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Futuro del fútbol: Brasil, Alemania y España miran a 2030

Brasil, Alemania, España, Argentina, Inglaterra, Estados Unidos, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Noruega, Marruecos, RD Congo e Italia miran ya a 2030. Y el futuro tiene nombres y apellidos.

Brasil: la herida de 2026 y la promesa de Estevao

La eliminación de Brasil en octavos, la más temprana desde 1990, dejó cicatriz. El proyecto de Carlo Ancelotti se desplomó ante Noruega y las explicaciones son múltiples, pero hubo una ausencia que pesó como plomo: Estevao.

El extremo de Chelsea había firmado cinco goles en seis partidos con la selección entre septiembre y noviembre de 2025. Ese impacto lo catapultó al once ideal de Ancelotti, en la banda opuesta a Vinicius Jr., como socio de lujo. Todo se rompió en abril: grave lesión en los isquiotibiales y adiós a su primer gran torneo.

Tiene 19 años. Tiempo de sobra para volver, asentarse y, si el físico le respeta, convertirse en uno de los líderes de la Canarinha. La gran incógnita es precisamente esa: su cuerpo. Brasil y Chelsea cruzan los dedos para que se adapte al rigor de la Premier League y su talento deje de estar supeditado al parte médico.

Mientras tanto, en la cantera de Palmeiras ya empuja el siguiente. Eduardo Conceicao, también extremo, pero con preferencia por la izquierda, está a las puertas del primer equipo con apenas 17 años. Manchester United, Manchester City, Barcelona y Paris Saint-Germain ya han llamado a su puerta. En Brasil le ven como el próximo gran atacante destinado a irrumpir en la Seleçao, siguiendo el rastro de Estevao y Endrick.

Alemania: la revolución que espera a Klopp

Alemania también se marchó demasiado pronto. Eliminada en dieciseisavos, sin el futbolista que debía agitar su ataque: Lennart Karl.

El jugador de Bayern Munich, de 18 años, estaba llamado a ser titular con Julian Nagelsmann en Norteamérica tras unos primeros partidos muy maduros con la absoluta. Una lesión en el muslo, a una semana del debut, lo borró de la lista. Su pausa, su lectura y su manejo del balón se echaron de menos en una Mannschaft que se fue por la puerta de atrás. Todo apunta a que Jurgen Klopp quedará prendado de Karl cuando tome el mando. El plan es claro: construir parte del proyecto de 2030 alrededor de él.

El clamor en Alemania es evidente: quieren caras nuevas. Y ahí aparece Kennet Eichhorn. Mediocentro, 16 años, muchos minutos ya con el primer equipo de Hertha Berlin y recién fichado por Bayer Leverkusen, donde debutará en la élite tras rechazar a Liverpool. En su país le comparan con Toni Kroos. El listón es altísimo, pero la ilusión también.

España: campeona del presente, armando el futuro

Mientras Brasil y Alemania lamen sus heridas, España sigue de fiesta. Campeona del mundo tras derrotar a Argentina en la final y con una de las plantillas más jóvenes del torneo. Lo inquietante para el resto es que lo que viene por detrás quizá sea aún mejor.

La gran duda a medio plazo se llama Rodri. El mediocentro de Manchester City, que se llevó el Balón de Oro del torneo, rindió a un nivel que contrastó con su temporada de dudas y problemas físicos tras su rotura de ligamento cruzado en el club. España ya tiene el relevo preparado: Marc Bernal.

El centrocampista de Barcelona, de 19 años, lleva años escuchando comparaciones con Sergio Busquets. La última campaña demostró que puede hacer algo más que proteger la defensa: también aporta en campo rival, con criterio y llegada. Con la cantidad de opciones que maneja Luis de la Fuente en la medular, que Bernal se haya metido en la conversación dice mucho de su techo.

