Logotipo completo Tribuna Gol

Neymar vuelve a Brasil mientras enfrenta a Escocia en el Mundial 2026

Neymar todavía no ha jugado un solo minuto en este Mundial 2026. No estuvo en el 1-1 ante Marruecos ni en el 3-0 frente a Haití. Pero cada vez que pisa el campo de entrenamiento, el ambiente en la concentración de Brasil cambia de golpe.

Se nota en las caras. Se nota en el tono de las declaraciones. Y se nota, sobre todo, en la forma en que el grupo habla de él.

Lucas Paquetá lo dejó claro en la sala de prensa, en la previa del duelo clave ante Escocia en el Miami Stadium. El mediapunta no escondió la sensación de alivio que provoca volver a ver al ’10’ con las botas puestas.

“Estamos todos muy felices de verlo entrenar y de tenerlo otra vez en el campo con nosotros. Neymar es un jugador muy importante para la selección brasileña”, afirmó. “Tiene una historia extraordinaria con esta camiseta y todavía puede ayudarnos mucho. Estamos contentos de que esté de vuelta y esperamos que pueda estar disponible lo antes posible para contribuir con el equipo”.

El dato es contundente: si recibe el visto bueno para jugar, será su primer partido oficial con Brasil desde 2023. Demasiado tiempo fuera para un futbolista que ha marcado una era con la camiseta amarilla.

Una vuelta ilusionante, una baja que duele

El regreso de Neymar ilumina el horizonte de la Seleção, pero no tapa las sombras. Brasil sigue sin poder contar con Raphinha, lesionado en el bíceps femoral.

La ausencia del extremo del Barcelona golpea directo en la fluidez ofensiva del equipo. Su capacidad para abrir el campo, acelerar jugadas y castigar defensas cansadas se echa de menos, y su participación en lo que queda de torneo está rodeada de dudas.

Paquetá subrayó que, mientras Neymar se acerca, el grupo se cierra en torno al que hoy mira desde la enfermería.

“Ahora mismo tiene el apoyo de todo el grupo. Estamos a su lado y vamos a hacer todo lo posible para ayudarlo en la recuperación”, explicó el jugador de Flamengo. “Es un tipo que trabaja muchísimo y estoy seguro de que hará todo lo posible para volver lo antes que pueda. Sobre su importancia, poco más hay que decir. Viene de temporadas extraordinarias y también ha crecido mucho con la selección”.

Un líder que regresa, otro que cae. El equilibrio emocional del vestuario se juega en esos detalles.

Escocia no es un trámite

Brasil llega a la última jornada en la cima del Grupo C con cuatro puntos. Manda, pero no domina. Marruecos suma los mismos puntos y se mide a una Haití ya eliminada. El margen de error es mínimo.

La ecuación es sencilla: ganar para seguir arriba. Cualquier otra cosa abre la puerta a sobresaltos.

Enfrente, una Escocia que huele oportunidad histórica. El equipo de Steve Clarke sueña con meterse por primera vez en su historia en las rondas de eliminación directa de un Mundial. Un resultado positivo ante la pentacampeona del mundo podría bastarles.

Paquetá no quiso alimentar ni un gramo de confianza excesiva.

“Todas las selecciones en el Mundial merecen respeto. Hay que estudiarlas y prepararse lo mejor posible para enfrentarlas”, advirtió. “Tenemos un gran respeto por Escocia, pero también sabemos que necesitamos hacer nuestro juego y seguir lo que el entrenador nos pide. Independientemente del rival, nuestro objetivo en cada partido es ganar”.

Nada de relajación. Nada de vivir de la historia.

Ajustar cuentas con el propio juego

El arranque de Brasil en el torneo ha sido irregular. Un empate sufrido ante Marruecos, un triunfo cómodo ante Haití, pero sin la sensación de máquina afinada que tantas veces acompañó a la canarinha en fases de grupos.

El cuerpo técnico aprovecha cada sesión para pulir detalles: asociaciones en tres cuartos, ocupación de área, presión tras pérdida. La posible reaparición de Neymar introduce una variable enorme en ese tablero. Cambia jerarquías, cambia zonas de influencia, cambia la manera en que el rival se defiende.

Si juega, Brasil recupera a su gran faro competitivo. Si no, seguirá siendo el talismán que empuja desde la banda, mientras el resto intenta asegurar el primer puesto sin su principal referencia.

Lo que no cambia es el escenario: un grupo apretado, una Escocia dispuesta a hacer ruido y una Brasil obligada a comportarse como lo que es. No como la campeona de siempre, sino como una selección que sabe que, en este Mundial, cualquier despiste puede costar mucho más que un susto.

Neymar vuelve a Brasil mientras enfrenta a Escocia en el Mundial 2026