Ilkay Gündogan y la posible revolución en Montpellier HSC
Montpellier HSC, campeón de Francia en 2012 y hoy atrapado en la grisura de la Ligue 2, se asoma a un giro decisivo de su historia. El club de La Paillade está en negociaciones avanzadas con el fondo de inversión británico GSS, según informa L’Équipe, y en el centro del proyecto aparece un nombre que nadie esperaba en este escenario: Ilkay Gündogan.
El excentrocampista de Manchester City forma parte del grupo inversor que dialoga con Laurent Nicollin, heredero y propietario del club. La operación, que se cocina desde hace meses, podría desembocar en una venta parcial o total, un matiz que todavía no está cerrado pero que ya marca el pulso del verano en Montpellier.
Nicollin, entre el orgullo y la necesidad
La llamada de auxilio no es nueva. En la temporada 2024/25, con el club ya debilitado deportiva y económicamente, Laurent Nicollin lanzó un mensaje público: buscaba inversión para sostener el proyecto. Envió un documento de diez páginas a los principales bancos de inversión franceses. Un dossier que era, en realidad, una señal de alarma.
“Estamos lanzando un anzuelo al mar”, escribió Nicollin, dejando claro que no deseaba vender el club por completo. Pero la realidad ha ido empujando sus límites. El dirigente asumía en ese mismo texto que podría verse obligado a convertirse en accionista minoritario de Montpellier. “Nuestra caída tiene que ser menos dolorosa al final del año”, añadía, en una frase que hoy suena casi premonitoria.
La caída, de hecho, se confirmó.
Del título a la nada: el golpe de la Ligue 2
Descendido a Ligue 2 para la temporada 2025/26, Montpellier no ha encontrado el camino del regreso. No solo se quedó lejos del ascenso, sino que ni siquiera alcanzó los playoffs, igual que Stade de Reims, relegado en el mismo curso. Para un club que hace poco más de una década miraba a los gigantes de la Ligue 1 desde lo más alto de la tabla, el contraste es brutal.
La Paillade, acostumbrada a vivir entre la identidad familiar de los Nicollin y los destellos de rebeldía deportiva, se ha visto atrapada en un limbo competitivo. Sin ascenso, sin playoffs, sin horizonte claro. En este contexto, la entrada de capital extranjero deja de ser una opción estratégica y pasa a parecer una cuestión de supervivencia.
Este verano puede ser el punto de inflexión. O el inicio de una era completamente distinta.
GSS se acerca, Gündogan entra en escena
Según L’Équipe, el acuerdo entre GSS y Nicollin está cada vez más cerca. Las conversaciones avanzan, los detalles se afinan y la gran incógnita ya no es si habrá operación, sino de qué tamaño será: una toma de control total o una participación minoritaria que deje a la familia Nicollin al mando, pero con menos poder.
El proyecto de GSS no llega solo con capital. Llega con nombres del fútbol profesional. Ilkay Gündogan, figura clave en el ciclo ganador de Manchester City bajo Pep Guardiola, se ha sumado a la propuesta. Su presencia aporta algo más que prestigio: sugiere una voluntad de construir un proyecto deportivo con una mirada moderna, conectada con la élite europea.
No es el único perfil futbolístico implicado. Daniel Karbassiyoon, exjugador de Arsenal, Burnley e Ipswich Town, también forma parte del grupo que impulsa la operación. Un detalle que refuerza la sensación de que GSS no quiere limitarse a una inversión financiera fría, sino rodearse de gente que conoce el vestuario, los despachos deportivos y las dinámicas de un club profesional.
Un club en la encrucijada
Para Montpellier, la negociación con GSS no es solo una cuestión de números. Es una decisión identitaria. La familia Nicollin ha marcado la vida del club durante décadas, con un estilo propio, a veces controvertido, casi siempre pasional. Abrir la puerta a un fondo británico con figuras internacionales al frente implica aceptar una transformación profunda en la manera de gestionar y de soñar.
El dilema es claro: mantener el control y arriesgarse a seguir resbalando en Ligue 2, o ceder parte del poder para intentar relanzar el proyecto con músculo financiero y nuevas ideas.
El acuerdo se acerca. El margen de maniobra se estrecha.
Y mientras La Paillade espera noticias, una pregunta flota en el aire: ¿será este movimiento el inicio del renacimiento de Montpellier HSC o el final definitivo de la era Nicollin tal y como la ha conocido el fútbol francés?






