Kieran Tierney acelera su recuperación en Celtic: O'Neill ofrece buenas noticias
Martin O’Neill ofreció por fin la noticia que la afición de Celtic llevaba semanas esperando: Kieran Tierney va mucho más adelantado de lo previsto en su recuperación. No llegará a tiempo para St Mirren, pero el horizonte ya no se mide en semanas, sino en días.
En la rueda de prensa del viernes, el técnico fue claro. El lateral de 29 años “está muy bien” y su rehabilitación ha tomado velocidad respecto al calendario inicial. La visita a Paisley queda descartada, pero el tono de O’Neill fue de alivio, casi de sorpresa.
“Pensé que estaría fuera un poco más de tiempo, y está muy bien”, explicó. Cuando los periodistas insistieron sobre la posibilidad de ver a Tierney o a Kasper Høgh en el siguiente encuentro, el entrenador zanjó: “Lo vería muy, muy improbable para los dos”.
Ni Tierney ni Høgh estarán ante St Mirren. Aun así, el mensaje cambió de registro: del miedo a una baja larga a la expectativa de verlo de vuelta a mitad de la próxima semana o, como mucho, en el partido posterior, siempre que supere los entrenamientos sin contratiempos.
El engranaje que le falta al once de O’Neill
La importancia de Tierney en este Celtic va mucho más allá de un nombre propio en la alineación. Es estructura. Es equilibrio. Es carácter en banda.
Su presencia ofrece algo que el equipo ha echado de menos: amplitud natural desde atrás, agresividad en las incorporaciones y esa zancada de recuperación que permite al lateral lanzarse sin dejar al equipo desnudo ante las contras. En el modelo de presión de O’Neill, los laterales no son decorado: uno se suelta, el otro se incrusta para formar una línea de tres. Para eso hace falta lectura, piernas y valentía.
Tierney las tiene. Puede conducir hacia espacios abiertos, arrastrar rivales hacia la banda y liberar al extremo zurdo para que se meta por dentro y aparezca entre líneas. Sin él, Liam Scales y otras alternativas cumplen, pero el ataque pierde cadencia y la zaga se siente más expuesta cuando el balón cambia de dueño.
Sus 4,2 entradas ganadas por 90 minutos la temporada pasada no son una anécdota estadística: explican por qué su regreso se vive como una pieza clave que vuelve al tablero.
Profundidad, rotaciones y el peaje europeo
El mercado veraniego también condiciona el escenario. O’Neill cerró cinco cesiones en las últimas 48 horas de la ventana, una maniobra que le dio más fondo de armario para un curso cargado de partidos domésticos y europeos. Con más opciones, Celtic ya no se ve obligado a acelerar a los lesionados solo porque el calendario apriete.
Hay un coste, sin embargo. El propio técnico admitió que las estrictas normas de inscripción de la UEFA obligaron al club a dejar fuera de la lista de Europa League a tres jugadores jóvenes. Una consecuencia incómoda de tener más jerarquía en la plantilla.
En ese contexto, el regreso de Tierney puede redefinir el costado izquierdo. Su velocidad, su distribución y su instinto para atacar sin romper la estructura defensiva permiten a Celtic ser agresivo sin caer en el caos.
Para la grada, lo más alentador es el momento en que llega esta noticia. St Mirren aparece demasiado pronto, pero O’Neill ya ve una fecha de retorno cercana. Con Høgh aún lejos de su mejor condición y un calendario que no da tregua, la pregunta ya no es si Tierney volverá a sostener la banda… sino cuánto puede cambiarle la cara a la temporada en cuanto vuelva a pisar el césped.






