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El futuro de Liverpool: ¿Jarell Quansah como el heredero de Van Dijk?

En Liverpool hay una pregunta que ya no se puede esquivar: ¿el sustituto perfecto de Virgil van Dijk no está fuera, sino mirándoles fijamente desde Alemania? El nombre ya lo conocen. Jarell Quansah.

El central inglés, de 23 años, irrumpió en Anfield en la temporada 2023/24 con la fuerza de quien no quiere ser solo una promesa. Disputó 33 partidos y firmó un gol que quedará para siempre en la memoria del club: el último de la era de Jürgen Klopp. Un cierre casi simbólico. Un relevo generacional insinuado.

Con Arne Slot, la historia cambió de tono. El técnico neerlandés contó con él en 25 ocasiones la campaña siguiente, pero solo 13 de esos partidos fueron en la Premier League, en una temporada que terminó con Liverpool campeón. El título llegó, pero el rol de Quansah se encogió. Y ahí se abrió la puerta.

De Anfield a Leverkusen… con billete de vuelta

Cuando Bayer Leverkusen preguntó por Quansah en las conversaciones que acabaron llevando a Florian Wirtz a Anfield, Slot no puso demasiadas pegas. El club aceptó una oferta de 35 millones de libras y el central hizo las maletas rumbo a la Bundesliga.

Liverpool, sin embargo, no se marchó de esa negociación con las manos vacías. Blindó la operación con una cláusula de recompra de 56 millones de libras, activable en 2027. Ese año no es uno cualquiera: coincide con la fecha de expiración del contrato de Virgil van Dijk, el capitán icónico, el líder de una era.

Mientras tanto, en Alemania, Quansah no se ha limitado a cumplir. Se ha consolidado. Sus actuaciones con Leverkusen y sus apariciones con la selección inglesa —ya suma ocho internacionalidades— han reabierto el debate en Merseyside. Y una voz autorizada dentro del ecosistema ‘red’ ha decidido entrar de lleno.

Aldridge no duda: “Es un no-brainer”

John Aldridge, leyenda del club y analista habitual del Liverpool Echo, lo ve clarísimo. Para él, el movimiento está cantado.

“Yo sé lo que haría. Estaría mirando traer de vuelta a Jarell Quansah. Hay una opción de recompra de 56 millones de libras y, para mí, es un no-brainer”, señaló en declaraciones al medio local.

Aldridge va más allá. Dibuja incluso la estructura de la defensa del futuro: “La próxima temporada, si Virgil se va, lo miras y podríamos tener a [Ronald] Araujo, [Jeremy] Jacquet, [Giovanni] Leoni y Quansah. Son cuatro grandes opciones”.

El exdelantero también apunta directamente a la decisión inicial de Slot: “Arne Slot no confiaba en Quansah después de ese primer partido de la temporada 2024/25 contra Ipswich. Se vio porque realmente no lo puso, no confiaba en él, pero él ha demostrado que Arne estaba equivocado. Se ha ido al Leverkusen y lo está haciendo muy bien. Está jugando bien con Inglaterra. Para mí, necesitas cuatro centrales realmente buenos”.

La crítica es nítida. Y al mismo tiempo, es una advertencia: dejar escapar a un central de ese perfil, con esa progresión, puede convertirse en un error que cueste caro si no se corrige a tiempo.

El plan interno de Liverpool: Quansah en la ecuación, no en el centro

No se trata solo de nostalgia ni de romanticismo. Desde dentro del club ya se ha trabajado el escenario de un posible regreso. En marzo, el periodista Graeme Bailey reveló que Liverpool llevaba meses siguiendo de cerca el rendimiento de Quansah en la Bundesliga y que el club estaba “muy metido” en la idea de traerlo de vuelta en 2027.

El acuerdo sobre las condiciones personales, según esas informaciones, ya está encarrilado. Si se pulsa el botón de la cláusula, el camino contractual está despejado.

En paralelo, la situación de Van Dijk obliga a decisiones de calado. Con 35 años, el capitán se acerca a un cruce de caminos: o renovación hacia una undécima temporada en Anfield, quizá más, o final de ciclo. En esas conversaciones estratégicas sobre el futuro de la zaga, Quansah forma parte del debate. No como teoría, sino como opción real sobre la mesa.

Sin embargo, lo que hace unos meses parecía casi una consecuencia lógica —activar la recompra— ya no se percibe tan inevitable.

Jacquet, Leoni, Araujo: una nueva guardia que complica el regreso

Desde la salida de Quansah, Liverpool no se ha quedado quieto en el mercado. Ha incorporado a Giovani Leoni y Jeremy Jacquet, dos centrales jóvenes que encajan en la idea de construir una defensa para varios años.

Jacquet, fichado por 60 millones de libras procedente de Rennes, ha empezado a justificar el desembolso con actuaciones sólidas y personalidad en partidos grandes. Leoni, más silencioso mediáticamente, también forma parte de ese núcleo que el club ve como base del futuro.

A ellos se suma Ronald Araujo, llegado cedido desde Barcelona, con una opción de compra para el próximo verano. El caso del uruguayo, eso sí, no está tan claro como una simple cláusula: su situación contractual, su propio deseo y el contexto económico de ambos clubes dibujan un escenario con matices.

Con este panorama, en Anfield se manejan varias combinaciones: apostar fuerte por Araujo y consolidar una pareja Jacquet–Leoni; mantener a Van Dijk un año más como guía del relevo; o, si el capitán se marcha, activar el retorno de Quansah para completar un cuarteto de alto nivel.

Las fuentes consultadas por Bailey insisten en que la planificación actual gira, sobre todo, en torno a Jacquet y Leoni. La fe en que ambos puedan formar una pareja de centrales estable durante años es alta dentro del club.

¿Se atreverá Liverpool a dejar pasar a su propio heredero?

La cláusula de recompra convierte a Quansah en una especie de seguro de futuro. No obliga, pero tienta. Si Van Dijk se va en 2027, la lógica deportiva grita por un relevo de jerarquía. Y el inglés, formado en casa, consolidado en la Bundesliga y con experiencia internacional, encaja casi a la perfección en ese perfil.

Pero el fútbol moderno no vive solo de símbolos. Vive de decisiones frías, de planificación milimétrica, de apuestas por proyectos que a veces dejan atrás a jugadores que parecían destinados a quedarse.

Liverpool tiene tiempo, pero no tanto margen para el error. Quansah sigue creciendo en Leverkusen. Jacquet y Leoni se asientan en Anfield. Araujo espera una resolución. Van Dijk se acerca al final de su contrato.

La pregunta ya no es si Quansah podría ser el heredero ideal. La verdadera cuestión es otra: ¿se permitirá Liverpool ver cómo ese heredero se consagra lejos del lugar donde todo empezó?