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El futuro de Aurélien Tchouameni en el mercado

El futuro de Aurélien Tchouameni vuelve a agitar el mercado. Liverpool y Manchester United han activado todas las alarmas después de que el francés fuera informado de que su continuidad a largo plazo en el Real Madrid ya no está garantizada. En el Bernabéu, su salida ha pasado de hipótesis lejana a posibilidad muy real… y con precio fijado.

Mourinho sacude el tablero del Bernabéu

La llegada de José Mourinho al Santiago Bernabéu ha abierto una etapa de reconstrucción profunda. El técnico portugués quiere un centro del campo remodelado a su imagen y semejanza y, en ese rediseño, ni siquiera piezas de alto rango como Tchouameni tienen asegurado su sitio.

La defensa ya ha sido apuntalada con Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries y Marc Cucurella. En la medular, Bernardo Silva ha aterrizado desde Manchester City para añadir talento creativo a la sala de máquinas. Pero el plan no se detiene ahí.

Enzo Fernández sigue siendo un objetivo prioritario. Dentro del club se mantiene una gran admiración por Rodri, y Mateus Fernandes, de West Ham, figura también en la lista de jugadores estrechamente vigilados por la dirección deportiva. Incluso se contempla reactivar un intento por Michael Olise, ahora en Bayern Munich, en una operación que, aun siendo millonaria, no alcanzaría cifras de récord mundial.

Ese cúmulo de movimientos tiene una consecuencia evidente: la competencia en el centro del campo se disparará. Y para financiar semejante reconstrucción habrá que hacer sacrificios. Uno de los nombres sobre la mesa es el de Tchouameni.

De pieza intocable a activo estratégico

El francés, de 26 años, ya vivió un primer momento de incertidumbre esta misma temporada tras su conocido encontronazo en un entrenamiento con Federico Valverde. Entonces, el club cerró filas: mensaje firme de que el ex del Monaco seguía siendo clave y de que no se contemplaba su salida.

Ese discurso ha cambiado. Según fuentes consultadas, Tchouameni ha sido informado de que su rol en los planes de Mourinho ya no es intocable. Él y su compatriota Eduardo Camavinga aparecen ahora como perfiles vulnerables si el club completa nuevas incorporaciones en la medular.

Dentro del Real Madrid se le considera uno de los activos con mayor capacidad para generar una venta importante y, al mismo tiempo, sostener económicamente el nuevo proyecto. Le restan dos años de contrato y en España se da por hecho que la entidad blanca pediría en torno a 100 millones de euros para autorizar su traspaso, una cifra que el club juzga alta pero aún asumible para los grandes de Europa.

El equilibrio es delicado: exigir mucho más podría sacarlo del mercado en un contexto en el que los clubes miran con cada vez mayor recelo las valoraciones infladas.

Liverpool y United, en primera línea

En Inglaterra no han tardado en reaccionar. Los contactos nunca se rompieron. Tanto Liverpool como Manchester United han mantenido abiertas las líneas de comunicación con el entorno del jugador durante todo el verano y ya han sido plenamente informados del giro de guion en Madrid.

El interés de Liverpool viene de lejos. El club de Anfield lo persiguió con insistencia cuando brillaba en el Monaco, antes de perder la carrera frente al Real Madrid en 2022. Desde entonces, el seguimiento ha sido constante. Con dudas sobre el futuro a largo plazo de varias piezas de su centro del campo y mientras se valoran alternativas a objetivos de la Premier League como Adam Wharton y Alex Scott, en la cúpula deportiva ven a Tchouameni como un futbolista capaz de elevar de inmediato el nivel de la medular.

En Old Trafford la visión es similar. Manchester United lleva años monitorizando al internacional francés y lo considera uno de los mediocentros más completos del panorama actual. Las fuentes consultadas apuntan a que en el club creen que su llegada podría transformar el equilibrio y la calidad de su centro del campo.

Arsenal y Chelsea también observan la situación a cierta distancia, atentos a cualquier resquicio, pero a día de hoy Liverpool y United son los mejor colocados si el Real Madrid decide abrir formalmente la puerta de salida.

Un precio alto, pero distinto al resto

El contexto económico juega su papel. Manchester United ya ha frenado operaciones por Sandro Tonali y Elliot Anderson ante la escalada de precios. Liverpool, por su parte, se ha resistido a entrar en subastas por objetivos domésticos con valoraciones desorbitadas.

Tchouameni, sin embargo, se analiza con otro prisma. Su trayectoria, su experiencia en la élite y su rendimiento probado en grandes escenarios hacen que los clubes vean su tasación como mucho más justificable que muchas de las cifras que se manejan hoy en el mercado.

En el Bernabéu lo saben. El club es consciente de que, para seguir alimentando la reconstrucción de Mourinho y afrontar más fichajes de primer nivel, necesitará alguna venta de peso. Y pocas piezas reúnen tantas condiciones como el francés: valor deportivo, edad óptima y una cotización aún muy alta.

Mientras el nuevo proyecto blanco toma forma y la reforma del centro del campo acelera, Liverpool y Manchester United aguardan, expectantes, el siguiente movimiento. La pregunta ya no es si Tchouameni interesa. La cuestión es cuánto tiempo más podrá el Real Madrid permitirse el lujo de retener a uno de sus activos más valiosos en medio de una revolución en marcha.