Cómo Manchester United, Tottenham y otros aprovechan un vacío en las nuevas reglas anti-apuestas de la Premier League
Clubs aprovechan un vacío legal tras la prohibición de patrocinios de apuestas en camisetas
La Premier League ya no permite que las casas de apuestas sean patrocinadores principales en la parte frontal de las camisetas durante los partidos, pero clubes como Manchester United y Tottenham Hotspur han encontrado maneras de mantener la publicidad de juegos de azar en otros espacios visibles.
Una prohibición que no llega a eliminar la presencia del juego
Desde esta temporada, la presencia de patrocinadores de apuestas en el frente de las camisetas está prohibida tras un acuerdo histórico entre los 20 clubes de la liga. A pesar de esto, la influencia de la industria del juego en el fútbol inglés sigue siendo fuerte y la restricción parece insuficiente para quienes buscan erradicar completamente este tipo de publicidad.
Antes de iniciar la campaña, varios equipos ya habían firmado acuerdos con empresas de apuestas para otros espacios publicitarios, lo que ha permitido que esta publicidad permanezca omnipresente en estadios, ropa de entrenamiento y hasta en las mangas de las camisetas durante los encuentros.
El origen y la expansión de los patrocinios de apuestas
El auge de estos patrocinios comenzó hace dos décadas, después de la liberalización de la ley de juegos de 2005, que permitió a compañías de apuestas colocar sus logos en los uniformes de los clubes. Tottenham fue uno de los primeros en firmar un contrato lucrativo con una empresa de casino en línea, Mansion, en 2006.
Desde entonces, la mayoría de los clubes de la Premier League adoptaron este tipo de patrocinios. En 2019, 28 de 44 clubes entre Premier League y Championship tenían marcas de apuestas en sus camisetas.
Un cambio limitado y lleno de contradicciones
Aunque la prohibición en la parte frontal de las camisetas es un paso, la publicidad de apuestas sigue siendo visible en numerosos espacios. Los anuncios se encuentran en pantallas, vallas publicitarias, equipaciones de entrenamiento y prendas previas al partido. Las transmisiones televisivas también continúan mostrando abundantes anuncios de casas de apuestas.
Nick Harvey, de la Coalition to End Gambling Ads (CEGA), señaló que quitar los logos del frente es solo un gesto simbólico mientras otras formas de publicidad permanecen, y que la única solución real sería una intervención gubernamental que termine con toda la publicidad de apuestas en el fútbol.
Un vacío legal rentable para los clubes
Algunos clubes han aprovechado la posibilidad de mantener a las casas de apuestas como patrocinadores en las mangas y en los kits de entrenamiento. Manchester United firmó un acuerdo récord de £20 millones por año con Betway para que su logo aparezca en la ropa de entrenamiento tanto del equipo masculino como femenino.
Tottenham hizo algo similar con Betano, que aparece en la ropa de entrenamiento y prendas pre-partido. Otros como Everton y Aston Villa han movido a sus patrocinadores de apuestas desde el frente a las mangas.
Mercado no regulado y medidas del gobierno
El Departamento de Cultura, Medios y Deporte (DCMS) ha centrado esfuerzos en sancionar a operadores de apuestas no autorizados que patrocinan clubes de la Premier League, muchos de los cuales se dirigen a mercados asiáticos y no cumplen con regulaciones británicas.
Según informes, casi la mitad de los clubes tienen acuerdos con casas de apuestas sin licencia en el Reino Unido, incluyendo patrocinadores como Stake.com (Everton), SBOTOP (Fulham) y 8XBet. La intención del gobierno es prohibir estas asociaciones para proteger a los usuarios y evitar daños relacionados con el juego.
Campañas contra la publicidad de apuestas
The Big Step es una iniciativa liderada por personas afectadas por problemas de juego que busca crear conciencia sobre los riesgos de la publicidad de apuestas en el fútbol. Su director, James Grimes, comparte cómo la relación entre el deporte y el juego influyó negativamente en su vida y cómo la exposición constante a estas marcas afecta especialmente a los jóvenes.
"La industria del juego y la del fútbol siempre encontrarán la forma de maximizar ganancias, incluso si eso significa explotar vacíos legales. Esto no es bueno para la sociedad ni para los aficionados", afirmó Grimes.
El impacto personal y social
Además de los aficionados, jugadores profesionales han sufrido consecuencias directas. Ivan Toney y Sandro Tonali fueron suspendidos por violaciones relacionadas con apuestas, ambos reconocieron tener problemas con el juego. Es irónico que Tonali ahora entrene con ropa que exhibe el logo de una casa de apuestas, algo criticado por activistas.
Un paso pequeño en un camino largo
James Grimes considera que la prohibición en la parte frontal de las camisetas es un avance limitado y que todavía queda mucho por hacer para reducir la presencia de apuestas en el fútbol. Cree que los responsables deportivos priorizan los beneficios económicos sobre el bienestar de los seguidores y la comunidad.
"Aunque estamos orgullosos de lo logrado, la realidad es que la mayoría de los mensajes de apuestas siguen presentes y causan daño, especialmente a los jóvenes", concluye Grimes.






