Goleada en Amherst: UMass supera a Yale 5-1
AMHERST, Mass. – Noche grande en Rudd Field. El equipo femenino de fútbol de la University of Massachusetts firmó su mejor actuación ofensiva del curso y arrolló 5-1 a Yale, en un partido que se rompió muy pronto y que terminó convertido en una declaración de intenciones.
Cinco goles, la cifra más alta de la temporada y la primera vez que alcanzan esa marca desde el 24 de septiembre de 2023 ante Davidson. El marcador refleja lo que fue el duelo: una UMass desatada y una Yale que nunca encontró el freno.
Gol tempranero y golpe de autoridad
El guion se inclinó desde el inicio. Minuto 6:04. Balón suelto cerca del área por la izquierda, control de Peyton Costello y envío bombeado hacia dentro. Allí apareció Annie McCaffrey, que apenas necesitó un toque para acomodarse y soltar un disparo alto, directo a la escuadra superior derecha. 1-0 y la sensación de que Massachusetts había salido a imponer su ley.
Y el segundo mazazo llegó casi sin respiro. A los 9:01, desde el centro del campo, Nia Hislop vio el desmarque de Caroline Dickson y la encontró con un pase profundo. Dickson condujo hasta entrar en el área y definió con calma, superando a la guardameta de Yale. 2-0 en menos de diez minutos. El resto del primer tiempo fue de control: UMass administró la ventaja, Yale buscó aire sin demasiada claridad.
Las Minutewomen se marcharon al descanso con el partido donde querían: marcador a favor y confianza al alza.
Curry rompe el partido, Dickson firma su doblete
Tras el descanso, lejos de replegarse, Massachusetts apretó el acelerador. En el minuto 52, Monica Curry atacó un balón dividido a la carrera junto a una defensora de Yale. Llegó antes, forzó la salida desesperada de la portera, la dejó atrás con un quiebro y, ya sola dentro del área, empujó el 3-0. Gol de pura determinación, el quinto de su temporada.
La presión terminó por desbordar a la defensa visitante. Apenas dos minutos después, en el 54, Dickson volvió a aparecer. Persiguió un balón suelto, sorteó rivales hasta plantarse en la frontal y soltó un disparo potente que se coló al fondo de la red. 4-0 y primer doblete del curso para ella, con una eficacia total: dos tiros, dos goles.
Yale solo encontró alivio desde los once metros. En el 71:29, las Bulldogs transformaron un penalti y recortaron distancias hasta el 4-1, un gol que apenas maquilló el resultado.
Terry se estrena y la goleada se completa
Cuando el reloj marcaba el 84:57, llegó el broche. Lexi Terry recibió dentro del área y se fabricó el espacio justo para disparar. Su remate se coló por la escuadra izquierda, superando a la guardameta y sellando el 5-1. Primer gol de su carrera, en una noche que difícilmente olvidará.
En números, el duelo estuvo más parejo de lo que indica el marcador: 13-12 en tiros para Massachusetts, con siete remates a puerta por lado. Yale forzó siete saques de esquina, por solo dos de las Minutewomen, pero la contundencia en las áreas marcó la diferencia.
Curry lideró el volumen ofensivo con cuatro disparos. Dickson y Sophie Skabeikis intentaron dos cada una. Libby Fisher, McCaffrey, Aline Traber, Amanda Schultz y Terry sumaron un tiro por cabeza. Dickson colocó sus dos remates entre los tres palos; Fisher, Curry, McCaffrey, Traber y Terry aportaron uno a puerta cada una.
En la portería local, Leah Nisenfeld firmó 62 minutos sólidos, sin encajar y con cuatro paradas. Después entró Julia Rosenberg, que disputó los últimos 28 minutos, con dos intervenciones y un gol recibido, el penalti de Yale.
Al otro lado, noche durísima para Isabel Willems: los 90 minutos bajo palos, cinco goles en contra y dos paradas en un encuentro que la dejó expuesta una y otra vez.
Con este triunfo, Massachusetts se coloca 5-1-0 en el global de la temporada, mientras Yale cae a 3-4-0. Sensaciones opuestas y tendencias claras.
Próximo examen en Boston
El calendario no da tregua. UMass afronta ahora su último duelo fuera de conferencia: el domingo 13 de septiembre, visita a Northeastern en Boston, a la 1 p. m.
Tras una noche de cinco goles y confianza disparada, la pregunta es sencilla: ¿pueden las Minutewomen trasladar esta versión demoledora a lo que viene?






