Sarina Wiegman renueva con las Lionesses hasta 2029
La historia entre Sarina Wiegman y las Lionesses no se detiene. La seleccionadora de Inglaterra ha firmado una ampliación de contrato por dos años y seguirá al mando hasta el final de la Euro 2029, un mensaje rotundo de continuidad tras encadenar títulos, finales y una transformación profunda del fútbol femenino inglés.
Hasta ahora, su vínculo con la federación inglesa expiraba después del Mundial del próximo verano. Ya no. La Federación (The FA) ata a la mujer que ha convertido a Inglaterra en una máquina de competir en grandes torneos y que, con 56 años, se ha instalado en la élite absoluta de los banquillos.
La arquitecta de una era dorada
Los números de Wiegman con Inglaterra hablan solos, pero lo que ha construido va más allá de las estadísticas. Bajo su mando, las Lionesses conquistaron su segundo Campeonato de Europa consecutivo al derrotar a España en la final de la Euro 2025, un triunfo que tuvo un peso histórico añadido: fue el primer gran título de una selección inglesa, masculina o femenina, logrado en territorio extranjero.
Ese éxito llegó después de una secuencia de finales que ya forma parte de la historia del fútbol de selecciones. Con la selección de Países Bajos, Wiegman ganó la Euro 2017 y alcanzó la final del Mundial 2019. Con Inglaterra, levantó la Euro 2022 en Wembley ante Alemania (2-1) y llevó al equipo a la final del Mundial 2023 en Australia, donde cayó por 1-0 ante España. Al llegar a la final de la Euro 2025, se convirtió en la primera seleccionadora —o seleccionador— en alcanzar cinco finales consecutivas de grandes torneos internacionales.
El último título europeo con Inglaterra la colocó además en un club casi privado: es la segunda entrenadora en la historia, tras la alemana Christina Theune, en ganar tres Eurocopas seguidas.
Un trabajo que la entusiasma cada día
Wiegman no disimula lo que significa este proyecto para ella. “Estoy tan feliz de poder continuar con este grupo y no puedo imaginar un trabajo mejor en el fútbol”, afirmó al anunciarse su renovación. Habla de una estructura que siente a su medida: “Trabajar para una organización de clase mundial como The FA, y junto a tanta gente dedicada a lograr que las selecciones de Inglaterra ganen y a hacer crecer nuestro deporte, me entusiasma cada día”.
Su llegada en septiembre de 2021 para relevar a Phil Neville marcó un antes y un después. En apenas un año entregó el primer gran título de la historia de la selección femenina inglesa en la Euro 2022. Desde entonces, Inglaterra se ha instalado en la conversación permanente por los títulos, con un estilo reconocible, una competitividad feroz y una generación que ha aprendido a vivir bajo presión.
Brasil en el horizonte inmediato
La renovación no desvía el foco. Wiegman lo dejó claro: el objetivo inmediato es el Mundial del próximo verano en Brasil. Inglaterra ya dio el primer paso al aplastar a Grecia por un global de 8-1 la semana pasada para asegurar su presencia en la segunda ronda de los play-offs mundialistas. Ahí espera Ucrania, en una eliminatoria a doble partido que definirá si las Lionesses sellan su billete.
“Mi principal preocupación ahora mismo es absolutamente el Mundial, y ayudar a este grupo a alcanzar su potencial en los próximos años”, subrayó. La hoja de ruta es nítida: “Tenemos un trabajo importante por hacer para confirmar nuestra plaza en Brasil, y ojalá podamos lograrlo y darle al país otro verano especial para recordar el año que viene”.
No es una frase vacía. Inglaterra ya sabe lo que es encender un verano entero con una selección femenina ganadora, estadios llenos y audiencias masivas. Wiegman quiere repetir el escenario, esta vez en un Mundial que se presenta como la gran asignatura pendiente tras la final perdida en 2023.
Confianza total desde The FA
Dentro de The FA, la figura de Wiegman se ha convertido en un pilar estratégico. Mark Bullingham, director ejecutivo, no escatimó elogios al explicar por qué la federación se mueve con tanta determinación para retenerla. La definió como una “entrenadora increíble con un historial inigualable en grandes torneos” y dejó claro que, mientras el público se queda con los trofeos y los momentos vibrantes, ella solo mira hacia adelante.
Bullingham fue tajante: “No hay nadie mejor para liderar a las Lionesses en los próximos dos torneos”. Para la federación, el impacto de Wiegman va mucho más allá del banquillo: “Su impacto en el fútbol inglés ha sido inmenso, y sigue inspirando a tantísima gente en todo el juego. Tenemos aún mucho por hacer en el fútbol femenino y ella será clave para ayudarnos a lograrlo”.
La renovación, en ese sentido, no es solo un premio al éxito pasado. Es una declaración de intenciones sobre el futuro de la selección y del propio ecosistema del fútbol femenino en Inglaterra.
Una selección que ya no se conforma
Con dos Eurocopas consecutivas, una final mundialista reciente y un título histórico logrado fuera de casa, Inglaterra ya no se mira como aspirante, sino como referencia. La vara está alta. Precisamente por eso la continuidad de Wiegman resulta tan significativa: asegura un proyecto, un estilo y una cultura competitiva que han dado resultados al máximo nivel.
El próximo examen serio llega pronto. Primero, Ucrania en los play-offs. Después, si todo va según lo previsto, Brasil y otro escenario global en el que Inglaterra ya no viaja como invitada, sino como candidata natural.
Con el futuro resuelto hasta 2029 y un vestuario que se ha acostumbrado a jugar finales, la pregunta ya no es si las Lionesses pueden volver a ganar. La verdadera incógnita es cuántos títulos más pueden levantar con Sarina Wiegman al mando.





