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Liverpool da la bienvenida a un nuevo inversor sin perder control

Liverpool entra en una nueva era accionarial sin cambiar de manos. Fenway Sports Group (FSG), propietario del club desde 2010, ha confirmado la venta del 30% de la entidad a un consorcio liderado por Amit Bhatia y que incluye a Jeff Bezos y Eduardo Saverin. La operación, valorada en 1.650 millones de libras, sitúa el precio total del club en torno a los 5.500 millones.

No es un movimiento menor. Es una declaración de poder.

Bhatia, nuevo vicepresidente y cara visible

El acuerdo convertirá a Amit Bhatia en nuevo vicepresidente del club y miembro de un consejo de administración ampliado. Hijo político del magnate del acero Lakshmi Mittal y ex copropietario de Queens Park Rangers, Bhatia fue quien tomó la iniciativa y condujo las conversaciones con FSG en nombre del consorcio 1892 Holdings, un guiño directo al año de fundación del Liverpool.

Detrás de Bhatia se alinean tres grandes pilares financieros: el Mittal Family Trust, el fondo K5 Sports —con Jeff Bezos como principal inversor— y EE Capital, la oficina familiar de Elaine y Eduardo Saverin. Dos de esos nombres darán el salto directo al corazón de la toma de decisiones en Anfield: Elaine Saverin y Bryan Baum, cofundador y socio director de K5 Global, también se incorporarán al consejo del club.

Bezos, pese a su peso específico en el planeta de los negocios, se mantendrá en un segundo plano. Será un inversor pasivo, sin asiento en el consejo.

FSG sigue mandando… y marca límites

La entrada de una de las mayores fortunas del mundo no altera la jerarquía interna. FSG conservará el control operativo y la mayoría accionarial de Liverpool. El consorcio 1892 Holdings aún debe pasar por el filtro regulatorio, un proceso que puede alargarse hasta 90 días, y no modificará ni el presupuesto de fichajes ni la estrategia deportiva inmediata del club. Tampoco habrá cambios en la cúpula ejecutiva ni en la gestión diaria.

FSG insiste en que no se trata del primer paso hacia una salida. Desde que compró el club en 2010 por 300 millones de libras, tras la etapa casi ruinosa de Tom Hicks y George Gillett, el grupo de John W Henry ha rechazado encuadrar esta operación como una retirada gradual. El acuerdo no obliga a FSG a vender más acciones a 1892 Holdings en el futuro, ni fuerza al consorcio a aumentar su participación. Eso sí, el paquete incluye opciones para que el grupo de Bhatia pueda comprar una porción mayor si, en algún momento, los actuales dueños deciden desprenderse de más capital.

La clave, subraya FSG, no está en una necesidad de liquidez, sino en el perfil del socio.

India, Asia y la tecnología en el horizonte

John W Henry, Tom Werner y Mike Gordon han dedicado casi un año a conocer a Bhatia y a diseccionar el potencial de su propuesta. Ven en él y en su entorno algo más que músculo financiero: una puerta abierta a nuevos territorios de negocio, tecnología e inversión, con especial foco en India y Asia, mercados estratégicos para cualquier club que aspire a seguir creciendo en la élite.

Mike Gordon, que ha retomado un papel más activo en Liverpool tras la salida de Michael Edwards como chief executive of football de FSG, lo dejó claro al explicar el enfoque del grupo: el club se ha construido pensando más allá de una sola temporada, tomando decisiones con la vista puesta en el largo plazo. Esa filosofía, defendió, es la que continúa atrayendo a inversores y líderes empresariales de primer nivel.

En Bhatia, FSG asegura haber encontrado un socio que comparte esa mirada a largo plazo y una comprensión profunda de lo que hace diferente a Liverpool. La directiva cree que su experiencia y la de su consorcio encajarán con la estructura ya existente y abrirán nuevas oportunidades sin romper el modelo.

Sin efecto inmediato en el mercado, pero con techo de ingresos más alto

Para Andoni Iraola y su plantilla, el impacto será, de momento, intangible. Las normas financieras de la Premier League y de la UEFA atan el gasto deportivo a los ingresos del club, de modo que la mera entrada de capital no se traduce en un cheque inmediato para fichajes.

La verdadera batalla se librará en los despachos comerciales. Con nombres como Bezos, Bhatia y Saverin asociados al escudo, Liverpool aspira a disparar su facturación anual a medio plazo. El club ya alcanzó un récord de 703 millones de libras en ingresos en el ejercicio cerrado en mayo de 2025. La expectativa interna es que esta alianza permita escalar aún más ese listón, apoyándose en acuerdos globales, innovación tecnológica y una presencia reforzada en mercados emergentes.

Un socio con pasado en la élite inglesa

Amit Bhatia no aterriza en la Premier League como un recién llegado. Pasó casi 19 años vinculado a Queens Park Rangers, donde asumió distintos cargos, desde presidente del club hasta presidente de su fundación comunitaria, antes de traspasar su participación el pasado julio. Esa experiencia en la gestión de un club inglés, aunque a otra escala, se considera un activo importante en Anfield.

Todo apunta a que Bhatia tendrá una presencia mucho más visible en el día a día de Liverpool que el resto de miembros de su consorcio o incluso que algunos ejecutivos de FSG. Será la cara reconocible de un giro estratégico que, sin cambiar el mando, sí modifica el mapa de poder alrededor del club.

Liverpool, que ya se había convertido en una potencia deportiva y económica bajo FSG, se asocia ahora con uno de los consorcios más poderosos del planeta. La pregunta, en un fútbol cada vez más dominado por gigantes financieros, es hasta dónde puede llevarle esta nueva alianza sin perder aquello que, desde 1892, lo hace distinto.