Javier Pastore reflexiona sobre el Mundial y Enzo Fernández
Javier Pastore, el exmediocampista elegante que se ganó el apodo de “El Flaco” en las noches de gloria con el PSG, habla hoy desde otro lugar. Ya no pisa el césped, pero sigue muy cerca del foco: es el representante legal de Enzo Fernández y vive el Mundial con la misma intensidad con la que antes pedía la pelota entre líneas.
La escena es Miami, en un evento de la AFA dentro de su plan de expansión global a través de sus academias. Pastore, dos generaciones por detrás de Lionel Messi pero compañero suyo en la selección argentina, observa el torneo con mirada de futbolista y de agente.
“Estoy viendo un Mundial muy competitivo, con selecciones de las que no esperábamos tanto y que están dando pelea”, cuenta, satisfecho por el nivel general y por el marco. Le entusiasma un detalle que para él no es menor: “Me gusta ver todos los estadios llenos”. Y, sobre todo, disfruta de lo que hace Argentina. “Viví todos los partidos de Argentina y estoy muy contento con todo lo que vi del equipo”, admite, como si todavía pudiera oler el vestuario.
España, Francia y el sueño de la final
Cuando se le plantea un posible cruce soñado entre sus dos grandes afectos futbolísticos, España y Argentina, Pastore no duda en la dificultad del camino, pero tampoco en el atractivo del escenario.
“Sería un lindo rival”, concede, antes de elevar el nivel de exigencia. “Creo que Francia y España son los rivales más duros que podríamos tener en una final, así que ojalá podamos llegar, que es lo más importante”.
Enzo, el mediocampista que siempre aparece
Su mirada se afina cuando el tema pasa a ser Enzo Fernández, el jugador al que representa y al que ve crecer desde adentro. Lo nota entero, convencido, a la altura del escenario.
“Está bien, muy positivo, está haciendo un muy buen Mundial, en los dos primeros partidos ayudó a que el equipo gane con comodidad”, resume. No hay grandilocuencia, pero sí una valoración firme: Enzo está cumpliendo.
La conversación baja al detalle táctico. ¿Mediocentro defensivo o interior? Pastore conoce de memoria la evolución del exfutbolista de River.
“Enzo cambió muchísimo su posición en los últimos años. Jugó mucho más retrasado o como un mediocampista que llega al área”, explica. Y ahí aparece la particularidad de su rol con la selección. “Acá con la selección arranca más atrás, pero al final es el único mediocampista que se suma a la línea de ataque y se queda cerca de Messi”. Para Pastore, la clave está en su versatilidad: “Es un jugador que se adapta muy bien a cualquier tipo de posición”.
Futuro de club: Madrid, Chelsea y un mercado abierto
El nombre de Real Madrid aparece inevitablemente. El rendimiento de Enzo en grandes escenarios lo pone siempre en el radar de los gigantes europeos. Pastore baja el ruido y ordena las prioridades.
“Hoy el jugador está tranquilo pensando en la selección, está jugando un Mundial, está muy cerca de llegar a octavos… Solo piensa en eso”, aclara, marcando la frontera entre el presente albiceleste y el futuro de club. Después abre una puerta, sin exagerar: “Estamos mirando posibilidades para salir de Chelsea, pero no hay nada firme ni confirmado con ningún club”.
El vínculo con Madrid, sin embargo, existe y es real, aunque todavía no sea deportivo. “Tiene muchos amigos ahí y es muy amigo de Julián Álvarez, y al final, siempre que pueden estar juntos, están juntos ahí”, cuenta. Pastore también forma parte de ese mapa afectivo: “Yo también vivo en Madrid. Cada vez que él viajaba, viajaba para verme y para resolver temas de trabajo”. Y remata con una frase que mezcla lógica y seducción de ciudad: “Pero aparte: ¿a quién no le gusta Madrid? Yo ni siquiera jugué en Madrid… y vivo ahí”.
PSG, dominio y ambición
Cuando la charla se desplaza hacia el PSG, Pastore habla con conocimiento de causa y un punto de orgullo. En París dejó huella entre 2011 y 2018, en los años en que el club empezó a transformarse en potencia europea.
Sobre el presente del equipo, su diagnóstico es contundente: “Tienen un plantel para seguir dominando, son jóvenes, tienen mucha ambición para seguir ganando”. Destaca también la figura del entrenador: “Un técnico que entendió perfectamente a los jugadores y al club en el momento en el que estaba, ganó la Champions League dos años seguidos, hizo cosas increíbles y creo que va a seguir por ese camino”. Para Pastore, la ecuación es simple: “Luis Enrique es un entrenador con una ambición tremenda y el club le puso todo a disposición para que siga logrando grandes cosas”.
La pregunta final juega con la nostalgia: ¿se vería él mismo en este PSG? La respuesta llega con una carcajada y una sinceridad desarmante: “No, ni cerca”. El Flaco ya eligió su nuevo lugar en el juego. Ahora, desde el costado, mira a Enzo, mira a Argentina y mira a Europa, sabiendo que el próximo gran movimiento puede estar a un solo pase de distancia.





