Tchouameni y su ausencia en Francia: el plan de Mourinho
La primera lista de Zidane al frente de la selección de Francia llegó con un nombre ilustre ausente: Tchouameni. Cuatro partidos por delante y ni rastro del centrocampista de Real Madrid, que sigue peleando con una lesión en la ingle y apenas suma tres apariciones esta temporada, solo una como titular, en la derrota 3-2 ante Elche.
La decisión encendió el debate. ¿Presión del club? ¿Mensaje del nuevo seleccionador? La respuesta llegó este sábado, en la previa del derbi madrileño, con un protagonista claro: Mourinho.
Mourinho se desmarca: “No tuve ninguna influencia”
El técnico portugués fue directo al aclarar el escenario y blindar al club de cualquier sospecha. No hubo llamadas, no hubo maniobras en la sombra.
«No tuve ninguna influencia en la decisión. No llamé a Zidane y Zidane no me llamó. Me sorprendió», admitió Mourinho ante los medios. La clave, según el entrenador, estuvo en la conversación entre el propio Zidane y Tchouameni: «Ellos hablaron y acordaron que lo mejor para él era usar este parón para hacer la pretemporada que no pudo hacer».
El mensaje es claro: nada de complots entre banquillos, solo una hoja de ruta consensuada para recuperar a un futbolista que nunca llegó a arrancar físicamente esta campaña.
Un parón que sabe a pretemporada
Mourinho lleva semanas con la misma sensación: Tchouameni juega con el freno de mano echado. Sin una pretemporada real, su cuerpo lo ha acusado y sus minutos se han reducido al mínimo. De ahí que el técnico vea este parón casi como un regalo.
El portugués subraya que el centrocampista “necesita desesperadamente” este tiempo para alcanzar su mejor estado de forma. Menos viajes, menos carga competitiva, más trabajo específico. Para el club, un escenario ideal.
Desde el banquillo blanco lo interpretan como una ventaja competitiva: Francia renuncia momentáneamente a él, pero Real Madrid gana semanas de trabajo, descanso y recuperación sin el desgaste de los partidos internacionales.
Francia lo cuida, el Madrid lo agradece
La sintonía entre selección y club, esta vez, es total. Mourinho reveló que el seleccionador francés también ha hecho su parte para calmar cualquier inquietud del jugador.
«El seleccionador le dejó claro que cuenta con él para el futuro y acordaron esta decisión que, para nosotros, es un privilegio», explicó. Privilegio porque, tras el derbi, Tchouameni tendrá días libres y una ventana perfecta para resetear su cuerpo. «Después del derbi, tendrá sus días libres y podrá volver más fuerte», añadió el técnico.
No hay castigo, no hay duda sobre su rol en la selección. Hay planificación. Y eso cambia por completo la lectura de su ausencia.
Un calendario hecho a medida
El contexto también ayuda. Tras el derbi del domingo, Real Madrid entra en un pequeño vacío competitivo. No vuelve a jugar hasta el 10 de octubre, ante Villarreal, y cuatro días después le espera un duelo de Champions League frente a Roma.
Entre medias, un oasis. Tiempo para que Tchouameni cure del todo la lesión, se ponga a tono y, por fin, pueda pelear en igualdad de condiciones por un puesto fijo en el once de Mourinho.
El club lo ve como una inversión a corto plazo. Francia lo protege pensando en el medio plazo. La pregunta ahora es sencilla: ¿aprovechará Tchouameni este parón para convertirse, de una vez, en el titular indiscutible que todos esperan?






