Morsy destaca el crecimiento de Montgomery en Blackburn Rovers
En Blackburn se habla mucho de juventud, pero cuando quien levanta la voz es un veterano como Sam Morsy, el vestuario escucha. El centrocampista ha puesto el foco en la irrupción de Kristi Montgomery, un socio de 22 años que ha pasado de ser una apuesta de futuro a pieza fija en el once.
Montgomery se ganó un sitio en el primer equipo al final de la temporada 2024-25. Disputó 23 partidos en ese tramo y no se ha bajado del ritmo: en la campaña actual ha participado en todos los encuentros. No es solo continuidad, es crecimiento.
“Ha entrado, ha estado brillante, es un gran chico, quiere escuchar, quiere aprender”, contó Morsy en BBC Radio Lancashire.
No son cumplidos vacíos. El egipcio ve cada día la evolución de su compañero en una zona del campo donde se decide casi todo.
Semana a semana, el joven mediocentro va puliendo errores, ganando duelos, entendiendo los tiempos del juego. “De donde estaba al inicio de la temporada ha mejorado de forma enorme”, remarcó Morsy, subrayando un salto que no siempre se ve con tanta claridad en futbolistas tan jóvenes.
De la emergencia a la competencia real
Blackburn Rovers ha tenido que tirar de cantera y de promesas para completar convocatorias en medio de una plaga de lesiones. Muchos minutos, muchas responsabilidades y poco margen de protección. Un escenario tan ilusionante como cruel.
Esa etapa empieza a cambiar. El banquillo se refuerza y el regreso del extremo Mathias Jorgensen añade una amenaza más desde la banda. De repente, las segundas partes ya no son solo territorio de supervivencia, sino de alternativas reales.
“Es la primera vez esta temporada que miras al banquillo y ves amenazas de verdad”, admitió Morsy.
La frase lo dice todo. Hasta ahora, la juventud había respondido, pero el campeonato no perdona.
“Los chavales lo han hecho muy bien, pero es una liga realmente implacable y necesitas jugadores con experiencia ahí para competir”, añadió el capitán de facto del vestuario. No es un tirón de orejas a los jóvenes, es una constatación de lo que exige la categoría.
Con más veteranos disponibles, la dinámica cambia. Los minutos se encarecen, las jerarquías se discuten sobre el césped, no en el papel. “La competencia está subiendo y eso solo puede ser algo bueno”, cerró Morsy.
Montgomery es el ejemplo perfecto: un canterano que aprovechó la emergencia para hacerse un hueco y que ahora debe sostener ese nivel en un entorno mucho más exigente. Si mantiene la curva ascendente que describe su compañero, Blackburn no solo ganará un titular para hoy, sino un pilar para los próximos años.





