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Hull City sorprende en Stamford Bridge ante Chelsea

Mientras Fulham frenaba a Liverpool, en el oeste de Londres se cocinaba otra sorpresa. Hull City, recién ascendido y sin complejos, salió vivo de Stamford Bridge y alargó una racha que ya empieza a sonar a algo más que casualidad. Empate ante un Chelsea goleador y sensación de equipo que no se arruga ante nadie.

El tridente de Chelsea responde, pero no arrasa

Para los mánagers de Fantasy, Chelsea ofrece pocas dudas en ataque. No hay debates eternos sobre a quién elegir: Morgan Rogers (£7.7m), Cole Palmer (£9.7m) y Joao Pedro (£7.8m) mandan y el resto mira.

Los tres volvieron a sumar retornos ofensivos, aunque el duelo ante Hull prometía una lluvia de puntos que no terminó de desatarse, sobre todo para los que llevaron la capitanía –o Triple Capitanía– a Palmer.

El inicio fue el guion soñado. Joao Pedro filtró un pase y Rogers apareció para fusilar el 1-0 con un disparo potente. Más tarde, cuando Chelsea ya sudaba frío, fue Palmer quien puso un centro raso y tenso para que Joao Pedro, casi obligado, empujara el 2-2 y evitara un ridículo mayor.

Al final, ocho puntos para Palmer, cinco para Rogers y doce para Joao Pedro. Buen botín para un partido que se les complicó mucho más de lo previsto. Eso sí, en juego abierto no fue un festival. Aparte de una ocasión tardía en la que Palmer dejó solo a Rogers, el famoso “JP Morgan” apenas dispuso de más situaciones claras. De hecho, el gol y la asistencia de Joao Pedro llegaron de su único disparo y su único pase clave del encuentro.

El ataque funciona. Pero el resto del equipo no acompaña al mismo ritmo.

Una defensa que hace aguas

Mientras el tridente suma ya 14 retornos ofensivos en apenas cuatro jornadas, atrás todo chirría. Y no es una impresión: los datos lo gritan.

Hull superó con claridad a Chelsea en xG en Stamford Bridge. Es la primera vez en toda la temporada que los Tigers logran imponerse en esa métrica en un partido de Premier League. Lo hicieron en el escenario menos probable.

Xabi Alonso no se escondió tras el pitido final:

“En general, estamos atacando mejor que defendiendo, en todas las facetas. Sabemos que es un tema grande para nosotros. Son solo cuatro partidos, pero la dinámica en cuanto a lo que concedemos no me gusta y tenemos que hacerlo mucho mejor. Juego abierto, balón parado, balones largos, esa dureza, ese sentido competitivo; podemos hacerlo mejor”.

La frase resume la sensación: Chelsea es blando. Y desordenado.

Los constantes cambios tampoco ayudan. Con la suplencia de Maxence Lacroix (£6.0m) ante Hull, solo un defensor, Jorell Hato (£4.5m), había sido titular en las cuatro jornadas de liga. Ni siquiera él se salvó: fue sustituido al descanso tras una primera parte para olvidar.

No es solo cuestión de nombres. También de dibujo. Alonso apostó esta vez por un 4-2-3-1, un esquema que ya había probado en pretemporada, y el equipo se deshilachó. Hull generó el doble de grandes ocasiones: cuatro por solo dos de Chelsea.

Los números de la Premier tras la jornada del sábado colocan a los ‘blues’ entre los equipos que más ocasiones claras conceden. Un dato que invita a la reflexión… y que da esperanzas a los rivales.

Quien tenga a Kevin Schade (£6.0m) o Igor Thiago (£7.9m) de cara a la Jornada 5 no debería temblar al alinearlos contra esta defensa.

Hull, sin miedo al guion establecido

No fue un “London 0-4 Hull”, pero para los Tigers sabe casi igual de bien. Siguen derribando pronósticos y cupones de apuestas con una tranquilidad pasmosa. ¿Racha de recién ascendido desatado? ¿Momento dulce que se desinflará con el tiempo? Probablemente sí. Pero hay una certeza: están muy lejos de ser el equipo flojo que muchos esperaban.

Tienen, además, un arma silenciosa en el banquillo. Sergej Jakirovic se ha ganado rápido el respeto. Sus ruedas de prensa combinan táctica, claridad y un humor seco que encaja perfecto con la personalidad de este Hull.

Hasta ahora habían demostrado saber sufrir con el bloque bajo. En Stamford Bridge enseñaron otra cara: ambición y descaro con el balón cuando el partido lo permitió.

El arranque fue duro. Durante media hora, Hull apenas tocó la pelota, metido atrás, sobreviviendo. Pero todo cambió con un latigazo. Mohamed Belloumi (£5.0m) cazó un balón suelto y conectó una volea brutal para el 1-1. Ese gol no solo igualó el marcador; encendió al equipo.

Con confianza, el argelino empezó a aparecer por todos lados. Asistió con sutileza a Lewis Coyle (£4.0m) en una ocasión que terminó bloqueada y, más tarde, firmó el 1-2 con un disparo desviado que descolocó por completo a la zaga local.

Hull olió sangre. Oli McBurnie (£5.5m) dispuso de una ocasión enorme en la segunda parte, mano a mano, que pudo haber significado el 1-3. No entró. Mohamed Ali-Cho (£5.0m), desde el banquillo, también obligó a una intervención salvadora. El mapa de xG de los Tigers lo deja claro: no fue un empate de casualidad, generaron ocasiones de sobra.

Newcastle United ya está avisado para el próximo fin de semana.

El golpe de Mendy y el plan B

No todas fueron buenas noticias para Hull. Nobel Mendy (£4.1m) se marchó del campo tras un choque de cabezas con Joao Pedro. Cayó mal, intentó seguir, pero a los 58 minutos tuvo que ser sustituido. Todavía no ha logrado completar 70 minutos en un partido esta temporada.

Jakirovic fue tajante tras el encuentro:

“Sí, no es bueno. Creemos que es una conmoción. Fue al hospital y después del escáner sabremos más, pero es conmoción al 100%. Mendy estará fuera, 100%, así que tenemos que encontrar un nuevo jugador”.

La baja parece segura para el viaje a Tyneside. Pero Hull no se queda desnudo. Lucas Herrington (£4.0m), su sustituto natural, ha dejado buenas sensaciones y todo apunta a que entrará en el once sin demasiados traumas para la estructura defensiva.

Por detrás, Semi Ajayi (£4.2m) rozó el gol con un cabezazo al larguero y John Egan (£4.1m) volvió a ser un imán en las áreas, dando más argumentos a quienes lo siguen de cerca por su potencial en acciones a balón parado.

Hull sale de Stamford Bridge con un punto, confianza multiplicada y un mensaje claro: no ha venido a la Premier para hacer número. La próxima parada es Newcastle. ¿Hasta dónde puede estirar este equipo una racha que ya incomoda a más de uno?