Martin O'Neill recupera el alta y mantiene buen ánimo
Martin O'Neill ya está fuera del hospital y “de muy buen ánimo”. La noticia, confirmada por su asistente Shaun Maloney, alivia al entorno de Celtic a las puertas de un partido incómodo en Rugby Park ante Kilmarnock por la William Hill Premiership.
El club de Parkhead había anunciado el miércoles que el técnico norirlandés, de 74 años, se había sometido a “un pequeño procedimiento” médico. Dos palabras que, sin más detalles, bastaron para encender la preocupación entre los aficionados. El siguiente parte, esta vez desde el vestuario, rebajó la tensión.
Maloney visitó a O'Neill la pasada noche y salió con buenas sensaciones. “Salió del hospital ayer. Estaba de muy buen humor anoche, muchísimo mejor que el lunes y el martes. Ojalá esas sensaciones positivas se mantengan”, explicó el asistente, que en estos días ejerce de puente entre el técnico y el día a día del equipo.
No hay, sin embargo, garantías sobre su presencia en el banquillo el domingo. Nada de fechas cerradas, nada de promesas apresuradas. “No hay un plazo. Incluso para el partido del fin de semana, es algo que vamos viendo día a día”, admitió Maloney. El plan pasa por decidir sobre la marcha, con el propio O'Neill al mando de cada decisión.
El cuerpo técnico ya ha adaptado la rutina. “Lo vimos anoche, en lo relativo a la preparación del partido, pero hoy no estuvo aquí”, detalló Maloney. El diálogo será constante: hablarán esta tarde, O'Neill decidirá si acude mañana a la sesión y, a partir de ahí, tomará la decisión definitiva sobre el viaje a Rugby Park.
Si puede estar, será un impulso emocional evidente. Si no, el equipo se ha mentalizado para competir sin su figura en la zona técnica. “Si es este fin de semana, genial; si no, nos prepararemos para el partido sin él”, remató el asistente, con un mensaje de normalidad competitiva pese al contexto.
Desde el club, el comunicado oficial ya había pedido calma y respeto. Celtic confirmó la intervención, insistió en que se trataba de un procedimiento menor y adelantó que el entrenador sería dado de alta “en uno o dos días”. El texto agradecía las muestras de apoyo de la afición y reclamaba privacidad para O'Neill y su familia mientras se recupera.
Ahora, con el técnico ya en casa y de mejor semblante, la historia se desplaza inevitablemente hacia el césped. Celtic encara un duelo siempre traicionero en Rugby Park con una incógnita en el banquillo, pero con una certeza: la figura que guía el proyecto sigue al mando, aunque sea, por unos días, desde el otro lado de la línea de banda.





