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Sergi Domínguez: El central que busca regresar al Barça

La Masia no solo alimenta al primer equipo del Barça. También expulsa talento al mundo. Futbolistas que, por falta de minutos o por pura competencia, se ven obligados a hacer la maleta, crecer lejos de casa y demostrar que el sello azulgrana no caduca.

Sergi Domínguez es uno de ellos.

El central barcelonés, de 21 años, salió el verano pasado rumbo a Dinamo Zagreb en un traspaso de 1,2 millones de euros. Un destino inesperado, una liga poco mediática… y una temporada que lo ha cambiado todo: campeón de liga, campeón de copa y elegido en el Once de la Temporada del campeonato croata. En solo un año se ha convertido en uno de los defensas más destacados del país.

Nada mal para alguien que, como él mismo reconoce, jamás imaginó ese camino.

De soñar con Segunda a reinar en Croacia

Domínguez terminó su etapa en el Barça con una idea bastante clara: salir cedido o traspasado, pero seguir en España.

«Terminé la temporada con Barcelona y la idea era irme cedido o traspasado, pero nunca pensé que acabaría en Croacia. Pensaba que jugaría en Segunda División», confesó en una entrevista con SPORT.

El giro de guion llegó con una llamada conocida: Albert Capellas, excoordinador de La Masia y hoy en el staff del Dinamo Zagreb. Su figura fue clave para que el central se decidiera a dar un salto tan poco habitual para un canterano culé.

El movimiento, visto con perspectiva, ha sido un acierto rotundo. Domínguez ha encontrado minutos, responsabilidad y un contexto competitivo que lo ha endurecido. Títulos, reconocimiento y sensación de futbolista hecho. Pero, por encima de todo, una certeza: su historia con el Barça no ha terminado.

El espejo de Dani Olmo y un sueño que no se apaga

Antes de aterrizar en Zagreb, Domínguez buscó referencias. Y pocas mejores que la de Dani Olmo, otro producto de La Masia que eligió el mismo puente croata para relanzar su carrera.

«Hablé con él antes de venir. Dani vino aquí, luego se fue al Leipzig y después volvió a Barcelona. Por eso pensé en él, porque, al final, mi sueño es volver a jugar en casa», explicó.

Ese sueño no lo esconde. Lo repite. Lo subraya.

«Mi objetivo final es volver a casa y jugar en el Barcelona. Ojalá pueda pasar. Es difícil, pero lo intentaré. Aún tengo tiempo», afirma con una claridad que no admite dobles lecturas.

El Barça, consciente del potencial del central, se guardó una cláusula de porcentaje de futura venta. Un detalle que no garantiza nada, pero que mantiene un hilo tendido con el club en el que se formó.

Un estilo muy Barça a 1.500 kilómetros

El cambio de país y de liga no ha supuesto una ruptura total con su ADN futbolístico. Al contrario. Domínguez se ha encontrado en Dinamo Zagreb con un ecosistema que, a su juicio, le resulta familiar.

«La filosofía de juego del Dinamo y la del Barcelona son muy parecidas. Casi idénticas: 4-3-3, salida desde atrás, presión alta», detalla.

Hay matices, por supuesto. «Obviamente hay diferencias en las instalaciones y en el presupuesto, pero el Barcelona es, en mi opinión, el mejor equipo de Europa», añade.

En Croacia, el central ha pulido sobre todo su versión sin balón. Más duelos, más choques, más exigencia física.

«He mejorado sin balón. He ganado experiencia en los duelos, en agresividad y en colocación. Es una liga más dura en ese sentido», admite. Un complemento ideal para un defensa formado en la escuela de la posesión y la lectura táctica.

El deseo de cruzarse con el Barça en Europa

Domínguez no solo sueña con volver. También se imagina, a corto plazo, enfrentándose al club que marcó su infancia. Y quiere hacerlo en el escaparate más grande posible.

«Me encantaría poder enfrentarme al Barcelona algún día en la Champions League. Sería divertido, sobre todo, jugar contra el Barça. Me encontraría con amigos míos y con todos los miembros del cuerpo técnico que conozco», reconoce.

Entre esos amigos, dos nombres propios que hoy ya son estrellas consolidadas: Pau Cubarsí y Lamine Yamal.

Lo que han hecho ambos le sigue sorprendiendo, incluso a él, que los conoce desde dentro.

«Lo que han hecho Pau Cubarsi y Lamine Yamal no es normal. Es una locura. Cubarsi, con 19 años, fue uno de los mejores jugadores de España y del Mundial», señala.

Sobre Lamine, la sensación es parecida: «Lamine también ha tenido un papel importante. Cada vez que toca el balón, parece que algo va a pasar».

Un futuro abierto… con el Camp Nou al fondo

Por ahora, la prioridad es clara: seguir creciendo en Zagreb, consolidar su estatus en la liga croata y trasladar ese impulso a una segunda temporada aún más sólida.

El regreso al Barça, a día de hoy, sigue siendo una posibilidad lejana. Pero Domínguez sabe que la única forma de acercarla es sencilla y brutalmente competitiva: rendir cada semana.

El club azulgrana tiene motivos para vigilar de cerca su evolución. Con la cláusula de porcentaje de futura venta, cualquier explosión definitiva del central no solo revalorizaría su nombre, también abriría una puerta deportiva y económica.

Dani Olmo ya demostró que salir de La Masia no siempre es un adiós definitivo. Sergi Domínguez, campeón en Croacia y con las ideas muy claras, se ha propuesto seguir el mismo camino.

La pregunta ya no es si sueña con volver. La cuestión es cuánto tardará el Barça en mirar de nuevo hacia Zagreb.

Sergi Domínguez: El central que busca regresar al Barça