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Ben White se pierde el resto de la temporada: impacto en el Arsenal

El sueño del doblete del Arsenal acaba de recibir un impacto directo en la rodilla derecha de Ben White. El defensa, pieza clave en el engranaje de Mikel Arteta, se perderá lo que queda de temporada por una lesión grave de ligamento medial, confirmada por el club tras su salida entre gestos de dolor del London Stadium.

El domingo, en la ajustada victoria por 0-1 ante West Ham, las alarmas saltaron mucho antes del pitido final. White abandonó el campo en la primera parte, con una férula en la rodilla derecha y gesto serio. No hizo falta ser médico para intuir que aquello no era un simple golpe. Arteta lo dejó caer nada más acabar el encuentro: la lesión “no tenía buena pinta en absoluto”.

Ahora ya no hay sospechas, solo certezas.

Parte médico demoledor

El comunicado del Arsenal no dejó espacio para la esperanza a corto plazo. Las pruebas posteriores y las revisiones de especialistas han confirmado “una lesión significativa del ligamento medial de la rodilla” que descarta a White para el tramo decisivo del curso.

El club detalló que el defensa se perderá los dos últimos partidos de Premier League y, sobre todo, la final europea del 30 de mayo ante Paris Saint-Germain. El escenario soñado para cualquier jugador… que el inglés verá desde la grada.

En el norte de Londres ya no se habla solo de baja sensible. Es un problema estructural para un equipo que aspira a cerrar la temporada con un doblete histórico.

El Arsenal, eso sí, marca una hoja de ruta clara: el objetivo interno es tener a White listo para el inicio de la pretemporada. Todo el trabajo del cuerpo médico y de rehabilitación gira en torno a ese punto de partida.

El precio internacional de una lesión

La lesión llega en el peor momento posible para el jugador. A sus 28 años, White acababa de reabrir una puerta que parecía cerrada: la de la selección inglesa.

Tras cuatro años de ausencia, había vuelto a vestirse de blanco con Inglaterra en los recientes partidos ante Uruguay y Japón. Un regreso que alimentaba sus opciones de estar en el próximo Mundial. Esa candidatura, salvo giro inesperado en los plazos y decisiones técnicas, queda prácticamente destrozada por este contratiempo.

De luchar por un sitio en la lista mundialista a centrarse en aprender a caminar sin dolor, fortalecer la rodilla y empezar de cero. El fútbol no concede treguas.

Arteta, sin red en el lateral derecho

La baja de White abre un agujero inmediato en el once de Arteta. No solo pierde a su lateral derecho titular. Pierde a un futbolista que le ofrecía salida limpia de balón, versatilidad táctica y personalidad en los grandes escenarios.

Para colmo, la enfermería ya estaba ocupada en esa misma zona. Jurrien Timber lleva dos meses fuera por un problema en la ingle y su disponibilidad para el tramo final sigue siendo una incógnita. Nada garantiza que llegue a tiempo para los duelos clave que vienen.

El calendario no espera: Burnley, Crystal Palace y la final continental ante PSG marcan el camino. Partidos en los que cada detalle defensivo puede decidir una temporada entera.

En este contexto, todas las miradas se giran hacia Cristhian Mosquera, llamado a asumir el rol de sustituto natural en el lateral derecho. El joven defensor tendrá que responder en un escenario de máxima exigencia, sin margen para el error.

Arteta también sabe que tiene otra carta en la baraja: Declan Rice. El centrocampista ya ha actuado como lateral derecho de emergencia este curso. No es su hábitat natural, pero su capacidad física y su lectura del juego le convierten en una solución fiable en situaciones límite.

Un Arsenal obligado a reinventarse

La lesión de White obliga al Arsenal a reajustar automatismos y jerarquías en plena recta final. No hay tiempo para lamentos. La defensa debe reconstruirse sobre la marcha, con el título doméstico en juego y una final europea en el horizonte inmediato.

El equipo de Arteta ha demostrado carácter en momentos críticos a lo largo del curso. Ahora deberá hacerlo sin uno de sus hombres más fiables. La pregunta ya no es cuánto pierde el Arsenal sin Ben White. La verdadera cuestión es si este grupo tiene la capacidad de transformar un golpe tan duro en el impulso final hacia la gloria.