Paul Lambert sobre el futuro de Martin O'Neill en Celtic
Paul Lambert no se sorprendería si Martin O'Neill decide dejar Celtic, pero admite que quedaría “conmocionado y decepcionado” si el club optara por despedir al técnico.
El clima alrededor de O'Neill se ha enturbiado tras una racha que golpea directamente en el orgullo del club. Dos derrotas consecutivas ante Rangers en los Old Firm, una caída en casa ante Ferencvaros en la Europa League y, antes, un derrumbe estrepitoso en la Champions League frente a LASK, donde Celtic dejó escapar un 4-0 en el global. Demasiados golpes seguidos para un banquillo que hasta hace nada parecía intocable.
A sus 74 años, O'Neill ha elegido la próxima ventana internacional como momento para detenerse y pensar. Lo dijo sin rodeos: necesita tiempo para hacer balance.
“Voy a reflexionar sobre los partidos”, explicó el técnico, confirmado en verano como entrenador permanente por segunda vez tras dos etapas como interino la pasada temporada, coronadas con un doblete de liga y Scottish Cup. No habla un recién llegado, sino alguien que ya sabe lo que es ganar con esta camiseta.
Entre 2000 y 2005, cuando Paul Lambert era uno de los referentes en el césped, O'Neill levantó otros siete títulos con Celtic. Ese pasado pesa. Y el propio entrenador lo sabe.
“No soy inmune a las críticas. Absolutamente y por completo, muy lejos de eso”, admitió. “Creo que hay toda la razón para preguntar: ‘¿Puedes darle la vuelta a esto? ¿Puedes cambiarlo todo?’. Tengo que intentar mirar el panorama general en este momento”.
Lambert, que vivió desde dentro aquella era dorada, no duda al situarlo en el pedestal más alto. Para él, O'Neill es el mejor entrenador de Celtic desde el mítico Jock Stein. Su admiración no le impide, sin embargo, contemplar un posible final de ciclo.
“No me sorprendería si se fuera. No creo que lo necesite”, apuntó el ex capitán, ahora con 57 años. Una frase que retrata a un técnico que, a estas alturas de su carrera, ya no tiene nada que demostrar.
Lo que sí tiene claro Lambert es cómo no debería acabar esta historia. “Me sorprendería y me decepcionaría si Celtic lo despidiera”, subrayó. En su opinión, el club debe manejar la situación con respeto y memoria.
“Creo que le darán la opción, si es eso lo que tiene en mente, si realmente quisiera marcharse”, añadió. Para Lambert, el crédito acumulado por O'Neill sigue siendo enorme. Y no olvida cómo se hablaba de él hace apenas un suspiro.
“Tiene suficiente crédito en el banco. No hace tanto la gente pedía una estatua para él, así que no creo que se pueda pasar de un extremo al otro”, recordó. La frase golpea en el corazón del debate: la velocidad con la que cambia el juicio en el fútbol moderno.
Lambert lo reduce a una cuestión de dignidad para un entrenador que ha marcado época: “Si quiere irse, entonces se va por decisión propia”.
El balón está en el tejado de Martin O'Neill. Y también, en el de un Celtic que debe decidir si su futuro pasa por exigirle otra revolución… o por dejar que el hombre que lo devolvió a la cima elija su propia salida.





