Liverpool acelera en el mercado: Munoz firmado y Diomande en la mira
Liverpool no está tanteando el mercado. Está atacando líneas. En cuestión de días ha arrebatado a Victor Munoz de las manos de Newcastle y ha dejado claro que está dispuesto a ir muy lejos por Yan Diomande, la nueva joya de RB Leipzig.
El club de Anfield ya ha cerrado a Munoz por 34,5 millones de libras procedente de Osasuna, pero no se detiene ahí: ha trasladado a Leipzig que está preparado para llegar hasta las 86 millones por Diomande, de solo 19 años. Un mensaje directo al resto de Europa: la reconstrucción del ataque tras la salida de Mohamed Salah será profunda y cara.
El golpe a Newcastle por Victor Munoz
En Newcastle pensaban que lo tenían hecho. Acuerdo con Osasuna por 33,3 millones de libras —29 iniciales más 4,3 en variables—, condiciones personales pactadas, comisiones de agentes cerradas y un reconocimiento médico en marcha en Estados Unidos.
Entonces, el giro. Los representantes del jugador pidieron esperar. En paralelo, Liverpool, que nunca se había bajado de la mesa, aceleró. Munoz, internacional con España y ahora mismo en el Mundial, cambió de rumbo y firmó un contrato de seis años en Anfield.
En St James’ Park vuelven a sentir ese zarpazo conocido. Ya les sucedió el verano pasado con Alexander Isak y Hugo Ekitike. Esta vez, de nuevo, el golpe llega con acento red.
El perfil de Munoz: velocidad, versatilidad y un pasado ilustre
Liverpool buscaba flexibilidad en la línea de ataque. Munoz encaja como un guante. Extremo predominantemente zurdo, puede jugar en ambas bandas y también por el centro. Es directo, rápido y agresivo con balón, justo el tipo de amenaza vertical que Andoni Iraola reclamaba para refrescar el frente ofensivo.
Su versatilidad no solo amplía el abanico táctico, también protege al equipo cuando lleguen las lesiones que tanto castigaron la pasada temporada. Dentro del club se valora además que su llegada no debe bloquear el crecimiento de Rio Ngumoha, una de las grandes apuestas de futuro de la cantera.
El camino de Munoz no es menor: pasó por las academias de Barcelona y Real Madrid. Carlo Ancelotti le dio su debut en LaLiga en mayo de 2025, entrando por Vinicius Junior en un clásico contra el Barça. Después, Osasuna le ofreció continuidad: 34 partidos de liga el último curso, con seis goles y dos asistencias, hasta que Liverpool llamó a su puerta.
El fichaje se aceleró tras la llegada de Iraola, profundo conocedor de LaLiga y del propio jugador. Tanto que el reconocimiento médico se realizó en Estados Unidos con el equipo médico red desplazado allí. Una operación rápida, quirúrgica, muy al estilo de un club que no suele dejar escapar a sus objetivos prioritarios.
Diomande, el siguiente gran movimiento
La incorporación de Munoz no enfría el interés por Yan Diomande. Al contrario. El marfileño es el gran objetivo para el puesto de extremo este verano. La idea en Liverpool es clara: no habrá un único heredero de Salah, sino varias piezas de alto nivel para repartir la responsabilidad.
El club inglés ha mostrado disposición a llegar a las 86 millones de libras. Una cifra que pulverizaría el récord de la Premier League por un adolescente, por encima de las 58,9 millones que pagó Manchester United por Leny Yoro en 2024.
En Leipzig, sin embargo, no tienen prisa. Según la información desde Alemania, el club alemán quiere bastante más de esa cantidad para dejar marchar a su estrella emergente y, de hecho, preferiría retenerlo al menos una temporada más, con una renovación al alza sobre su actual salario, en torno a 33.000 libras semanales.
No es casual. Leipzig pagó 17,3 millones de libras a Leganés el verano pasado por un jugador que apenas acumulaba media docena de titularidades en un equipo que descendía de LaLiga. En esos seis partidos marcó dos goles, ante Espanyol y Valladolid, en un conjunto que no vio puerta en los otros cuatro encuentros. Desde entonces, su progresión ha sido meteórica.
En la Bundesliga se ha destapado como un extremo eléctrico, prácticamente imposible de defender en el uno contra uno. Velocidad pura, desequilibrio, imaginación. Lo que no se entrena. Y, según cuentan en Alemania, una gran disposición para aprender lo que sí se puede pulir. No extraña que los clubes más poderosos de Europa se peleen por él. Ni que muchos otros ni siquiera puedan entrar en la puja.
PSG es uno de los grandes que también lo quiere este verano. La batalla promete ser larga y cara. Leipzig, por ahora, juega con la ventaja de un contrato reciente y un mercado en el que la demanda por talento joven y diferencial no deja de crecer.
Iraola, el nuevo libreto y el futuro de Chiesa
La llegada de Iraola reordena jerarquías y estilos. El técnico quiere dar una hoja en blanco a toda la plantilla, pero el mercado no se detiene. Y el nombre de Federico Chiesa vuelve a quedar en el aire.
El italiano ya tuvo un papel reducido con Arne Slot, con solo una titularidad en Premier League la temporada pasada. Dentro del club se cree que su perfil encaja mejor con el estilo intenso, vertical y agresivo de Iraola, pero la realidad es tozuda: Munoz ya está dentro y se espera, como mínimo, otro fichaje en esa misma zona del campo.
Con 28 años y dos temporadas de contrato por delante, Chiesa quiere ser titular de forma regular. Tiene pretendientes en Italia y sabe que el tiempo de espera no es infinito. Cada nuevo extremo que cruza la puerta de Anfield estrecha un poco más su espacio.
Liverpool, mientras tanto, sigue construyendo un ataque nuevo casi desde cero. Munoz ya viste de rojo. Diomande, por ahora, sigue deslumbrando en Leipzig. La pregunta es cuánto tiempo podrá resistir el club alemán antes de que una oferta, quizá desde Anfield, rompa definitivamente la baraja.





