Nike elige a Michael Olise como nuevo rostro de las botas Hypervenom
Nike ha movido ficha en el tablero del marketing futbolístico y ha elegido a Michael Olise como una de sus grandes banderas para los próximos años. El extremo del Bayern Múnich ha firmado, según publica el diario AS citando al portal Footy Headlines, un contrato multimillonario con la marca estadounidense que lo coloca en la primera línea de su estrategia global de botas.
El contexto no es menor. La firma busca cubrir el enorme vacío que deja Kylian Mbappé, ahora estrella del Real Madrid, tras romper con Nike y sorprender al mercado al unirse a la compañía suiza On. Perder a Mbappé era un golpe. Atar a Olise es la respuesta.
Un futbolista distinto, una relación especial con las botas
Este acuerdo pesa más que un simple contrato de patrocinio. Olise no es el típico jugador que cambia de modelo según dicta el catálogo. Hasta ahora, el internacional francés había rechazado ofertas de las grandes marcas para conservar algo que muy pocos en la élite se permiten: la libertad total para elegir qué botas calzar.
Su obsesión tenía nombre y apellido: Nike Hypervenom Phantom III. Un modelo cuya producción terminó en 2019, pero que Olise se negó a abandonar. Para seguir jugando con ellas, rastreaba internet en busca de pares descatalogados, que le llegaban desde todos los rincones del mundo. Cuando encontraba las suyas, las hacía todavía más personales: en ocasiones encargaba a artistas que customizaran el diseño antes de estrenarlas en los entrenamientos o en los partidos.
En plena era de lanzamientos constantes y colores de temporada, Olise se aferró a un modelo antiguo como si fuera una segunda piel. Ese detalle, precisamente, es el que convierte este acuerdo en algo muy distinto a una simple foto promocional.
El regreso de un nombre mítico
Nike parece haber entendido que, con Olise, no se trata solo de ponerle unas botas nuevas. Se trata de construir un relato. Y ahí entra en escena un plan de largo recorrido.
Según la información de Footy Headlines, la compañía tiene previsto relanzar la histórica línea Hypervenom en 2027, con Michael Olise como rostro principal de la campaña. Al mismo tiempo, la gama Phantom desaparecerá progresivamente del catálogo.
El movimiento tiene carga simbólica. Hypervenom nació en 2013, asociada entonces a otro talento eléctrico, brasileño y mediático: Neymar. Aquel nombre quedó ligado a regates, desparpajo y fútbol de calle trasladado a los grandes escenarios. Años después, Nike recupera la marca y la entrega a un jugador que, desde su propia obsesión, ha mantenido vivo el espíritu de aquellas botas incluso cuando ya no se fabricaban.
De coleccionista a emblema
El giro es llamativo: el futbolista que compraba por su cuenta pares sueltos de Hypervenom Phantom III en webs de todo el mundo pasa ahora a ser el encargado de liderar el renacimiento oficial de la línea. De cliente casi clandestino a emblema global.
Para Nike, el mensaje es claro: en un momento en el que una de sus grandes estrellas, Mbappé, se marcha a un competidor emergente, la marca apuesta por un perfil diferente, menos estridente fuera del campo, pero con una historia potente y muy auténtica alrededor de algo tan simple —y tan futbolero— como unas botas.
La próxima vez que Michael Olise salte al césped, ya no será solo el fino zurdo del Bayern Múnich. Será el hombre elegido para escribir el próximo capítulo de un nombre que el fútbol no había olvidado del todo: Hypervenom. Y en 2027, cuando esa palabra vuelva a las tiendas y a los anuncios, se sabrá quién la mantuvo viva cuando ya parecía cosa del pasado.





