Serie A: Udinese y Como empatan 1-1 en un duelo táctico
En la tarde templada del Friuli, el regreso de la Serie A a Udine dejó un empate que dice mucho más de lo que marca el 1-1 final. En el Bluenergy Stadium - Stadio Friuli, Udinese y Como estrenaron la temporada 2026 en la “Regular Season - 1” con un duelo de estilos, de entrenadores y de estructuras tácticas que ya deja ver la identidad que ambos quieren imponer en el campeonato.
Tras el pitido final de Alberto Ruben Arena, el marcador reflejó el guion numérico de un inicio de curso en equilibrio: Udinese, 1 punto en total tras 1 partido, 1 gol a favor y 1 en contra; Como, idéntico registro global, pero con su punto cosechado lejos de casa. La diferencia de goles de ambos es 0, producto de ese 1-1 que los coloca, de momento, en la zona media: Udinese noveno, Como octavo.
I. ADN de los onces: tres centrales contra mediapunta clásico
Kosta Runjaic apostó por un 3-4-2-1 que, más que un dibujo, fue una declaración de intenciones. Con M. Okoye bajo palos, la línea de tres formada por J. Abankwah, M. Palma y O. Solet ofreció una base física y agresiva, con Abankwah destacando por sus 2 balones bloqueados y su lectura para salir al corte. Por delante, una banda ancha de cuatro: M. Vojvoda y H. Kamara abiertos, con J. Karlstrom y J. Piotrowski como doble eje.
En los tres cuartos, la creatividad y el desequilibrio se concentraron en N. Zaniolo y J. Ekkelenkamp, flotando por detrás de I. Gueye, referencia única. No es casualidad que el primer gol liguero de Udinese lleve la firma de Kamara y el pase de Ekkelenkamp: el carril izquierdo y la mediapunta fueron, claramente, el corazón ofensivo del equipo.
Enfrente, Cesc Fabregas dibujó un 4-2-3-1 más ortodoxo, pero cargado de matices. J. Butez en portería, una línea de cuatro con Y. Couto y A. Valle en los laterales, y la pareja central J. Ramon – T. Chalobah para sostener el bloque. Por delante, doble pivote de control con M. Perrone y L. Milla, y una línea de tres mediapuntas con N. Paz, M. Baturina y J. Rodriguez orbitando alrededor de A. Douvikas, el “9” que ya se ha estrenado con 1 gol en total, 3 tiros y los 3 a puerta.
II. Vacíos tácticos y ausencias que pesan
Udinese llegó a este estreno con una lista de ausencias significativa. A. Buksa no estuvo disponible por estar inactivo, G. Chakvetadze se perdió el duelo por una lesión en el pie, A. Zanoli por problemas de rodilla y, sobre todo, C. Kabasele cumplió sanción por tarjeta roja. La baja de Kabasele obligó a Runjaic a confiar en la juventud de Abankwah y Palma en la línea de tres, una apuesta que condicionó la agresividad del bloque: Udinese defendió bien el área, pero sin un jefe veterano en el centro, el equipo fue más reactivo que dominante.
Como también lamentó la ausencia de J. Addai por una lesión en el tendón de Aquiles, restando una opción de profundidad y desborde desde el banquillo. Sin embargo, Fabregas compensó con un banco muy profundo: desde la experiencia de E. Goldaniga o M. O. Kempf hasta el peso ofensivo de A. Morata y A. Diao, la sensación es que Como tiene recursos para cambiar partidos en la segunda mitad a lo largo del curso.
Disciplinariamente, la radiografía de Udinese ya insinúa un patrón: en total esta campaña, el equipo ha recibido tarjetas amarillas repartidas en tres franjas muy concretas, con un 33.33% entre el 16-30’, otro 33.33% entre el 31-45’ y un último 33.33% en el tramo 91-105’. Es decir, un bloque que se carga de amonestaciones en el final de cada parte y en el tiempo añadido, reflejo de un fútbol intenso y, a veces, al límite. No ha visto tarjetas rojas en este inicio liguero, pero el historial reciente de Kabasele recuerda que el riesgo está ahí.
III. Duelo de élites: “Cazador vs Escudo” y el “motor” del medio
En clave narrativa, el enfrentamiento dejó dos grandes ejes individuales. El primero, el “Cazador vs Escudo”. Por parte de Como, A. Douvikas se presenta ya como uno de los delanteros a seguir: 1 gol en total, 3 remates, todos a portería, 9 duelos disputados. Es un “9” que no se esconde, que ataca el área con convicción y que obliga a los centrales a vivir en tensión constante. Frente a él, la zaga de tres de Udinese, con un Abankwah que no solo ganó 3 de sus 6 duelos, sino que además bloqueó 2 disparos, emergió como el “escudo” que, aunque no logró mantener la portería a cero, sí contuvo a un rival muy directo.