La cosecha no termina ahí. La sub-19 española se proclamó campeona de Europa en Gales y, dentro de un grupo plagado de talento, brilló con luz propia Xavi Espart. Polivalente —mediocentro y lateral—, ha recibido comparaciones con Joshua Kimmich. Ya debutó con el primer equipo del Barça y Hansi Flick planea darle más minutos en la 2026-27. Si responde en el Camp Nou, la llamada de la absoluta no tardará.

Desde esa misma generación asoman también Thiago Pitarch, centrocampista de Real Madrid que ya jugó eliminatorias de Champions con los blancos, y Quim Junyet, ex del Barça que ha bajado a la segunda división con Almería para ganar minutos y acelerar su desarrollo.

Un escalón más abajo, en la sub-17, el título europeo se escapó, pero el premio individual fue para Ebrima Tunkara, nombrado mejor jugador del torneo en Estonia. Mediapunta, 16 años, capaz de jugar por dentro o en banda, en La Masia hablan de él como el mejor talento ofensivo surgido desde Lamine Yamal. En Barcelona sueñan con una dupla devastadora durante la próxima década. Este verano se integrará por primera vez en la dinámica del primer equipo en pretemporada. Si mantiene su progresión, el Mundial 2030 en casa podría encontrarle ya en plena madurez junto a Yamal.

Argentina: la vida después de Messi

La subcampeona del mundo encara un abismo emocional: el adiós definitivo a Lionel Messi. Rellenar ese vacío es imposible, pero Argentina necesita nuevos focos. Uno de ellos se llama Franco Mastantuono.

El mediapunta de 18 años, capaz de jugar como ‘10’ o abierto en banda, se convirtió en 2025 en el jugador más joven en disputar un partido oficial con la Albiceleste. Estuvo en la lista de Lionel Scaloni hasta marzo, pero se cayó de la convocatoria mundialista tras una primera temporada discreta en Real Madrid. No sería el primero que tropieza en su aterrizaje en el Bernabéu antes de encontrar su sitio. El talento está. La cuestión es cuándo explotará para convertirse en pieza clave tanto en Madrid como en la selección de aquí a 2030.

Inglaterra: talento a raudales y una deuda histórica

Inglaterra volvió a quedarse a medio camino. Semifinalista, sin título, y ya van más de seis décadas sin levantar un gran trofeo. Euro 2028, en casa, se presenta como la gran oportunidad. Para el Mundial 2030, un nombre concentra muchas miradas: Max Dowman.

El mediapunta de Arsenal, de 16 años, ya ha sido catalogado como “talento generacional” después de irrumpir en el primer equipo y convertirse en el goleador más joven de la historia de la Premier League al marcar contra Everton en marzo. Su mejor versión aparece cuando parte desde una posición adelantada en la medular. Eso abre un debate inevitable: ¿cómo encajar a Dowman y Jude Bellingham en el mismo once? Inglaterra tiene tiempo para encontrar la fórmula. Mientras tanto, disfruta sabiendo que tiene otro futbolista capaz de cambiar partidos.

Un paso por delante en la escalera internacional está Rio Ngumoha. El extremo de Liverpool debutó con la selección inglesa en un amistoso previo al Mundial frente a Nueva Zelanda y dejó tal impresión que ya se habla de nuevas convocatorias para la Nations League de septiembre y octubre. Thomas Tuchel quedó encantado con su descaro. Con Andoni Iraola al mando en Anfield, el plan es darle más peso en la temporada que viene. Con 17 años, su regate directo, sus pies veloces y su golpeo empiezan a atormentar a los laterales de la Premier. Todo indica que será fijo en la selección mucho antes de 2030.

Detrás vienen más. El defensa de Manchester City Stephen Mfuni, los atacantes de Chelsea Shim Mheuka y Ryan Kavuma-McQueen… y, por encima de todos en cuanto a expectación, el delantero de Manchester United JJ Gabriel.

