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Guardiola y la presión sobre Arsenal tras el 3-0 a Crystal Palace

El marcador dice 3-0, la sensación es de autoridad total, pero Pep Guardiola no quiere cambiar el guion: para él, el título sigue en manos de Arsenal. Ni la goleada de Manchester City a Crystal Palace en el Etihad, ni el golpe anímico en la recta final de la temporada modifican su discurso. “Depende de ellos”, repite. Y lo hace después de un triunfo que lo vuelve a poner a tiro.

City resolvió con una comodidad engañosa su partido aplazado, pese a un arranque espeso y a seis cambios de golpe en el once, pensando claramente en la final de la FA Cup ante Chelsea. En el banquillo, nombres pesados: Erling Haaland, Jeremy Doku, Rayan Cherki. En el césped, un equipo con rotaciones, pero con el mismo hambre.

Resultado: un 3-0 que vuelve a meter presión al líder.

Un City alternativo, misma exigencia

La apuesta de Guardiola era arriesgada sobre el papel. Rotaciones profundas, un rival incómodo y la obligación de ganar para no descolgarse. La victoria lo justifica todo.

“Porque ganamos, ¿no?”, ironizó el técnico al ser preguntado por sus decisiones. Después, explicó la base de esa confianza: conoce el trabajo de su plantilla, los perfiles, los automatismos. A veces es cuestión de forma, a veces de sistema. Esta vez fue de ambos.

Crystal Palace se cerró atrás, defendió bajo, buscó las transiciones y las jugadas a balón parado, sus armas habituales. City respondió con paciencia y control. Sin precipitarse, sin romper su estructura. “Jugamos realmente, realmente bien”, valoró Guardiola, consciente de que este tipo de partidos, sin brillo aparente, también deciden títulos.

Omar Marmoush, incansable, volvió a dejar su sello de esfuerzo y gol. Antoine Semenyo y Savinho completaron el trío de anotadores en una noche en la que el colectivo pesó más que los nombres.

Foden levanta la mano

En medio de esa maquinaria coral, emergió una figura con luz propia: Phil Foden. Primer partido como titular en la Premier League en más de dos meses y una respuesta de futbolista que no acepta ser secundario.

Dos asistencias, una de ellas con un taconazo de esos que levantan al estadio. Visión, pausa, desequilibrio. Justo cuando Inglaterra se acerca a la fecha clave: el 22 de mayo, Thomas Tuchel anunciará la lista definitiva de 26 jugadores para el Mundial. Foden eligió un buen momento para recordar que quiere estar en ese avión.

Su actuación no solo alimenta el debate en la selección. También refuerza a un City que necesita chispa en este tramo final, con el calendario al límite y la obligación de no fallar.

La tabla, el calendario y la presión

Con el 3-0, Manchester City se coloca a solo dos puntos de Arsenal. Mismo número de partidos jugados, dos jornadas por delante y, detalle nada menor, una diferencia de goles ahora ligeramente favorable al equipo de Guardiola.

La consecuencia inmediata es clara: Arsenal ya no puede coronarse en casa el próximo lunes ante Burnley, ya descendido. Incluso ganando, tendrá que mirar de reojo lo que ocurra 24 horas después. Si City vence a Bournemouth a domicilio, la pelea se irá al último día.

Y ahí se dibuja un cierre de campeonato eléctrico: Arsenal visitará Selhurst Park para medirse a Crystal Palace, mientras City recibirá a Aston Villa en el Etihad. Dos estadios, dos ambientes, un título en juego.

Guardiola lo resume con frialdad: “Si ellos ganan los dos partidos, no hay nada que hacer, nada de lo que hablar. Nosotros solo podemos estar ahí, por si acaso. Los dos últimos partidos son duros”. El mensaje es tan simple como contundente: el margen de error es cero.

“Mantener a Arsenal en vilo”

Foden, elegido mejor jugador del partido, trasladó al micrófono la mentalidad del vestuario. Para él, esto va de grupo, de fondo de armario, de todos empujando en el mismo sentido.

“Es un juego de equipo al final del día, si quieres ganar títulos y trofeos se trata de una plantilla completa y de que todos hagan su parte”, explicó. Y dejó clara la hoja de ruta: seguir presionando. “El objetivo es seguir empujando y mantenerlos en vilo”.

Sabe de lo que habla. Ha vivido finales de liga al filo del abismo, tardes en las que el guion se rompe en un suspiro. “Hemos visto que pueden pasar muchas cosas en la última jornada. Lo he experimentado muchas veces cuando el partido no va como quieres. Solo tenemos que seguir empujando y haciendo nuestra parte.”

City ya ha cumplido con la suya esta noche. Ha ganado, ha mejorado su diferencia de goles y ha obligado a Arsenal a no pestañear. El resto, como insiste Guardiola, ya no está en sus manos. La pregunta es si el líder soportará esta mirada constante en la nuca cuando llegue el momento de la verdad.

Guardiola y la presión sobre Arsenal tras el 3-0 a Crystal Palace