East Bengal arrasa 8-0 en la Durand Cup
En Kolkata no hubo partido. Hubo una exhibición. Tres días después de la derrota en el derby ante Mohun Bagan Super Giant, East Bengal salió al Kishore Bharati Krirangan con una sola idea en la cabeza: desahogarse. El resultado fue un 8-0 demoledor sobre CISF Protectors, una de las goleadas más amplias en la historia de la Durand Cup.
El campeón de la Indian Super League no solo ganó. Pasó por encima de su rival. PV Vishnu firmó un hat-trick, Jesin TK se apuntó un doblete, y completaron la paliza los tantos de Jeakson Singh, Bipin Singh y un gol en propia puerta del conjunto de seguridad.
De la ansiedad al desborde
El arranque tuvo algo de tensión. East Bengal mandaba, pero el gol se resistía. A los cuatro minutos, un aviso: centro de Edmund desde la derecha y acrobacia de Vishnu, que se estrelló en el poste. Era la primera señal de lo que venía.
El plan de CISF Protectors se veía claro desde el inicio: bloque bajo, líneas juntas, despejar todo lo que oliera a peligro. Durante veinte minutos, el muro aguantó. Raj Mathur, el portero, sostuvo al equipo con varias intervenciones, incluida una doble parada a la media hora, primero a un centro envenenado y luego a un disparo de Rashid.
Pero la presión era constante. Edmund y Hardik castigaban por las bandas, Vishnu caía a los costados, Dani Ramirez manejaba los tiempos y Jeakson llegaba desde atrás. El gol estaba al caer.
Y cayó con estilo.
En el 38, Edmund se inventó un recorte en el área y sirvió un pase atrás perfecto. Vishnu, de espaldas, definió de tacón, elegante, frío, para abrir el marcador. El estadio explotó. El campeón había encontrado la grieta.
A partir de ahí, el partido se desmoronó para CISF.
En el tiempo añadido de la primera parte, Dani Ramirez atrajo a dos defensores, vio el desmarque de Jeakson y lo dejó solo. Toque sencillo del mediocentro y 3-0 antes del descanso, tras un segundo tanto que llegó en forma de autogol de los Protectors. East Bengal se marchó al vestuario con el duelo encarrilado y la sensación de que, si apretaba un poco más, la noche podía ser histórica.
Un segundo tiempo sin piedad
La reanudación fue una declaración de intenciones. Minuto 47: centro de Sandip Mandi desde la izquierda, y Vishnu, otra vez él, se inventó una chilena para firmar su segundo gol. 4-0 y la defensa de CISF completamente desarmada.
El encuentro se convirtió entonces en un entrenamiento a máxima intensidad para los de Antonio López Habas. El bloque se adelantó todavía más, la presión alta asfixió cada intento de salida rival y las ocasiones empezaron a caer en cascada.
Habas movió el banquillo a la hora de juego. Entraron Bipin Singh y Rohit Kumar por Dani y Rashid. Lejos de bajar el ritmo, East Bengal encontró nuevas vías de ataque. En el 64, un contragolpe letal pilló a CISF abierta: centro desde la derecha y Bipin apareció en el área para empujar el 5-0.
El campeón ya no competía contra su rival. Competía contra la historia del torneo.
Lalchungnunga se animó desde fuera del área y su disparo, tras rozar en Raj, se estrelló en el poste. Jesin y Edmund también se toparon con el guardameta y la madera en la misma jugada. El marcador podía haber sido aún más cruel.
La insistencia de Jesin tuvo premio en el minuto 70. Recibió un pase filtrado por la derecha, encaró a Raj y definió raso al primer palo. 6-0 y el delantero, que había peleado todo el partido, por fin encontraba su gol.
La resistencia de CISF ya no era táctica, era emocional. Cabezas gachas, piernas pesadas, miradas perdidas tras cada saque de centro. El castigo, sin embargo, no había terminado.
Dos zarpazos finales y una marca que tiembla
En el 76, Jesin volvió a castigar a Raj para firmar su doblete. Dos minutos después, otro centro preciso de Bipin encontró a Vishnu, que completó su hat-trick con la naturalidad de quien lleva años marcando a este nivel. 8-0. Humillante para CISF, liberador para East Bengal.
El margen de victoria se acercó al registro más amplio en la historia reciente de la Durand Cup: aquel 9-1 de Dempo SC sobre Real Kashmir en 2016. En Kolkata, faltó un gol para igualar la marca, pero el mensaje quedó claro.
En los minutos finales, el ritmo bajó ligeramente, más por inercia que por misericordia. East Bengal siguió buscando el área rival, pero sin la misma precisión en el último toque. CISF se limitó a esperar el pitido final del árbitro Jehrul Islam, que llegó como un alivio para unos y como ovación adelantada para otros.
Contexto de grupo y cuentas pendientes
El triunfo no lleva a East Bengal a la cima del grupo. La derrota previa ante Mohun Bagan Super Giant mantiene a los de Habas por detrás en el duelo particular y en la tabla. El campeón se coloca segundo, por encima de South United, al que se medirá en la última jornada de la fase de grupos.
El escenario es claro: solo el primero del grupo tiene plaza asegurada en los cruces, mientras que el segundo dependerá de otros resultados. Cada gol cuenta. Cada detalle pesa.
Para CISF Protectors, la noche fue un golpe durísimo. Dos derrotas, ocho goles encajados solo en este partido y la sensación de estar prácticamente fuera del torneo. Su último compromiso será, precisamente, contra Mohun Bagan SG, otro gigante de Kolkata.
En el otro encuentro de la jornada, Shillong Lajong cumplió con un sólido 2-0 ante Nongkseh SS&CC, con goles de Mylliempdah y Lamurong, que le permiten liderar su grupo desde el inicio.
Kolkata, mientras tanto, ya mira al siguiente capítulo. East Bengal ha demostrado que el campeón sigue vivo, herido por el derby, pero con pólvora de sobra. La cuestión ahora es sencilla y brutal: ¿será esta goleada el punto de inflexión de su temporada o solo una furiosa reacción de una noche de verano?






