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Gavi cumple su promesa mundialista con nuevo look

España se coronó campeona del mundo por segunda vez en su historia con un 1-0 agónico ante Argentina en la final del Mundial 2026, disputada en el estadio "New York New Jersey". Una final al límite, resuelta en la prórroga. Y, cuando el país aún seguía celebrando el título, Gavi ya estaba pensando en otra cosa: cumplir su palabra.

El centrocampista del Barcelona había lanzado el reto antes del torneo: si España levantaba la Copa del Mundo, se teñiría el pelo de rosa. No era una frase al aire. Era una promesa. Y Gavi, fiel a su carácter, no tardó en demostrarlo.

Nada más acabar la resaca del título, el andaluz pasó del césped al sillón de la peluquería. Sin titubeos. Primero, máquina al ras. Después, decoloración para aclarar al máximo el cabello. Y, como colofón, el tinte rosa claro que ya da la vuelta al mundo.

El propio jugador fue quien destapó el nuevo look en Instagram. Dos fotos, pelo recién teñido y un mensaje corto, directo, muy de su estilo: “Un hombre que cumple su palabra”. No hacía falta más. La imagen hablaba sola.

La peluquera que llevó a cabo el cambio de imagen detalló el proceso en redes, a la vez que compartía la publicación del jugador. El resultado es un Gavi casi irreconocible de cuello para arriba, pero con la misma mirada desafiante de siempre.

La reacción en el vestuario de la selección no se hizo esperar. Lamine Yamal fue de los primeros en aparecer en los comentarios, tirando de emojis de risa y lágrimas para celebrar la osadía de su compañero. El tono es de broma, pero también de complicidad: el grupo campeón del mundo sigue conectado incluso fuera del campo.

Mientras tanto, el calendario no se detiene. A Gavi le quedan todavía unos días de vacaciones antes de regresar a la disciplina del Barcelona. Está citado el 12 de agosto para incorporarse a la concentración junto al resto de internacionales españoles y arrancar la preparación de la nueva temporada.

Llegará distinto por fuera, con un rosa imposible de pasar por alto. Por dentro, lo hace como campeón del mundo, con una confianza disparada y la sensación de haber cumplido tanto con su país como con su palabra. Ahora le toca algo aún más exigente: trasladar esa versión desatada del Mundial a un año clave con el Barça.