Haaland brilla en triunfo sufrido del Manchester City ante Coventry
Erling Haaland volvió a encontrar un viejo conocido: un recién ascendido. Y, como casi siempre, acabó con ellos. Un cabezazo imponente del noruego dio a Manchester City una victoria por 1-0 ante Coventry en un Etihad más tenso de lo esperado, que mantiene inmaculado el inicio de la era Enzo Maresca en la Premier League.
Contra equipos recién llegados a la élite, el delantero tiene un idilio estadístico que asusta: 20 goles en 21 partidos. Solo se le resistió Sunderland la temporada pasada. Coventry tampoco escapó.
El gol que valió tres puntos… y el número 300
City ha invertido este verano una cifra récord en la liga, unos 440 millones de libras en refuerzos. Dos de ellos debutaron ante Coventry. Pero, cuando el partido se encalla, el plan sigue siendo sencillo: encontrar a Haaland.
El tanto llegó en el minuto 26, tras la mejor acción colectiva del campeón. Enzo Fernández, fichado en el último día de mercado y valorado en 125 millones de libras, ni siquiera iba a ser titular. Entró a última hora por la lesión en el calentamiento de Nico O’Reilly, de 21 años. Terminó siendo decisivo.
El argentino filtró un pase elegante para soltar a Antoine Semenyo por la derecha. El atacante levantó la cabeza, puso un centro medido y Haaland atacó el espacio con la violencia habitual. Cabezazo, red, 1-0. Gol número 300 en clubes para el noruego. Un martillo.
Antes, City ya había avisado. En el 22, Rayan Cherki estrelló un disparo raso contra el poste tras otro buen servicio de Fernández. La sensación era de control. Pero el marcador nunca se movió más.
Coventry se rebela y hace sufrir al campeón
El guion, sin embargo, no fue el de una goleada cómoda. Coventry se plantó en Manchester con personalidad y terminó dejando al Etihad en silencio varias veces.
El primer aviso llegó muy pronto. En el minuto 6, Gianluigi Donnarumma se complicó la vida con el balón en la línea de gol presionado por Taiwo Awoniyi. Dos minutos después, un error grosero de Semenyo, con un pase ciego hacia atrás, dejó al delantero nigeriano mano a mano con el guardameta. Awoniyi cruzó demasiado y desperdició una ocasión enorme.
La segunda parte se jugó más a lo que quería Frank Lampard. Bloque compacto, líneas juntas y salidas rápidas que fueron minando la seguridad del City. El recién ascendido, todavía sin estrenar su cuenta goleadora en el regreso a la Premier, empezó a creer.
Donnarumma tuvo que aparecer a lo grande. Primero, con una estirada decisiva para sacar un cabezazo de Jack Rudoni en el segundo palo. Y, ya en el minuto 80, con una parada de reflejos ante Ellis Simms a quemarropa, cuando el estadio contuvo la respiración y Coventry olió el empate.
El equipo de Lampard terminó el partido en campo rival, empujando, ganando duelos, obligando a City a defender su área. Faltó el último toque. Sobra decir quién sí lo tuvo.
Maresca, satisfecho con la victoria “fea”
Enzo Maresca no se engañó al analizar lo ocurrido. Sabía que su equipo había dejado vivo a un rival que pedía ser rematado mucho antes.
“Estoy contento con la victoria, por distintas razones. Les mantuvimos vivos. No pudimos marcar uno o dos goles más, al menos. Sufrimos juntos hasta el final; no todas las victorias van a ser bonitas. Necesitamos este tipo de triunfos”, admitió el técnico.
“Fue una victoria un poco fea. Es algo que necesitamos y la portería a cero es importante”, añadió, subrayando el valor de un partido trabajado, más que brillante.
Sobre el debut de Enzo Fernández, el italiano fue claro: el centrocampista apenas llevaba dos días con el grupo y arrastraba frustración de las últimas semanas. Acabó jugando de inicio y Maresca se mostró “bastante feliz” con él, recordando que ya se conocen bien y que está convencido de que el argentino “va a ayudarnos a ganar partidos”.
Lampard se agarra al rendimiento, no al resultado
Frank Lampard abandonó el Etihad con la sensación de haber merecido más. Sin puntos, pero con argumentos para creer que Coventry puede competir en la categoría.
“Buen rendimiento por nuestra parte. Sentí que merecimos algo del partido. Nuestra organización defensiva fue excelente. Creamos momentos de presión, tres ocasiones claras. Los jugadores aceptaron el reto muy bien; están decepcionados y yo también”, explicó.
El técnico no quiso señalar a nadie tras las oportunidades fallidas. “Nunca critico a los jugadores, porque entiendo la presión. Este es el nivel. Es la realidad brutal. Pero no jugamos contra Manchester City cada semana. La Premier League es un nivel alto, pero, si lo miras bien, hay muchas cosas positivas en nuestra mentalidad”, apuntó.
Lampard comparó el encuentro con el estreno ante Arsenal: “Contra Arsenal se sintió como el primer partido de Premier League en 25 años. Hoy se sintió como un equipo competitivo de Premier que viene con una idea clara y amenaza. El calendario ha sido duro con nosotros. No podemos perder la fe después de tres partidos, tenemos que mirar hacia adelante”.
City, líder provisional y un mensaje claro
Con este triunfo, Manchester City se coloca líder provisional de la Premier League, desbancando a Arsenal a la espera de su duelo ante Chelsea en el Super Sunday. El campeón no brilló, no goleó, no arrolló. Pero ganó.
En noches así, cuando el juego se atasca y el rival no se rinde, la diferencia vuelve a tener nombre y apellido. Mientras Haaland siga rematando centros como el de Semenyo y cerrando partidos como este, ¿quién se atreve a discutir el lugar de City en la carrera por el título?