Su etiqueta es casi injusta: le han comparado con Lionel Messi desde muy joven. Lo cierto es que dominó con autoridad en el equipo sub-18 de United pese a cumplir 15 años en octubre. El siguiente paso es natural: debutar con el primer equipo en la próxima campaña. En Old Trafford se percibe una energía especial, la sensación de que el club ha encontrado al mejor producto de su cantera desde la generación del 92. Si responde al ruido, tendrá opciones reales de ir al próximo Mundial con Inglaterra… todavía siendo adolescente.

Estados Unidos: la generación que quiere cambiar el mapa

Estados Unidos se marchó en octavos, con sensaciones mixtas: señales de progreso y la impresión de haber dejado pasar una oportunidad como coanfitrión. El gran reto ahora es convertir ese impulso en un cambio cultural que lleve a más jóvenes a elegir el fútbol por delante de otros deportes. Algunos ya han tomado la delantera.

Cavan Sullivan está destinado a ser la cara del fútbol estadounidense si todo sigue el guion. Mediocentro de Philadelphia Union, cerca de cumplir 17 años, ya tiene un acuerdo para unirse a Manchester City en el verano de 2027. Su primera temporada como titular en la MLS ha sido prometedora. Hace un par de años se le definió como el jugador más talentoso del mundo en su franja de edad. Los primeros indicios respaldan el hype: puede convertirse en uno de los mejores futbolistas que haya dado nunca Estados Unidos.

En la propia MLS, sin embargo, el foco de 2026 se lo ha llevado otro: Julian Hall. Delantero de New York Red Bulls, 18 años, nueve goles y cuatro asistencias en 15 partidos. Se convirtió en el jugador más joven en firmar un hat-trick en la liga estadounidense. Su explosión provocó incluso peticiones, aunque dispersas, para que Mauricio Pochettino le llevara al Mundial. Si mantiene este ritmo goleador y da el salto a Europa en los próximos años, su nombre debería ser fijo en la lista de la USMNT para 2030.

No está solo. Su compañero en Red Bulls, Adri Mehmeti, de 17 años, también ha irrumpido con fuerza desde el inicio de la temporada. A ellos se suman el atacante de Borussia Dortmund Mathis Albert y el delantero de Charlotte FC Nimfasha Berchimas, que completan un grupo de jóvenes que puede cambiar el techo de la selección.

Portugal, Países Bajos y Bélgica: nuevos líderes para nuevas eras

Portugal se prepara para despedirse de Cristiano Ronaldo en los grandes torneos. El país busca nuevos referentes y uno de los candidatos más claros es Rodrigo Mora. El centrocampista de Porto, de 19 años, ya fue convocado con la absoluta y formó parte del grupo que ganó la Nations League en 2025. La pasada temporada fue clave en la conquista de la liga y dejó detalles de clase en la Europa League que explican el interés de Barcelona y PSG.

También asoma Geovany Quenda, nuevo fichaje de Chelsea. Si se adapta rápido a la Premier League, su primera internacionalidad con Portugal no debería tardar. Mateus Mane, extremo de Wolves, ha decidido representar a la Seleçao y puede colarse en los planes de Jorge Jesus si mantiene su nivel en Molineux o en su próximo destino.

En Países Bajos, Newcastle sorprendió al mercado al pagar hasta 23 millones de libras por Sean Steur, mediocentro de Ajax. Con 18 años, se ganó el sitio en el primer equipo en la segunda mitad del curso pasado, destacando por su visión de juego y su resistencia. La Oranje, dolida tras caer en dieciseisavos, confía en que se asiente pronto en el once de Eddie Howe y llegue rodado a la selección mucho antes de 2030. En defensa, otro 18 añero, Ruud Nijstad, de Twente, ya es visto como posible heredero de Virgil van Dijk.

