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La noche negra del fútbol italiano: Inter y Napoli caen en Europa

La jornada europea deja un regusto amargo para el fútbol italiano. Los titulares en Italia lo resumen sin anestesia: Inter a cero, Napoli castigado por sus propios errores, José Mourinho de vuelta bajo los focos con la Roma y una Juventus en plena búsqueda de identidad y de gol.

Inter, golpeado y confundido

En San Siro, la palabra es una: oscuridad. Inter cae ante el Club Brugge de Francesco Tresoldi, técnico italiano que firma una auténtica lección táctica a los nerazzurri. El diario habla de “Tresoldi’s opera”, porque lo que hace su equipo no es un simple golpe de fortuna: es un plan ejecutado con precisión, amplificado por errores defensivos que rozan lo incomprensible.

Lautaro Martínez marca un doblete, Bonny deja su sello, el equipo dispara unas 30 veces a puerta. No basta. Un fallo clamoroso de otro Martínez, esta vez en la zaga, abre la autopista para los belgas. Sommer sostiene como puede los últimos asaltos, pero Vermant firma el gol decisivo. Inter pierde 3-4, en casa, en un partido que parecía diseñado para relanzar la campaña europea.

El dato duele: Chivu suma siete derrotas en los últimos ocho partidos de Champions League y se queda con cero puntos, igual que Allegri. El pase a octavos se pone cuesta arriba y la sensación es que, más que un problema de calidad, el Inter sufre un colapso de concentración en los momentos clave.

Napoli, del control al derrumbe

En España, el Napoli vive una noche que los periódicos resumen con un dardo directo: “Napoli, así no”. Rrahmani adelanta a los partenopei y Hojlund llega a estrellar un balón en el larguero. El partido parece bajo control. Hasta que aparece el error que cambia todo.

Matteo Politano regala un balón increíble a Mikautadze, que no perdona y firma el empate. El golpe psicológico hunde al equipo. Después llegan los goles de Mourinho y Oluwaseyi y el partido se le escapa de las manos a Napoli. Massimiliano Allegri se marcha de España con cero puntos en el grupo y con la sensación de haber tirado por la borda un encuentro que estaba encarrilado.

Politano no se esconde: “Lo siento, pido perdón a los aficionados y a mis compañeros”, recogen los diarios. El problema, sin embargo, va más allá de un solo error. Napoli se desmorona tras el 1-1, pierde orden, agresividad y lucidez. En Europa, ese tipo de desconexiones se paga al contado.

Roma, el regreso emocional de Mou

En Roma, el foco se enciende sobre un nombre que nunca pasa desapercibido: José Mourinho. “José primero, luego solo Roma”, titulan. A las 21:00 vuelve el portugués, cargado de emoción, pero con una realidad distinta: ahora el soberano del banquillo es Gian Piero Gasperini. El duelo se viste de relato: Mou frente a su pasado, Gasp como dueño del presente.

La Gazzetta apunta a las claves: Malen en ataque para la Roma, Mbappé liderando al Real en un contexto paralelo, y la sensación de que el equipo capitalino necesita un golpe de autoridad europeo para dar sentido a su proyecto. “Roma y Real Madrid encendidos con Mourinho”, escriben, subrayando el magnetismo que el técnico sigue generando allá donde su nombre aparece.

Como y Cesc, la otra cara italiana

Mientras los grandes sufren, aparece una historia que rompe el guion: Como cree y vence al Feyenoord. Cesc Fàbregas, desde el banquillo, busca otra gesta a las 18:45, persiguiendo la segunda victoria consecutiva. No tiene el escaparate de San Siro ni el ruido mediático de Napoli, pero su proyecto empieza a dejar huella. En una noche oscura para los gigantes, son estos detalles los que salvan el orgullo italiano.

Juventus, dudas en el área y toque de atención

En Turín, el debate gira en torno al gol. “Juve: Balogun o Sorloth”, lanza Tuttosport. El estadounidense del Monaco y el noruego del Atlético vuelven a la primera línea de la agenda bianconera. Falta pegada, falta un nueve que marque diferencias de forma constante.

Luciano Spalletti, mientras tanto, lanza un mensaje duro al grupo tras el partido ante Cagliari: “Debéis dar más”. La Juventus mira a la Europa League de mañana con una mezcla de presión y obligación. No hay margen para otro tropiezo, no con el ambiente tan cargado y con el mercado ya instalado en los titulares.

Milan se agarra al talento

En medio del caos general, Milan encuentra algo de belleza: “Moreira-Pulisic pareja fija: Milan de fantasía”. El dúo se consolida como referencia creativa y ofrece, al menos, una nota de esperanza en una semana en la que los resultados italianos en Champions League han sido, en conjunto, un mazazo.

Italia, entre el golpe y la reacción

La fotografía del día es clara: Inter y Napoli caen, Chivu y Allegri se quedan a cero, las dudas se multiplican. Spalletti busca la “Juve correcta” para Europa, Roma espera que el regreso emocional de Mourinho se traduzca en resultados, y los despachos empiezan a moverse con nombres como Balogun y Sorloth en primer plano.

Las portadas no mienten: es una “Champions amarga” para los italianos. La pregunta es otra: ¿es solo una mala noche o el síntoma de un declive más profundo en el continente? La respuesta llegará en los próximos partidos, donde ya no habrá espacio para regalos ni excusas. Solo para equipos capaces de sostener la presión cuando el foco europeo quema de verdad.