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Real Madrid rescata victoria agónica en Elche

El Real Madrid se asomó al abismo en Elche, tiró por la borda una ventaja de dos goles… y acabó salvado en el descuento por Carlos Espí, al cierre de una jugada que explica por qué Jude Bellingham y Kylian Mbappé cambian partidos.

El choque parecía controlado. Dominado. Casi archivado.

En el minuto 25, un centro envenenado terminó en propia puerta de Matías Dituro, que abrió el marcador para los blancos. Un golpe duro para el Elche, que hasta entonces se había mantenido ordenado, pero que a partir de ahí empezó a perseguir sombras.

El Madrid olió sangre y aceleró. A los 33 minutos, Yan Diomande filtró un pase al área y Mbappé apareció donde hace más daño: cerca del punto de penalti, perfilado, letal. Definición a bocajarro y 0-2. Parecía la noche tranquila que todo aspirante al título agradece en una Liga larga.

No lo fue.

Elche reacciona y enciende el partido

Tras el segundo gol, el susto: Mbappé se quedó tendido en el césped, gesto de dolor, el estadio en silencio. Los médicos del Madrid entraron a asistirle, las miradas se cruzaron en el banquillo, pero el francés regresó al campo y siguió en el partido. Respiró el madridismo.

Mientras tanto, el Elche se negó a asumir el papel de víctima. Con el paso de los minutos, el equipo local adelantó líneas, ganó duelos y empezó a colgar balones. El premio llegó en el 71: centro medido y Abiel Osorio se impuso en el aire para cabecear y recortar distancias. 1-2 y el Martínez Valero se encendió.

El gol cambió el guion. El Madrid, que antes tocaba y mandaba, empezó a replegarse demasiado. El Elche olió la duda y apretó todavía más. El empate se veía venir… y cayó en el 83. Fer Niño encontró el espacio, definió y firmó el 2-2 que desató la locura en la grada.

De golpe, el gigante estaba contra las cuerdas.

Bellingham, Mbappé y Espí: la jugada que vale un triunfo

Cuando el punto parecía ser el mal menor para el Madrid, apareció el talento que decide ligas. Bellingham recibió cerca del centro del campo, con un rival encima. Un toque largo, elegante, rompió la marca y abrió una autopista. El inglés levantó la cabeza y soltó el balón al espacio para Mbappé.

El francés atacó el área en carrera, arrastró defensas y, en lugar de buscar el tiro, eligió la pausa. Pase raso, preciso, al corazón del área. Ahí irrumpió Carlos Espí, que llegó desde atrás y remató a quemarropa en el tiempo añadido. Gol. 2-3. Silencio en la afición local, alivio feroz en el bando visitante.

Ese tanto, nacido de una acción individual de Bellingham y la lectura perfecta de Mbappé, sostiene al Real Madrid en lo alto. Con la victoria, el conjunto blanco se coloca igualado a puntos con el Barcelona y mantiene el pulso por el liderato. El vigente campeón, por su parte, tendrá la opción de recuperar la primera plaza cuando reciba el miércoles al recién ascendido Racing Santander.

El Madrid se marchó de Elche con tres puntos, un aviso serio defensivo y una certeza: con Bellingham, Mbappé y héroes inesperados como Espí, puede ganar incluso los partidos que se le escapan entre los dedos. La pregunta es cuánto tiempo podrá vivir tan al límite.