El Real Madrid busca fichar a Rodri tras el regreso de Mourinho
El tablero de poder en el Real Madrid ha dado un vuelco en cuestión de semanas. Reelección de Florentino Pérez, regreso de José Mourinho al banquillo, fichajes de impacto… y ahora, un objetivo que hasta hace nada parecía tabú: Rodri.
Según ha trascendido, el club blanco ya ha abierto conversaciones directas con Manchester City para negociar el traspaso del capitán de la selección española, campeón del Mundial 2026 y Balón de Oro 2024. No se trata ya de un simple sondeo: hay una propuesta formal y “conversaciones verbales” en marcha, con el visto bueno del propio presidente.
El Madrid, que lleva semanas reconstruyendo su plantilla, ha encontrado por fin el nombre que buscaba para el puesto más delicado del campo.
Un vacío desde Kroos y una lista de fichajes rutilantes
El verano en Chamartín no ha sido precisamente discreto. Florentino Pérez, recién renovado en la presidencia a comienzos de junio, eligió a José Mourinho para pilotar una nueva etapa tras varios años de sensación de estancamiento.
Los movimientos no tardaron en llegar: Marc Cucurella, Bernardo Silva, Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries ya han sido presentados. A ellos se sumará Yan Diomande, la joya de RB Leipzig, por una cifra que superará con holgura los 100 millones de dólares.
Pero en medio de esta cascada de fichajes, quedaba un hueco evidente. Desde la salida de Toni Kroos en 2024, el Madrid no ha encontrado un mediocentro organizador puro, un futbolista capaz de bajar el ritmo del partido, mandar con el pase corto y largo y dar estructura al equipo desde la base de la jugada. Mourinho lo considera una pieza imprescindible. Y el mercado, escaso en ese perfil, ha ido estrechando el cerco sobre un nombre obvio: Rodri.
De símbolo de la oposición a prioridad presidencial
Lo llamativo no es solo que el Madrid quiera a Rodri. Lo verdaderamente significativo es que Florentino haya cambiado de postura.
Durante buena parte del verano, todo apuntaba a que el presidente blanco estaba decidido a dejar pasar la oportunidad. El mediocentro del City había sido uno de los grandes reclamos de la campaña de Enrique Riquelme, su rival en las elecciones. El empresario de energías renovables llegó a prometer la devolución de todas las cuotas de socio si no lograba fichar a Rodri y a su compañero de equipo Erling Haaland.
Demasiado ruido político alrededor de un solo jugador.
Los informes apuntaban a que Florentino, de 79 años, no veía con buenos ojos una operación asociada a su adversario, y menos tratándose de un futbolista ya treintañero y con un perfil más defensivo del que suele seducirle. La historia reciente le retrata: rara vez apuesta fuerte por jugadores de esa edad y de corte posicional.
Sin embargo, el Mundial 2026 cambió el paisaje. Rodri no solo lideró a España hacia el título en Norteamérica; pulverizó registros de pases y se llevó el Balón de Oro del torneo. El tipo de exhibición que siempre ha tenido un efecto hipnótico en los despachos del Bernabéu.
En los últimos días, las informaciones son claras: Florentino ha levantado el veto interno. El club ya negocia. Y, esta vez, el contexto de mercado también empuja: escasean los mediocentros de élite disponibles y el Madrid necesita un faro en la base de su centro del campo.
Un contrato que aprieta y una cifra que abre la puerta
La situación contractual de Rodri es el otro gran factor que inclina la balanza. Al centrocampista le queda solo un año de contrato con Manchester City. Eso coloca al Madrid en una posición de fuerza relativa.
Con Pep Guardiola despidiéndose del banquillo del City este verano, el capitán de la selección española podría ver también cerrado su propio ciclo en el club inglés. Si no firma la renovación que tiene sobre la mesa, la entidad de Manchester dispone únicamente de esta ventana y del mercado de enero para sacar un traspaso razonable. Después, se arriesgaría a perder gratis a uno de los mejores mediocentros del mundo.
El Madrid, según las filtraciones, está dispuesto a ofrecer en torno a 50 millones de euros. Una cifra llamativa: menos de la mitad de lo que pagará por Diomande y por debajo de lo que el propio City ha invertido este verano en reforzar su centro del campo con Elliot Anderson.
El problema para el City es evidente. Por rendimiento, jerarquía y estatus, Rodri valdría mucho más. Pero el contrato manda. Con solo un año por delante, la posibilidad de exigir una cantidad desorbitada se desvanece. La edad también entra en la ecuación: el Balón de Oro 2024 ha superado la treintena y viene de pasar por el quirófano para solucionar un problema de espalda que le hará perderse el inicio de la próxima temporada.
La temporada 2025–26 dejó otra señal de alarma: pese a jugarlo prácticamente todo en el Mundial, se perdió 24 partidos con su club por distintas lesiones. Un aviso para cualquiera que piense en un contrato largo y un salario de estrella.
El peso del escudo y la decisión de un líder
Hay un matiz emocional que no conviene olvidar. Rodri es madrileño. Y el propio jugador nunca ha escondido lo que significa para él el club blanco. En 2024, en una entrevista con Cadena SER, lo dejó claro: cuando llama el Real Madrid, “el mejor club de la historia”, es un honor y hay que escuchar.
Ese mensaje resuena ahora con más fuerza, con el campeón del mundo en la cúspide de su carrera y ante una decisión que puede marcar su última gran etapa en la élite.
El Madrid le ofrece un rol que pocos pueden igualar: ancla de un proyecto nuevo, rodeado de estrellas, con Mourinho al mando y un equipo construido para ganar ya. El City, por su parte, intenta retener a su faro en un momento de cambio profundo tras la salida de Guardiola.
Entre los números del contrato, la espalda recién operada y la presión de dos gigantes, la pelota está ahora en el tejado de Rodri.
Si decide que ha llegado la hora de volver a casa, el verano del Real Madrid podría pasar de ambicioso a histórico en un solo movimiento.






