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Liverpool busca al sucesor de Mohamed Salah: Ibrahim Mbaye

Liverpool cree que por fin ha encontrado al heredero de Mohamed Salah. Y no es cualquier nombre: se llama Ibrahim Mbaye.

La marcha de Salah este verano cerró una de las etapas más brillantes que ha vivido Anfield. Se fue el ídolo, el goleador, el hombre que durante años sostuvo la banda derecha y buena parte del peso ofensivo del equipo. Lo lógico habría sido ver al club lanzarse de inmediato al mercado en busca de un sustituto claro.

No ha ocurrido.

La temporada arranca en menos de tres semanas y Liverpool sigue sin incorporar a un especialista para el costado derecho del ataque. El vacío se nota más porque ya antes el equipo no contaba con un relevo natural para Salah. La plantilla ofrece soluciones de emergencia, pero ninguna encaja del todo.

Está Jeremie Frimpong, sí. Explosivo, profundo, capaz de dañar por fuera. Pero no es extremo puro y, con la lesión de Conor Bradley, su perfil encaja mejor como lateral derecho que como atacante abierto. Una pieza útil, pero desplazada por necesidad.

El interés en Bradley Barcola despierta ilusión, pero también dudas tácticas: su hábitat natural está en la banda contraria. No es el hombre para fijar el costado derecho ni para replicar los automatismos que Salah convirtió en rutina. Hoy por hoy, nadie puede decir con certeza quién ocupará ese sector cuando el balón eche a rodar.

Y ahí irrumpe un nombre que hasta hace poco pertenecía más al terreno del scouting que a los titulares: Ibrahim Mbaye.

Las informaciones que salieron a la luz el martes por la noche apuntan a que Liverpool lo quiere y que las conversaciones están a punto de comenzar. Fabrice Hawkins habla de un interés real del club. Fabrizio Romano añade un matiz clave: el jugador ve con buenos ojos el movimiento.

No se trata de un parche. Es un proyecto de reemplazo para Salah.

Mbaye tiene solo 18 años. No llega como solución inmediata ni como garantía de rendimiento desde el primer día. Llega, si todo se concreta, como una apuesta a futuro, como ese tipo de talento por el que un club grande se arriesga cuando entiende que el mercado ofrece muy poco en esa zona del campo.

Y el mercado de extremos derechos, hoy, está bajo mínimos. Los perfiles determinantes escasean, los precios se disparan y las opciones realmente diferenciales se cuentan con los dedos de una mano. En ese contexto, el internacional senegalés destaca como una rara oportunidad.

En Liverpool lo saben. Hablan de un jugador con condiciones para convertirse en “world-beater”, en una estrella capaz de dominar partidos y temporadas. No es una etiqueta que se reparta con facilidad en un club que ha convivido con el nivel de Salah durante años.

El encaje conceptual es evidente: un zurdo —o un perfil que pueda reproducir esos movimientos hacia dentro, esa amenaza constante desde la derecha— que pueda crecer a la sombra del legado del egipcio, sin la presión de tener que igualarlo desde el primer minuto. Un relevo paulatino, no un clon imposible.

Desde hace tiempo, Mbaye figura entre las opciones favoritas de muchos analistas para ocupar ese vacío. Ahora, por primera vez, la posibilidad parece tangible. Ya no es solo un nombre en una lista interna o un deseo de la grada más atenta al mercado, sino un objetivo con negociaciones en el horizonte.

Si Liverpool consigue cerrarlo, no habrá garantía de éxito inmediato. Lo que sí tendría es algo que hoy no posee: un candidato serio, con techo altísimo, para crecer hasta convertirse en el verdadero sucesor de Salah.

En un mercado “horrible” para esa posición, como admiten quienes siguen de cerca los movimientos de los grandes clubes, quizá sea la mejor oportunidad que el club tenga en mucho tiempo. Y si Mbaye consigue juntar todo ese talento que se le atribuye, la banda derecha de Anfield podría volver a tener dueño para muchos años.