Mbappé y Messi: La batalla por el Balón de Oro 2025
Durante semanas, el mundo del fútbol miró hacia Norteamérica como si fuera un escaparate para una nueva coronación. Kylian Mbappé, ya vestido de blanco como nueva gran figura de Real Madrid, parecía haber irrumpido con fuerza en la conversación por el Balón de Oro. Ocho goles y una Francia lanzada hasta las semifinales del Mundial alimentaban la sensación de que el premio, por fin, podía inclinarse hacia él.
Pero España se cruzó en su camino. Y con esa derrota, otro sueño mundialista se le escurrió entre los dedos.
En paralelo, su primera gran temporada completa con Real Madrid en el curso 2025-26 terminó con un sabor amargo: segundo año consecutivo del club sin levantar grandes títulos. Para un aspirante al Balón de Oro, esa losa pesa demasiado. En este galardón, las cifras cuentan, pero los trofeos mandan.
El peso de los títulos hunde la candidatura de Mbappé
Jeremie Aliadiere, voz autorizada en Francia, lo ve con claridad. El exdelantero, en declaraciones a GOAL, no cree que Mbappé vaya a romper todavía su sequía en el Balón de Oro. Su razonamiento es tan simple como demoledor: sin títulos grandes, el camino se cierra.
Aliadiere recuerda que el francés firmó una temporada enorme a nivel individual: goles a raudales, liderazgo, partidos en los que prácticamente sostuvo al equipo. Pero el fútbol de élite, cuando se trata de premios individuales, tiene un código no escrito que todos conocen: para aspirar seriamente al Balón de Oro hay que ganar Champions, Mundial o Eurocopa. Y Mbappé, esta vez, se ha quedado sin ninguno de esos escalones.
El francés no se detiene ahí. Menciona también el caso de Harry Kane, otro gigante estadístico que se ha visto frenado por el mismo muro. Si Inglaterra hubiera llegado hasta el final, su nombre habría estado en la discusión. Sin título, la puerta se cierra igual.
Messi, 39 años y otra vez en la cima del mundo
Mientras Mbappé y Kane se quedan en el “casi”, la figura de Lionel Messi vuelve a crecer como una sombra gigantesca sobre el Balón de Oro. A los 39 años, cuando a la mayoría les queda solo la nostalgia, él sigue acumulando finales, goles y trofeos.
Ha guiado otra vez a la selección argentina hasta una final de la Copa del Mundo. Ocho goles, liderazgo absoluto y la posibilidad real de defender la corona que levantó en Qatar 2022. Si firma otra actuación decisiva ante España, el camino hacia un noveno Balón de Oro se despeja de forma casi inevitable.
Aliadiere lo asume: para él, el premio saldrá probablemente de Argentina. Y si Messi vuelve a levantar la Copa del Mundo, la narrativa será imparable. La edad, el contexto, la continuidad en la élite… todo se alinearía para que el fútbol se rinda una vez más ante el capitán de la Albiceleste, dejando en un segundo plano que su día a día transcurre en la MLS con Inter Miami.
Porque el 2025 en Norteamérica también ha sido suyo: campeón de la MLS Cup, nombrado MVP de la competición y con una colección de momentos de magia que han cruzado el océano en cada resumen.
Kleberson, claro: “Ese tipo nunca se detiene”
Quien mejor que un campeón del mundo para medir la dimensión del argentino. Kleberson, exinternacional brasileño y exjugador de la MLS, lo resumió con una mezcla de admiración y resignación. Para él, Argentina, con Messi, parte con más opciones de ganar el Mundial que cualquier otra selección.
Su argumento va más allá del talento individual. Señala la diferencia entre el entorno de Messi en Argentina y el de Cristiano Ronaldo en Portugal. No cuestiona el nivel del portugués, pero sí el contexto que le rodea. En su opinión, la pureza futbolística que encuentra Messi en la selección argentina, la calidad y el encaje de sus compañeros, es distinta a la que rodea a Ronaldo.
Por eso, Kleberson lo ve claro: si Messi conquista otra vez el Mundial, estará “al cien por cien” en la pelea por otro Balón de Oro, ampliando aún más la brecha con Cristiano en esta carrera histórica. Y no solo en Argentina lo quieren ver ganar. También en Brasil, asegura, hay jugadores y aficionados que desean que los grandes talentos, los que son un placer ver jugar, se lleven los premios grandes. Messi, dice, pertenece a esa categoría selecta.
Un Balón de Oro con aroma albiceleste
La ecuación, a estas alturas, parece brutalmente sencilla. Mbappé ha deslumbrado, pero se marcha del curso sin Champions y sin Mundial. Kane ha marcado, ha liderado, pero tampoco ha tocado metal mayor. Messi, en cambio, suma Mundial (si remata ante España), títulos en Norteamérica y un impacto global que no entiende de fronteras ni de calendarios.
La carrera por el Balón de Oro, que parecía abrirse a una nueva era con la irrupción de Mbappé en Real Madrid, vuelve a mirar hacia el mismo nombre de siempre. Y si el argentino levanta otra vez el trofeo más grande de todos, la pregunta dejará de ser quién merece el premio.
La verdadera cuestión será cuántas veces más puede reescribir la historia antes de que alguien logre, por fin, destronarlo.






