fue real. El gol de la victoria, esta vez, no llegó.

Muralla Yamas y punto de prestigio

Desde el banquillo, Ava Yamas firmó una actuación clave. Entró para la segunda mitad y respondió con tres atajadas importantes, sosteniendo el empate cuando West Virginia intentó recuperar el control del marcador. Cada intervención fue un pequeño ladrillo en ese punto de prestigio que las Huskies se llevaron de Morgantown.

El 1-1 final deja a UConn con un resultado que pesa más que la simple estadística. Empatar en casa del No. 8, viniendo desde atrás, con una novata goleadora en racha y un equipo que no se encoge ante el escenario grande, dice mucho de hacia dónde apunta este grupo.

Ahora, el reto se traslada a Cambridge, Mass. El próximo domingo 20 de septiembre, a la 1 p.m., espera Harvard. ¿Será el próximo capítulo de la consolidación de estas Huskies como un rival incómodo para cualquiera?