Logotipo completo Tribuna Gol

Geronimo Rulli regresa al Manchester City: historia y experiencia

Manchester City ha encontrado relevo para su portería… en un viejo conocido. El club inglés ha alcanzado un acuerdo para fichar al guardameta argentino Geronimo Rulli procedente de Marseille por 1,7 millones de libras, en un movimiento tan discreto en cifras como cargado de historia.

A sus 34 años, Rulli regresa al Etihad Stadium, el lugar donde ya estuvo en la temporada 2016-17 sin llegar a debutar con el primer equipo. Entonces fue un nombre de paso. Ahora vuelve como campeón del mundo, con un palmarés que lo coloca en un escalón muy distinto.

Ha firmado por dos temporadas y se incorpora para ocupar el hueco que deja el inglés James Trafford, traspasado esta misma semana al Leeds en una operación que puede alcanzar los 45 millones de libras. Un contraste brutal entre lo que sale y lo que entra en términos económicos, pero que encaja con la idea de City: experiencia, fiabilidad y un perfil asumido de suplente tras el indiscutible número uno, Gianluigi Donnarumma.

De héroe en Gdansk a escudero en el Etihad

El nombre de Geronimo Rulli quedó grabado en la memoria del fútbol europeo en mayo de 2021. Aquella final de Europa League en Gdansk, con Villarreal y Manchester United agotados tras 120 minutos, se decidió en una tanda de penaltis interminable. Rulli no solo marcó el suyo, sino que detuvo el lanzamiento definitivo de David de Gea. De portero a ejecutor. De último recurso a héroe absoluto.

Esa noche lo cambió todo en la percepción del argentino: dejó de ser un portero “correcto” para convertirse en un hombre de grandes citas. Un especialista en soportar presión cuando el balón quema.

Su trayectoria lo confirma. Ocho veces internacional con Argentina, formó parte de la plantilla que levantó el Mundial 2022 y la Copa América 2024. No fue protagonista constante, pero sí pieza de confianza en un vestuario campeón, un rol que encaja casi a la perfección con lo que se le pedirá ahora en Manchester.

Un trotamundos con pedigrí

Rulli llega al City con un mapa europeo ya bien recorrido: Real Sociedad, Montpellier, Ajax, además de su etapa en Villarreal y su reciente paso por Marseille. Ligas distintas, estilos distintos, exigencias cambiantes. Un guardameta que ha aprendido a adaptarse, a convivir con la competencia y a responder cuando le toca.

No aterriza como proyecto de futuro, sino como solución inmediata. Un profesional hecho, acostumbrado a cambiar de país, idioma y contexto sin perder el foco. Justo el tipo de segundo portero que buscan los grandes: listo para jugar mañana, dispuesto a esperar tres semanas si hace falta.

La apuesta de City: experiencia a bajo coste

La operación encaja en una lógica muy clara. City ingresa una cifra importante por un portero joven como Trafford y reinvierte una pequeña parte en un veterano con currículo internacional. El riesgo deportivo es mínimo. El margen de maniobra, máximo.

Con Donnarumma asentado bajo palos, Rulli llega para dar profundidad y seguridad a la plantilla, especialmente en semanas de calendario comprimido, copas nacionales y rotaciones forzadas. Un rol silencioso, pero clave en clubes que aspiran a ganarlo todo.

En 2016 pasó por el Etihad casi sin dejar rastro. Ocho años después vuelve con medallas, finales ganadas y una reputación forjada en noches grandes. Ahora la pregunta no es si llegará a debutar, sino cuántas veces podrá demostrar que aquel héroe de Gdansk todavía tiene algo más que decir en la élite.