Salida de Jocelyn Blanchard del club Troyes tras investigación
El terremoto estalló en Troyes en cuestión de horas.
El club Esperance Sportive Troyes Aube Champagne anunció este viernes la salida inmediata de su director deportivo, Jocelyn Blanchard, justo después de que se hiciera pública la apertura de una investigación judicial contra el exfutbolista de 54 años.
“Han puesto fin a su colaboración, con efecto inmediato”, comunicó el club en una nota escueta, sin adornos ni matices. A renglón seguido, la entidad aseguró que “se centrará en garantizar la continuidad de su proyecto deportivo” y que iniciará pronto el proceso para contratar a un nuevo director deportivo. El mensaje es claro: cortar rápido, intentar estabilizar después.
Investigación judicial y denuncias internas
El anuncio no llega en el vacío. Pocas horas antes, el diario local L'Est Eclair había revelado que la fiscalía de Troyes, ciudad del sureste de París, había abierto una investigación judicial sobre Blanchard.
Contactada por AFP, la fiscalía no respondió este viernes. Silencio institucional en un contexto ya inflamable.
El caso venía gestándose desde principios de octubre, cuando el mismo medio desveló la existencia de una investigación interna en el club. Según esa información, varias empleadas habrían presentado quejas contra Blanchard por conductas inapropiadas y comentarios sexistas. Un escenario grave para cualquier estructura profesional, aún más para un club que pertenece a un grupo multinacional.
La investigación interna corre a cargo de City Football Group, el holding que controla 12 clubes en todo el mundo, entre ellos el Manchester City, y del que Troyes forma parte. El gigante del fútbol moderno, obligado ahora a revisar lo que ocurre en una de sus piezas del engranaje.
Blanchard, en el banquillo… pero no apartado
Pese a la tormenta interna, Blanchard seguía visible. Estuvo presente antes del 2-0 encajado por Troyes el pasado domingo en su duelo de Ligue 1 ante el Marseille. No se le había apartado de la primera línea, una decisión que ya generaba interrogantes dentro y fuera del club.
En los aledaños de ese encuentro, el presidente Edwin Pindi defendió el proceso interno: “Troyes dispone actualmente de todas las herramientas necesarias para esclarecer lo que está ocurriendo, que es exactamente lo que hemos intentado hacer en las últimas semanas y lo que seguiremos haciendo en los próximos días”, declaró.
Era un mensaje de control de daños. Hoy, la salida de Blanchard dibuja otro escenario: el club acelera la ruptura mientras la justicia toma el relevo.
Un dirigente con trayectoria y un club en apuros
Blanchard había llegado a Troyes este verano, de la mano de un viejo conocido. Ya había trabajado con Pindi en Dunkerque, donde ejerció como director deportivo entre 2020 y 2023. Antes, había ocupado dos etapas en el mismo cargo en Lens, entre 2011 y 2017. Un perfil experimentado en los despachos tras una carrera notable sobre el césped, con pasos por Metz, Juventus y Austria Vienna en el centro del campo.
Su salida deja un vacío en un momento delicado. Recién ascendido tras su descenso de la Ligue 1 en la temporada 2022-23, Troyes regresó a la élite este curso y pelea abajo: marcha 17º, con una sola victoria en seis jornadas. El margen deportivo es mínimo, la confianza frágil y el ruido externo, ensordecedor.
La prioridad oficial es encontrar cuanto antes un nuevo director deportivo para sostener el proyecto. La prioridad real, más urgente, es otra: que las investigaciones, internas y judiciales, aclaren por completo qué ha ocurrido dentro del club y qué tipo de cultura se ha tolerado en Troyes en los últimos meses.






