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Plymouth Parkway y su histórica victoria en la FA Cup

Plymouth Parkway firma su noche de Copa y sueña con un grande en Bolitho Park

La historia, en Bolitho Park, llegó sin prisa. Pero llegó.

Plymouth Parkway, modesto club de la Southern League Premier Division South, derribó el muro de la cuarta ronda de clasificación de la FA Cup con un 2-0 sólido ante Chertsey Town y se metió por primera vez en su historia en la primera ronda del torneo más antiguo del mundo. Un paso pequeño en el mapa del fútbol inglés, enorme en la memoria del barrio.

Karl Curtis, el técnico, lo sabe. Y ya mira más arriba. Muy arriba.

“Quieres que los aficionados tengan su gran día, y los jugadores, y nosotros como cuerpo técnico también”, explicó en BBC Radio Devon, todavía con la adrenalina del triunfo corriendo por Bolitho. “Sería enorme si pudiéramos traer a un club de liga aquí, porque crearía recuerdos al margen del resultado”.

Un derbi silencioso con Plymouth Argyle

Parkway vive a menos de cuatro kilómetros de Plymouth Argyle, club de League One. Dos mundos que casi se tocan en el mapa, pero separados por presupuestos, estructuras y escaparates. La FA Cup, esta vez, tiende el puente.

El sueño es claro: que el sorteo empareje a este equipo de séptimo nivel con un rival de la English Football League y que ese duelo se juegue en Bolitho Park. “Fuera cual fuera el resultado, sería uno de esos días de los que dentro de 20 años la gente seguiría hablando”, resumió Curtis.

No es una frase hecha. En clubes como Parkway, noches así marcan generaciones.

Un partido envenenado

Sobre el césped, nada fue sencillo. Chertsey Town, rival directo de la categoría, llegó con un plan muy claro. Cerrar espacios, esperar el error y salir disparado a la contra.

“Chertsey, siendo justos con ellos, vino con un plan de juego muy definido y les estaba funcionando”, admitió Curtis. Parkway, segundo en la tabla y nueve puntos por encima de su rival, tuvo que rebajar la ansiedad y aceptar que el partido iba a ser de pico y pala.

El momento clave, para su entrenador, estuvo antes del descanso. “Era muy importante irnos al descanso 0-0. No porque ellos estuvieran creando ocasiones, sino porque sentía que éramos más vulnerables cuando teníamos el balón. Ellos nos tendieron la trampa para contraatacarnos y hubo un par de momentos en los que estaba realmente nervioso: teníamos la pelota y no leímos bien la situación”.

Curtis y su cuerpo técnico ajustaron al descanso. Menos concesiones, más paciencia con el balón, más atención a las vigilancias defensivas. El guion empezó a cambiar.

Aparece ‘Rocky’ Neal

La presión acabó rompiendo la resistencia visitante en el tramo final. Cuando el miedo a encajar suele pesar más que el deseo de atacar, apareció el hombre de los goles.

Andrew “Rocky” Neal, exdelantero de Truro City y máximo artillero del equipo, cazó su momento a 20 minutos del final. Definición limpia, gol de delantero que vive para estas noches. Bolitho Park explotó.

Curtis no escatimó elogios: “‘Rocky’ Neal estuvo absolutamente sensacional. Se saca el gol de manera brillante…”. Pero el delantero no se conformó con abrir el marcador. Con el reloj ya en el tiempo añadido, mostró otra faceta: la de asistente.

Con Chertsey volcado, Neal tuvo la pausa que distingue a los que marcan diferencias. En lugar de precipitarse, levantó la cabeza y sirvió el balón para que Reece Thompson sentenciara el 2-0 en el descuento. “Y que luego tenga la calidad y la calma para asistir a Reece en el segundo fue magnífico”, remató su entrenador.

Un gol para desatascar. Una asistencia para sellar una noche que el club guardará como un tesoro.

Un club pequeño, un sueño grande

Plymouth Parkway no compite a diario en estadios llenos ni se mueve en cifras millonarias. Pero ahora se sienta en la misma mesa del sorteo que clubes de Championship, League One y League Two. Y espera.

Curtis lo tiene claro: la recompensa ya es histórica, pero el premio gordo todavía puede llegar. Un equipo de la English Football League, Bolitho Park lleno hasta la última valla, cámaras, ruido, nervios.

La FA Cup vive de estas historias. La pregunta, ahora, es sencilla: ¿hasta dónde puede llegar este pequeño club que ya ha aprendido a “encontrar la manera” cuando el partido se complica?