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El golazo de Dom Ballard que aspira al Premio Puskás

Dom Ballard necesitó solo un gesto para incendiar la noche de Championship. Un tacón. Una volea. Y un gol que ya muchos colocan directamente en la conversación por el Premio Puskás.

El delantero de Bristol City, cedido esta temporada, se inventó una obra de arte ante Birmingham cuando el partido agonizaba. Minuto 85, centro de Rio Cardines desde la derecha, Ballard de espaldas a portería, sin tiempo para controlar ni girarse. Eligió la opción más difícil: estirar la pierna y golpear de tacón, al vuelo.

La conexión fue limpia, perfecta. El balón salió disparado hacia la escuadra, inalcanzable, un latigazo que dejó al guardameta congelado y al estadio en shock durante un segundo antes de estallar. Gol para el 2-1 y una celebración directa con la grada.

«Los aficionados estuvieron increíbles y corrí directo hacia ellos cuando marqué, fue una sensación increíble», explicó después el propio Ballard, todavía con la adrenalina a flor de piel. Lo sabe: «No voy a marcar muchos mejores que ese».

Las redes no tardaron en convertir la jugada en fenómeno. El término “Puskás Award” se disparó en X, con aficionados de distintos rincones señalando que la carrera por el mejor gol de la temporada podía haber quedado resuelta en septiembre. Clips del tacón, repeticiones desde todos los ángulos, montajes, comparaciones con grandes goles recientes: el tanto de Ballard se convirtió en viral en cuestión de minutos.

El guion, sin embargo, no terminó como soñaba Bristol City. Cuando el estadio aún saboreaba el golazo, Birmingham encontró aire desde los once metros. Penalti y empate para el 2-2 final. Un jarro de agua fría que cambió el tono del vestuario local.

Ballard, pese al momento de gloria individual, no se escondió tras el brillo de su gol: «Estamos decepcionados con el resultado porque creo que fuimos el mejor equipo», admitió. El tanto no le nubló la lectura del partido, aunque sí le dejó una sensación importante en lo personal: «Todos cumplieron su papel hoy y, cuando llegas a un nuevo club, quieres empezar fuerte, así que marcar hoy contra un buen Birmingham City es genial».

El resultado se queda corto para Bristol City. El gol, en cambio, se queda grabado. Y mientras el equipo piensa ya en cómo transformar buenas sensaciones en victorias, el mundo del fútbol seguirá rebobinando ese tacón imposible y haciéndose la misma pregunta: ¿cuántos goles de este calibre se ven en una temporada?