Dilema de convocatoria para Hansi Flick ante el Valencia
Hansi Flick se encuentra por primera vez ante un auténtico dilema de convocatoria desde que arrancó la temporada. El viaje del Barcelona a Mestalla llega con una novedad tan positiva como incómoda para el técnico alemán: tiene 24 futbolistas disponibles y La Liga solo permite inscribir a 23.
La buena noticia es evidente. Gavi y Gabriel Jesus han recibido el alta competitiva y ya se entrenan con normalidad junto al resto del grupo. Están listos para entrar en la lista, listos para competir. Y ahí aparece el problema: alguien tendrá que quedarse fuera.
Profundidad… y un quebradero de cabeza
La recuperación paulatina de efectivos ha elevado el nivel de exigencia en cada sesión en la Ciudad Deportiva. Flick por fin trabaja con una plantilla amplia, con alternativas reales en casi todas las líneas y con margen para ajustar planes según el rival.
Pero la normativa es inflexible. Para este duelo liguero ante el Valencia, el entrenador del Barça solo puede registrar a 23 jugadores en la lista oficial. Uno de los 24 deberá ver el partido desde casa.
Según apunta SPORT, entre los candidatos a quedarse fuera aparecen dos nombres propios: Alejandro Balde y Brian Farinas. Dos situaciones distintas, una misma incógnita para el banquillo azulgrana.
El caso Balde, con matices
El lateral ya sabe lo que es caerse de una convocatoria esta temporada. En la primera jornada, ante el Elche, Flick decidió dejarle fuera por un motivo estrictamente técnico. El propio entrenador explicó entonces que no veía al canterano lo suficientemente concentrado para entrar en la lista.
Aquella fue una llamada de atención pública. Esta vez el contexto ha cambiado por completo.
Balde ha entrado en las dos siguientes convocatorias ligueras, aunque todavía no ha disputado ni un solo minuto en el campeonato. Está, suma en el día a día, pero sigue esperando su oportunidad. Ahora podría volver a quedarse a las puertas, no por actitud o desconexión, sino por pura saturación de la plantilla.
Farinas, en la ecuación
Brian Farinas también figura entre los posibles sacrificados. Su nombre aparece en las quinielas internas que maneja el cuerpo técnico, obligado a cuadrar posiciones, perfiles y roles antes de entregar la lista definitiva.
Flick debe medir cada detalle: qué piezas necesita en el banquillo, qué variantes ofensivas y defensivas quiere reservarse, qué futbolistas pueden ofrecerle soluciones diferentes si el partido se atasca en Mestalla. En ese puzle, la última ficha sobra.
La paradoja es clara. El Barça celebra la recuperación de hombres importantes y presume, por fin, de fondo de armario. Al mismo tiempo, su entrenador afronta el primer “problema” de abundancia del curso. Y la decisión, inevitablemente, dejará a alguien fuera de una noche grande de La Liga.






