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Mbappé deslumbra en otra noche decisiva para el Real Madrid

Kylian Mbappé volvió a aparecer donde más duele. En el área rival, en un partido que el Real Madrid tenía encarrilado ante el Elche, pero que necesitaba la firma de su nueva estrella para subrayar la superioridad. Lo consiguió en el minuto 33, con la frialdad de los delanteros que viven instalados en la élite.

Yan Diomande filtró un pase magnífico, de esos que rompen líneas y silencian la grada local durante un segundo. Mbappé sólo necesitó un toque. Control orientado, disparo seco y el balón directo a la red. Dos goles de ventaja para el Madrid y la sensación de que el francés vuelve a jugar su propia liga dentro de La Liga.

El golpe llegó justo después. Literalmente.

En una acción dentro del área, Mbappé chocó con el portero del Elche, Matías Dituro, y se quedó tendido en el césped. Silencio pesado. Brazos en la cabeza entre los aficionados del Madrid. Miradas de preocupación entre sus compañeros. No era un susto cualquiera: el jugador más determinante del equipo estaba en el suelo y no se levantaba.

Los gestos lo decían todo. El francés necesitó varios minutos antes de abandonar el campo para ser atendido. En la banda, Endrick y Carlos Espí comenzaron a calentar con urgencia, preparados para un escenario que nadie en el club quiere contemplar tan pronto en la temporada: un Madrid sin Mbappé.

La tensión duró poco, pero se hizo larga. El estadio miraba de reojo a la zona de banquillos, pendiente de cualquier movimiento. Hasta que apareció de nuevo la figura del francés, regresando al terreno de juego. La ovación visitante sonó a alivio. El tratamiento había funcionado y el susto, al menos por esa noche, quedaba atrás.

Mbappé no volvió tímido. Volvió como si nada hubiera pasado. Siguió atacando, pidiendo el balón, atacando espacios. Y volvió a marcar. Otra vez definición, otra vez instinto. Esta vez, el asistente levantó el banderín y el árbitro anuló el tanto por fuera de juego. Gol borrado del marcador, pero no de la sensación de dominio que desprende cada vez que acelera.

El tanto válido, el primero, le basta para colocarse en lo más alto de la tabla de goleadores de La Liga, con 7 dianas. Una por encima del dúo del Barcelona formado por Raphinha y Lamine Yamal. Nuevo campeonato, nuevo escenario, mismo protagonista.

La pregunta ya no es si Mbappé se adaptará al Real Madrid. La verdadera cuestión es cuántos partidos más podrá decidir esta temporada si se mantiene sano. Porque cada vez que entra en contacto con el balón cerca del área, el campeonato entero parece girar a su alrededor.