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Liverpool y Jeff Bezos: un acuerdo histórico en Anfield

Liverpool está a las puertas de una de las operaciones financieras más sonoras de la historia reciente del fútbol. Un consorcio liderado por Amit Bhatia, que incluye al fundador de Amazon, Jeff Bezos, y al cofundador de Facebook, Eduardo Saverin, negocia la compra de aproximadamente un tercio del club de Anfield, en una transacción que podría anunciarse esta misma semana.

Un nuevo músculo financiero para los Reds

Fenway Sports Group (FSG), propietario mayoritario de Liverpool desde 2010, ha confirmado oficialmente que mantiene conversaciones con este grupo inversor. En su comunicado, el holding estadounidense detalló que “un consorcio de inversión liderado, gestionado y representado por Amit Bhatia ha expresado interés en realizar una inversión estratégica minoritaria en Liverpool Football Club”.

No se trata de un movimiento cualquiera. Según informa Sky News, el acuerdo valoraría a Liverpool en torno a 6.000 millones de dólares (unos 4.000 millones de libras), una cifra que situaría la operación entre las más caras de la historia del deporte. El paquete en juego rondaría un tercio del accionariado, lo suficiente para convertir a Bezos, Saverin y Bhatia en copropietarios de uno de los clubes más laureados de Inglaterra.

La hoja de ruta de FSG apunta a un anuncio “tan pronto como esta semana”, aunque las mismas fuentes admiten que los plazos podrían deslizarse a la próxima. El ruido, sin embargo, ya es ensordecedor.

Bezos, Saverin y Bhatia: tres gigantes alrededor de la mesa

Los números impresionan. Forbes estima la fortuna personal de Jeff Bezos en más de 280.000 millones de dólares. Eduardo Saverin, por su parte, supera los 32.000 millones. Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, aporta experiencia directa en el fútbol inglés tras su etapa como accionista de Queens Park Rangers.

La entrada de este trío colocaría a Liverpool en una nueva dimensión financiera, en plena era de capital estadounidense en la Premier League. La mitad de los 20 clubes de la competición ya están mayoritariamente en manos de inversores de Estados Unidos, un mapa de poder en el que los Reds se consolidarían como uno de los activos más codiciados del fútbol mundial.

No es la primera vez que Bezos tantea el deporte de élite. Estudió seriamente inversiones en la NFL con Seattle Seahawks y Washington Commanders, aunque finalmente se retiró de ambas opciones. Saverin también sabe lo que es asomarse a la puerta de un gigante: formó parte de un consorcio que intentó sin éxito la compra de Chelsea en la subasta de 2022, en plena crisis derivada de la invasión rusa de Ucrania.

FSG, de salvavidas a socio mayoritario

Para FSG, esta posible venta parcial marca un nuevo capítulo de una relación que comenzó en un momento crítico. En 2010, el grupo estadounidense rescató a Liverpool del borde de la administración tras la convulsa etapa de Tom Hicks y George Gillett. Desde entonces, ha levantado la Champions League y la Premier League, además de devolver al club a la élite competitiva y económica.

FSG, también propietario de Boston Red Sox en la MLB, no se desprendería del control del club. Se trata de una inversión minoritaria, diseñada para inyectar capital y ampliar el margen de maniobra en un mercado cada vez más agresivo. Dinero fresco, sin perder el timón.

Un gigante en transición sobre el césped

Mientras los despachos hierven, el césped de Anfield vive un periodo de transición delicado. Liverpool conquistó su último título de Premier League en la temporada 2024/25, pero ahora encara un curso de reconstrucción tras el despido del entrenador Arne Slot y la salida de Mohamed Salah, el gran símbolo ofensivo de la última década.

Los movimientos en el mercado ya han comenzado. Este verano han llegado Jeremy Jacquet, Victor Munoz y Ronald Araujo, este último en calidad de cedido. Refuerzos que apuntan a sostener el nivel competitivo mientras se redefine el proyecto.

En ataque, el nombre subrayado en rojo es Bradley Barcola. El francés se ha convertido en objetivo prioritario, con Paris Saint‑Germain dispuesto a escuchar ofertas. Las conversaciones, sin embargo, todavía no han roto el bloqueo. La sensación es clara: para completar la reconstrucción, Liverpool necesita un golpe de efecto en la zona ofensiva.

Un futuro marcado por el poder del capital

Si el acuerdo se cierra, Liverpool pasará a tener en su accionariado a tres de los hombres más ricos del planeta, en un contexto en el que el músculo financiero marca cada vez más la diferencia en la élite. La operación no cambiaría solo la foto del palco; podría reconfigurar las ambiciones del club en los próximos años.

Anfield ya sabe lo que es reinventarse. La pregunta ahora es otra: con Bezos, Saverin y Bhatia en la ecuación, ¿hasta dónde puede estirarse el techo de un Liverpool que vuelve a ponerse en venta, esta vez no por necesidad, sino por pura ambición?