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Montenegro y Armenia: un duelo decisivo por el ascenso

La noche del 5 de octubre promete tensión en Podgorica. Montenegro, líder del Grupo 2 de la UEFA Nations League C, recibe a Armenia en un duelo que huele a cruce decisivo: los locales pueden dejar casi sentenciado el ascenso; los visitantes, aferrarse a la pelea o resignarse a un papel secundario.

Montenegro, racha, pegada y una oportunidad de oro

El equipo de Mirko Vucinic llega embalado. Cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos dibujan el perfil de una selección que ha encontrado ritmo, gol y carácter competitivo. No es casualidad: este tramo de calendario la ha consolidado como referencia del grupo.

Los resultados hablan claro. Triunfo 1-2 en Letonia en su última salida, antes un 2-3 precisamente en Armenia y un 2-1 frente a Chipre en esta misma Nations League. Se suma un 2-2 ante Eslovaquia y un 0-1 en Bulgaria para completar una serie que la sostiene en lo más alto. Nueve goles a favor, seis en contra. No es un equipo perfecto atrás, pero sí uno que golpea cuando cuenta.

Vucinic no tiene, de momento, parte oficial de bajas por lesión o sanción. Un lujo a estas alturas del calendario. Con el liderato en la mano y la memoria fresca de la victoria en Ereván, Montenegro encara el choque con la autoridad de quien se sabe favorito… y la obligación de demostrarlo.

Armenia, entre la reacción y el abismo

Del otro lado, el panorama es mucho más inestable. Armenia, dirigida por Yegishe Melikyan, llega con solo una victoria en sus últimos cinco encuentros: un balance de un triunfo, dos empates y dos derrotas que la mantiene tercera de grupo y bajo presión.

El último precedente no ayuda al ánimo: derrota 2-0 ante Chipre, inmediatamente después de caer 2-3 en casa contra esta misma Montenegro. Su único triunfo en esta Nations League en la racha reciente fue el 2-0 frente a Letonia, insuficiente para dar un salto en la tabla. Antes, dos 1-1 seguidos ante Moldavia y Kazajistán en amistosos de junio mostraron a una selección capaz de competir, pero sin remate para cerrar partidos.

Seis goles marcados, siete encajados en estos cinco encuentros. Un equipo que se mantiene en el alambre: compite, pero no domina; llega, pero no siempre concreta. Sin lista confirmada de ausencias ni convocatoria definitiva publicada, el escenario es el de una Armenia que viaja a Montenegro con más dudas que certezas, aunque con un incentivo claro: puntuar para seguir viva en la lucha por el ascenso.

Un historial reciente que inclina la balanza

El duelo directo también empuja el favoritismo hacia Montenegro. El choque más reciente, el 28 de septiembre de 2026, terminó 2-3 para los balcánicos en territorio armenio, dentro de esta misma Nations League C. Un golpe de autoridad a domicilio que todavía pesa.

Antes, en junio de 2025, ambos firmaron un 2-2 en un amistoso disputado en Montenegro, un aviso de que el cruce suele ser abierto, con goles y alternativas. En los últimos cinco enfrentamientos registrados, Montenegro manda: victoria en la Nations League 2026 y un contundente 4-1 en la fase de clasificación para el Mundial de 2017.

Armenia, eso sí, sabe lo que es tumbar a su rival. Ganó un amistoso en 2022 por 1-0 y un clasificatorio mundialista en 2016 por 3-2. No hay complejo, hay memoria. Pero el presente pesa más que el archivo, y hoy el contexto favorece a los montenegrinos.

La tabla aprieta, el margen se reduce

Montenegro llega a esta jornada en lo más alto del Grupo 2 de la Nations League C. Manda en la clasificación y depende de sí misma para asegurar el primer puesto y el ansiado salto de categoría. Una victoria en casa no solo consolidaría el liderato: enviaría un mensaje claro al resto del grupo.

Armenia, tercera, ya no puede permitirse errores. Necesita puntos, necesita frenar la dinámica negativa y, sobre todo, necesita demostrar que la derrota en Ereván fue un tropiezo y no una sentencia. Un resultado positivo en Podgorica la devolvería de golpe a la pelea por el ascenso; otro golpe la dejaría mirando la parte alta de la tabla desde demasiada distancia.

Montenegro llega lanzada, Armenia llega herida. El grupo, en cambio, sigue abierto. La pregunta es sencilla y brutal: ¿impondrá su autoridad el líder o encontrará Armenia, en la noche más incómoda, el partido que cambie su Nations League?