Bélgica también ha movido ficha con una de sus joyas. Nathan De Cat dejó Anderlecht para fichar por Hoffenheim en un traspaso de 20 millones de euros. Mediocentro capaz de proteger la defensa o de actuar como ‘10’, debutó con la absoluta en marzo, pero se quedó fuera del Mundial por la apuesta de Rudi Garcia por jugadores más veteranos. El nuevo seleccionador tendrá difícil prescindir de él durante mucho tiempo. Bayern Munich lo tuvo en su agenda antes de su marcha a la Bundesliga, un indicador claro del nivel que se le presupone.

Noruega, Marruecos y RD Congo: generaciones que cambian historias

Noruega por fin hizo honor a su etiqueta de “Generación Dorada”. Primer Mundial en 28 años y, con Erling Haaland como estandarte, alcanzó los cuartos de final. El siguiente paso será consolidarse en 2030, probablemente con otro adolescente prodigio en la lista: Gabriel Rajkovic.

En marzo, Rajkovic se convirtió en el debutante más joven de la historia de la liga noruega al jugar su primer partido oficial con Valerenga con apenas 15 años cumplidos. Extremo zurdo que parte desde la izquierda, ya suma apariciones regulares desde el banquillo. El camino parece calcado al de Haaland y Martin Odegaard: explotar muy pronto en casa y dar el salto a la élite europea.

Marruecos, que ya sorprendió en 2022 y volvió a rendir por encima de las expectativas en 2026, se ha consolidado como la gran esperanza africana para romper el techo de cristal y alcanzar una final mundialista. Parte de ese éxito nace de su trabajo con la diáspora. El siguiente en esa línea puede ser Abdellah Ouazane.

Nacido en Ámsterdam y formado en la academia de Ajax, Ouazane está cerca del primer equipo. Fue elegido mejor jugador de la Copa África sub-17 de 2025 y estuvo a punto de fichar por Real Madrid, operación que se cayó en la recta final. Que los blancos llegaran tan lejos por él habla del nivel del centrocampista, que con 17 años apunta a fijo en la Eredivisie en cuanto se asiente. Si cumple, los grandes volverán a llamar.

RD Congo también ha sabido atraer talento de su diáspora. Volvió al Mundial, pasó la fase de grupos y asustó a Inglaterra en dieciseisavos. Uno de los nombres más llamativos del proceso, Jorthy Mokio, se quedó finalmente fuera de la lista. El seleccionador Sebastien Desabre quiso premiar a los jugadores que habían disputado la clasificación.

Mokio, joya de Ajax, ya había sido citado por Bélgica. Puede jugar como defensa o mediocentro y está considerado uno de los grandes talentos jóvenes de la Eredivisie. Ha renovado hasta 2031, blindado por el club de Ámsterdam. Todo indica que se integrará en la selección congoleña en los próximos meses, añadiendo otra pieza de calidad a un equipo que ha demostrado que puede competir con cualquiera.

Italia: la urgencia de volver al mapa

Italia lleva tres Mundiales consecutivos sin aparecer. Una anomalía histórica. Nadie se imagina a la Azzurra viendo por televisión una cuarta edición, y la nueva generación tiene la responsabilidad de evitarlo.

La figura más llamativa es Samuele Inacio, mediapunta de Borussia Dortmund. Con 18 años, ya ha marcado en la Bundesliga y ha brillado con las selecciones inferiores italianas en los últimos doce meses. También ha debutado con la absoluta, dentro de una oleada de jóvenes probados en los amistosos de junio ante Grecia y Luxemburgo.

No está solo. Su compañero en Dortmund, Luca Reggiani, el defensa de Atalanta Honest Ahanor y el delantero de Milan Francesco Camarda completan un núcleo que debe devolver a Italia a los grandes escenarios.

El Mundial 2030 se dibuja en el horizonte como una frontera generacional. Muchos de los nombres que hoy parecen promesas serán, para entonces, líderes de vestuario. La pregunta ya no es si tienen talento. Es quién será capaz de soportar el peso de un país entero cuando el balón eche a rodar.