Lisandro Martínez regresa a la convocatoria del Manchester United
Lisandro Martínez estará en la convocatoria de Manchester United para la visita del domingo a Leeds United. Esa es la decisión, fría y concreta, después de una de las semanas más tensas del vestuario desde que Michael Carrick asumió el banquillo.
El central argentino pidió disculpas tras su explosivo ataque público a la cúpula del club, con Jason Wilcox, director de fútbol, en el centro de la diana por la falta de inversión en el mercado. El episodio estalló tras la derrota 2-0 ante Atlético de Madrid el martes y encendió todas las alarmas en un United que ya llegaba tocado: cinco partidos sin ganar, dudas deportivas y ahora un incendio interno.
Reunión, disculpa y alineación
El jueves, Martínez se sentó cara a cara con la cúpula: Wilcox, el CEO Omar Berrada y Carrick. Reunión directa, sin escapatoria. De ahí salió la disculpa del defensor y el compromiso del club de cerrar filas… al menos de puertas afuera.
Carrick, en la rueda de prensa del viernes, fue tajante: el asunto, para él, está zanjado.
“Ha publicado su comunicado y se ha dado cuenta de que cometió un error. Eso es suficiente para que sigamos adelante”, defendió el técnico, insistiendo en que el reconocimiento del fallo basta para pasar página.
El entrenador confirmó que Martínez viajará con el equipo a Leeds. No hay sanción deportiva inmediata. El mensaje es claro: el United necesita a todos, incluso a su jugador más polémico de la semana.
Carrick se blinda: “No es un drama para el grupo”
La rueda de prensa giró casi por completo alrededor de Martínez. Las críticas de leyendas del club como Wayne Rooney y Gary Neville, que calificaron el estallido del argentino como “horrible” y “falta de respeto”, pusieron más presión sobre el técnico. La gran pregunta: ¿cómo queda el vestuario después de un ataque tan frontal a la dirección deportiva?
Carrick se mostró inmutable, en su línea de jugador: sereno, casi imperturbable.
“Hemos pasado página. Como grupo, hemos pasado página. De verdad, no es un drama para el grupo”, aseguró. “La plantilla se ha entrenado muy bien y está de buen ánimo”.
El técnico defendió la cohesión interna con una convicción poco habitual en un equipo que no gana desde hace cinco partidos.
“Entendimos la situación. Licha entendió que cometió un error. Tenemos una muy buena sensación desde el club. En cuanto a resultados, no nos ha ido bien, pero el espíritu y la unión están ahí. Se ve en el grupo que queremos hacer algo con esta situación”, remarcó. “Hemos seguido adelante. De verdad. Hay frescura en el grupo”.
A quienes dudan de esa versión, Carrick respondió con un dardo hacia los comentaristas:
“Hay mucha gente diciendo muchas cosas. Profesionales y exprofesionales, pero eso no significa que sepan lo que pasa aquí. Los jugadores creen totalmente en mí. Que la gente hable fuera no lo convierte en verdad. Yo les digo la verdad”.
Y fue más lejos: “La plantilla hoy estaba en un lugar fantástico, mejor de lo que la he visto en un tiempo. Es así de simple. No ha afectado al espíritu. Estamos en un buen lugar”.
Palabras contundentes. El campo dirá si son reales o solo defensivas.
El ruido externo no cesa
Mientras Carrick intenta apagar el fuego desde la sala de prensa, el contexto no ayuda. El United llega a Leeds con una racha preocupante y con la sensación de estar al borde de una crisis mayor si el resultado vuelve a ser negativo.
El análisis desde Inglaterra es claro: Carrick ha manejado con calma el caso Martínez, pero ya no basta con discursos. La respuesta tiene que aparecer sobre el césped. La insistencia del técnico en que el equipo está “en un buen lugar” choca con la realidad de los resultados y la dinámica del último mes.
El domingo, cada gesto de Martínez, cada balón dividido, cada reacción de sus compañeros, será observado al detalle. ¿Lo respaldan? ¿Lo toleran? ¿Lo miran con recelo? Es el tipo de partido en el que se mide de verdad la salud de un vestuario.
Futuro en el aire: dudas sobre la continuidad de Martínez
Mientras tanto, el futuro del argentino en Old Trafford se oscurece. Según se apunta desde Inglaterra, existen serias dudas de que el club vaya a extender su contrato cuando expire en verano. El United dispone de una opción formal para prolongar su vínculo un año más, pero la planificación apunta en otra dirección.
La prioridad deportiva pasa por renovar la defensa en las próximas ventanas de fichajes. El club ya estudia opciones para reforzar tanto el eje de la zaga como el lateral izquierdo. El mensaje interno es que no hay presión sobre Jason Wilcox por este caso, lo que refuerza la sensación de que el señalado, a medio plazo, es el jugador, no el dirigente.
Martínez, por su parte, lleva tiempo mirando hacia la puerta de salida. El pasado verano presionó para irse al Atlético de Madrid, el mismo equipo que volvió a castigar al United esta semana en Champions League. Quería reencontrarse allí con su amigo y compañero de selección Cristian Romero, que dejó Spurs para marcharse a España.
No llegó ninguna oferta que convenciera al United. Se quedó. Molesto. Y ahora, el estallido.
No es la primera vez que el argentino dinamita los puentes con sus jefes. En 2022, en el Ajax, ya había lanzado declaraciones incendiarias contra el entonces director deportivo Gerry Hamstra, al que llegó a llamar “don nadie” mientras presionaba para salir del club.
El patrón se repite. El contexto cambia: de Ámsterdam a Manchester, de Ajax a Manchester United. El carácter de Martínez, no.
Un domingo que pesa más de tres puntos
El viaje a Leeds ya no es solo un clásico caliente de la Premier. Se ha convertido en un examen de carácter para el United de Carrick. Cinco partidos sin ganar, un vestuario bajo la lupa y un defensa clave que ha puesto en cuestión, públicamente, el proyecto deportivo.
Carrick dice que el grupo está fresco, unido, “en un lugar fantástico”. Martínez ha pedido perdón y vuelve a la convocatoria. La directiva, por ahora, resiste el golpe.
Lo que ocurra en Elland Road marcará si todo eso son palabras… o el primer paso real para salir del bache y decidir, de una vez, si Lisandro Martínez forma parte del futuro o solo del ruido de este presente.