El segundo eje fue el “motor” del mediocampo. En Udinese, la figura de J. Piotrowski como interior trabajador se combinó con la calidad de Ekkelenkamp. Piotrowski completó 30 pases con un 96% de precisión, ganó 3 de 7 duelos y se sacrificó en la presión, pero también vio una amarilla que lo obliga a medir mejor su agresividad en próximos encuentros. Ekkelenkamp, por su parte, no solo repartió 1 asistencia y generó 1 pase clave, sino que sumó 4 entradas y 3 intercepciones: un mediapunta que también trabaja hacia atrás, pieza fundamental en la estructura de Runjaic.
En Como, el equilibrio recayó sobre el doble pivote Perrone–Milla, mientras la creatividad se canalizaba a través de N. Paz y M. Baturina. No hay aún datos individuales destacados de ellos en la tabla de máximos goleadores o asistentes, pero su rol táctico fue claro: dar líneas de pase a Douvikas y sostener el bloque cuando el equipo se replegaba.
IV. Kamara, el puñal; Douvikas, el aviso
El impacto de H. Kamara en este arranque es mayúsculo. Con 1 gol en total, 3 disparos (2 a puerta), 36 pases y 3 entradas ganadas, el costamarfileño fue el auténtico puñal de Udinese por banda. Su capacidad para llegar desde atrás y su despliegue físico lo convierten en el principal foco ofensivo del equipo. A su espalda, Ekkelenkamp aparece ya en la élite de los asistentes de la liga con 1 pase de gol y 4 intentos de regate, un creador con zancada y compromiso defensivo.
En Como, Douvikas se erige en la referencia inmediata: 1 gol, 3 tiros a puerta, 1 falta recibida y otra cometida, la imagen de un delantero que vive en el filo, dispuesto a chocar con centrales como Solet o Palma. Su 6.6 de valoración refleja un partido completo, aunque todavía con margen para afinar en la asociación.
V. Lectura estadística y pronóstico táctico
Siguiendo los números de este arranque, ambos equipos muestran un patrón casi simétrico. Udinese, en total esta campaña, ha jugado 1 partido, todos en casa: 1 empate, 1 gol a favor, 1 en contra, media de 1.0 tanto marcado y 1.0 encajado por encuentro, sin porterías a cero pero también sin partidos sin marcar. Como, por su parte, ha disputado 1 duelo, todos en sus desplazamientos: 1 empate, 1 gol a favor y 1 en contra, con una media de 1.0 gol anotado y 1.0 recibido en sus viajes. Ninguno ha lanzado ni recibido penaltis todavía, con un 0% de acierto y 0% de fallos simplemente porque no han tenido oportunidades desde los once metros.
La estadística, por ahora, dibuja a dos equipos equilibrados, sin extremos: ni goleadas ni colapsos defensivos. Pero el matiz táctico es diferente. Udinese, con su 3-4-2-1 ya utilizado 1 vez en total, parece haber encontrado una estructura estable: carrileros profundos, mediocentros de trabajo y dos mediapuntas capaces de conectar con un “9” móvil. Como, con su 4-2-3-1 también repetido 1 vez en total, apuesta por el control del centro y la activación constante de su delantero referencia.
De cara a las próximas jornadas, la “intersección crítica” se dibuja clara: la agresividad de Udinese en los finales de parte —donde concentra el 66.66% de sus amarillas entre el 31-45’ y el 91-105’— puede chocar con la capacidad de Douvikas para forzar duelos y faltas en zonas sensibles. Si Fabregas consigue aislar al griego contra centrales ya cargados de minutos y amonestaciones, Como puede encontrar ventaja en los tramos finales.
Por el contrario, si Runjaic mantiene fresco su carril izquierdo y sigue potenciando la sociedad Kamara–Ekkelenkamp, Udinese tiene argumentos para romper partidos por fuera y cargar el área con centros y llegadas de segunda línea. Con ambos equipos promediando 1.0 gol a favor y 1.0 en contra en total, el pronóstico estadístico apunta a más partidos abiertos, de marcador corto pero con alternativas.
El 1-1 del Friuli no es solo un punto para cada uno: es la primera página de dos proyectos que, desde sistemas distintos, comparten una misma ambición silenciosa en esta Serie A 2026.






