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Richarlison, el más lento de la Premier League: Agbonlahor critica a Tottenham

Tottenham tenía la permanencia en la mano. El ambiente en casa, el tropiezo previo de West Ham, el gol que abría el camino. Todo apuntaba a una noche de alivio en el norte de Londres. Terminó siendo otra velada tensa, con silbidos, dudas y una crítica demoledora desde fuera: la de Gabby Agbonlahor, que señaló sin miramientos a Richarlison.

Una oportunidad desperdiciada

El 1-1 ante Leeds dejó a los Spurs atrapados en la misma angustia. El equipo de Londres norte sabía que una victoria les habría dado un colchón de cuatro puntos sobre West Ham en la 18ª plaza, con solo dos jornadas por disputarse. El escenario era ideal: el rival llegaba con la salvación ya asegurada tras la derrota de los Hammers ante Arsenal en el London Stadium.

Durante buena parte del encuentro, Tottenham pareció tenerlo bajo control. Tras el descanso, el estadio despertó con el gol de Mathys Tel en el minuto 50. El francés atacó el área con decisión y firmó el 1-0 que parecía encarrilar una noche tranquila. Era el jugador que más pedía la pelota, el que intentaba encarar, el que se rebelaba contra la apatía general.

Pero el héroe se convirtió en villano. En una acción imprudente dentro del área, Tel levantó demasiado la pierna y golpeó a Ethan Ampadu. Penalti claro. En el 74’, Dominic Calvert-Lewin no perdonó desde los once metros y silenció el estadio con el 1-1.

El golpe anímico fue evidente. Tottenham se desinfló, Leeds olió la sangre y se lanzó a por el partido en los minutos finales. Ya en el descuento, Sean Longstaff se plantó solo ante Antonin Kinsky y soltó un zurdazo brutal. El portero respondió con una intervención descomunal, rozando el balón lo justo para estrellarlo en el larguero. Una parada que, en cualquier recopilación de final de temporada, tendrá su espacio.

El riesgo del abismo

El empate deja a Tottenham mirando de reojo la tabla y el calendario. Si West Ham gana el domingo en el campo de Newcastle, los Spurs podrían arrancar su visita a Chelsea el próximo martes otra vez en puestos de descenso. El margen de error se ha reducido a nada.

Y en ese contexto, la actuación de varias figuras clave encendió las alarmas. Especialmente la de Richarlison.

“El más lento de la Premier League”

En el programa matutino de talkSPORT, Gabby Agbonlahor no se guardó nada. El exdelantero de Aston Villa, siempre directo, fue implacable con el brasileño, máximo goleador del equipo esta temporada pero muy lejos de su mejor versión ante Leeds.

“Richarlison… voy a lanzar una apuesta”, arrancó Agbonlahor. “Es el jugador más lento de la Premier League. Apostaría con cualquiera a que Richarlison es el más lento de la liga”.

El exinternacional inglés cargó contra la incapacidad del delantero para imponerse en los duelos. “La cantidad de veces que corrió al espacio y Joe Rodon, que no es un central rápido, entró limpio y le quitó el balón… Horrendo partido por su parte”.

En un Tottenham que vive con el agua al cuello, la figura de Richarlison debía ser una garantía. Ante Leeds, fue un problema más.

El regreso de Maddison y la necesidad de un líder

En medio del caos, una nota positiva: la vuelta de James Maddison. El mediapunta disputó sus primeros minutos de la temporada tras superar una grave lesión de ligamento cruzado sufrida en pretemporada. Su entrada cambió el tono del estadio.

“Necesitan a Maddison. Fue bueno verle entrar”, subrayó Agbonlahor. “Solo por la ovación que recibió se notaba: ‘Vale, tengo que ser el hombre’. No me sorprendería que, quizá no en el próximo partido, pero sí en el último de la temporada, pudiera ser titular. El club le necesita”.

Tottenham carece de pausa, de creatividad, de alguien que pida la pelota cuando quema. Maddison, si el físico le responde, está llamado a ocupar ese vacío en el tramo decisivo del curso.

Señalados: Muani y Gallagher

Agbonlahor no se detuvo en Richarlison. Varios fichajes de esta temporada también quedaron retratados en su análisis. Tras elogiar el tanto y la actitud de Tel —“fue el único que intentaba entrar en juego, hacer cosas, ir a por los rivales”—, el exdelantero miró al resto del frente ofensivo.

Sobre Randal Kolo Muani, los números hablan por sí solos: “Tiene un gol… un gol y una asistencia en 27 apariciones. Es un internacional francés que probablemente irá al Mundial”. Una estadística demoledora para un jugador llamado a marcar diferencias.

Conor Gallagher tampoco se libró: “Ese no es el Conor Gallagher que Spurs pensaron que fichaban. No es el que vimos en Crystal Palace y Chelsea. Es un jugador totalmente distinto y, defensivamente, muy pobre también”.

Para Agbonlahor, el partido fue “doloroso de ver”. Su lectura del choque fue clara: Leeds jugó a medio gas durante gran parte del encuentro, pisó el acelerador en los últimos 20 minutos y pudo llevarse los tres puntos. Solo la mano salvadora de Kinsky lo evitó. “Gran parada de Kinsky, por cierto. Wow”, remató.

Stamford Bridge, viejo fantasma

Ahora, Tottenham tendrá una semana entera para preparar un viaje que siempre trae recuerdos incómodos: Stamford Bridge. Hace diez años, en ese mismo escenario, se desmoronó su sueño de pelear por el título. Desde entonces, la herida no ha terminado de cerrar.

Los números son elocuentes: ocho años sin ganar como visitante ante Chelsea y solo una victoria en los últimos 13 enfrentamientos entre ambos en todas las competiciones. Un campo hostil, un rival herido y un equipo, el de Londres norte, que llega con la soga deportiva al cuello.

Con la permanencia todavía en juego, con Richarlison cuestionado, con Maddison tratando de recuperar galones y con varios fichajes bajo sospecha, el viaje a Stamford Bridge ya no es solo una cita más del calendario.

Es una prueba de carácter. Y quizá, el partido que defina qué tipo de Tottenham verá la Premier League la próxima temporada.