Intercambio entre Everton y Crystal Palace: McNeil y Johnson cambian de aires
Everton y Crystal Palace han decidido que ha llegado la hora de cambiar las piezas del tablero. Dwight McNeil y Brennan Johnson harán el camino en direcciones opuestas, en un acuerdo cerrado entre clubes y ya validado para que ambos pasen revisión médica.
No es un intercambio cualquiera. Es la consecuencia de dos historias que se han ido agotando.
McNeil, a un paso de Palace en enero, vio cómo su traspaso se derrumbaba en el último suspiro del mercado por un simple detalle burocrático: el papeleo no entró a tiempo. Entonces, el club del sur de Londres se quedó con las ganas. Meses después, retoma una operación que tenía marcada desde hace tiempo.
El extremo de 26 años ha vivido etapas de peso en el Everton, con tramos donde fue pieza clave. Pero con David Moyes en el banquillo, su influencia se ha ido apagando. Su contrato entra en el último año y en el Hill Dickinson Stadium han leído bien el riesgo: mantenerlo era exponerse a perderlo gratis en 12 meses.
Esta vez no han dudado.
En paralelo, Everton llevaba años siguiendo a Brennan Johnson. El galés, de 25 años, aterrizó en Crystal Palace el pasado enero por 35 millones de libras, una apuesta fuerte que nunca terminó de arrancar en Selhurst Park. La estadística es contundente: cero goles en 26 partidos la temporada pasada con las águilas, en todas las competiciones.
Y, sin embargo, el jugador ya ha demostrado antes que sabe ver puerta. Sus 27 tantos en 107 encuentros con Tottenham y los 18 goles en todas las competiciones en la campaña 2024/25 con los Spurs sostienen la esperanza de que su rendimiento en Palace fue un paréntesis, no una tendencia.
El acuerdo entre clubes está sellado: McNeil a Crystal Palace, Johnson a Everton. Ambos han recibido luz verde para someterse a los exámenes médicos, que arrancan hoy, y después firmarán contratos de cuatro años, con opción de ampliarlos por una temporada adicional a favor de los clubes.
Un intercambio con lógica para todos
Desde la óptica de Everton, la operación encaja. Evita perder a McNeil sin traspaso dentro de un año y, al mismo tiempo, incorpora a un futbolista al que viene siguiendo desde hace tiempo, pese a los cambios internos en su departamento de fichajes. No es un impulso de última hora, sino una convicción sostenida.
Para Crystal Palace, el movimiento también responde a una necesidad evidente: aligerar masa salarial y cerrar una carpeta incómoda. Johnson, ex Tottenham, cobra 130.000 libras semanales. Su salida libera un espacio considerable en la estructura de sueldos y abre la puerta a un jugador que ya quisieron en enero y que ahora llega en condiciones más favorables.
Johnson no ha encontrado ni el ritmo ni la confianza en Selhurst Park y busca un nuevo desafío. En lugar de lanzarlo al mercado de forma tradicional y esperar ofertas, Palace ha optado por usarlo como moneda de cambio para lograr por fin la llegada de McNeil, un perfil que encaja mejor en sus planes deportivos y económicos.
Queda por resolverse un matiz clave: el salario de Johnson en su nuevo destino. Si Everton decide igualar las 130.000 libras semanales que percibía en Palace, el galés se convertirá en uno de los jugadores mejor pagados del Hill Dickinson Stadium. Todo apunta a que el club está dispuesto a asumir esa apuesta, confiando en que Moyes pueda recuperar la versión más incisiva del atacante, la que se vio en Tottenham y también en su etapa en Nottingham Forest.
La ecuación es sencilla para los de Merseyside: si Johnson se acerca a los 18 goles que firmó con los Spurs en 2024/25, el intercambio no solo tendrá sentido contable. Habrá cambiado el paisaje ofensivo de Everton. Y, quizá, la historia de su temporada.






