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Roberto De Zerbi y la ambición del Tottenham: Cero presión ante el gasto

Roberto De Zerbi sonríe cuando le hablan de presión. No se encoge, no rebaja expectativas. Las disuelve. “Cero presión”, responde el técnico de Tottenham cuando le preguntan si el enorme gasto del club en este mercado le pesa sobre los hombros.

Y lo hace tirando de una anécdota muy londinense.

Un taxi, un aficionado de Arsenal y una lección de mercado

“Un día un taxista en Londres paró para felicitarme por el mercado de fichajes”, contó el italiano. “Me dijo: ‘Oye, estáis gastando mucho dinero’. Yo le pregunté: ‘¿De quién eres aficionado?’. Arsenal. Y le dije: vosotros habéis gastado dinero desde hace tres o cuatro años”.

El mensaje de De Zerbi es claro: el Tottenham solo está entrando en un terreno donde los grandes ya llevan tiempo instalados. “Manchester City, Liverpool, Chelsea, Arsenal… para mantenerse arriba han gastado dinero. Si quieres competir, ahora, tenemos que traer jugadores top, como estamos haciendo”.

Y los nombres avalan el discurso.

Récord tras récord en el mercado de Spurs

Tottenham ha dinamitado su propio techo de gasto en cuestión de días. Primero, con Matheus Fernandes, fichado desde West Ham por 85 millones de libras, una cifra histórica para el club. Apenas había tiempo para digerirlo cuando llegó el siguiente golpe: Sandro Tonali, procedente de Newcastle, por 100 millones.

Dos operaciones que reescriben la escala económica del Tottenham y lo colocan, al menos en inversión, en la misma conversación que los gigantes de la Premier.

El movimiento no se detiene ahí. Jan Paul van Hecke llega desde Brighton por 52 millones para apuntalar la defensa, mientras que el club ha aprovechado el mercado de jugadores libres con tres incorporaciones de experiencia contrastada: Marco Senesi desde Bournemouth, Andy Robertson desde Liverpool y Martin Dubravka desde Burnley.

No es un simple retoque. Es una reconstrucción profunda del esqueleto del equipo.

La “bomba” de De Zerbi y el matiz del italiano

El jueves, De Zerbi dejó caer que aún quedaba una “bomba” por llegar, en plena persecución del atacante de Manchester City, Savinho. El término encendió la imaginación de los aficionados, pero el técnico quiso matizar el alcance de sus palabras.

“‘Bomba’ en italiano es diferente de ‘bomb’ en inglés”, explicó. No hablaba de una sola incorporación explosiva, sino del conjunto de la operación que está ejecutando el club. “Dije que tenemos que completar el mercado de fichajes. Creo que Tonali, Matheus Fernandes, Senesi, Robertson son ‘bomba’. Para mí son jugadores top”.

El mensaje encierra otro matiz: De Zerbi no vende humo con un fichaje milagroso. Reivindica el paquete completo, la idea de plantilla.

Ambición contenida… hasta el cierre del mercado

Cuando le presionan sobre hasta dónde puede llegar este Tottenham tan reforzado, el italiano pisa el freno. No en ambición, sino en discurso público. “Responderé cuando se cierre el mercado de fichajes”, avisa.

Hasta entonces, deja que hablen los números: 237 millones de libras invertidos, récord tras récord batido, una estructura reforzada línea por línea y la sensación de que el club, por fin, ha decidido pelear en el mismo escaparate que los que mandan en la Premier.

La pregunta ya no es si Tottenham gasta demasiado. Es si esta apuesta agresiva será suficiente para romper, de una vez, el techo de cristal que le ha separado durante años de los verdaderos candidatos al título.

Roberto De Zerbi y la ambición del Tottenham: Cero presión ante el gasto