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Dan Neil, nuevo fichaje del Rangers para el centro del campo

Rangers ya tiene a su nuevo pulmón para el centro del campo. Dan Neil, uno de los productos más destacados de la cantera de Sunderland en la última década, llega a Ibrox con la carta de libertad y un currículum que habla de ascensos, liderazgo y presión constante por ganar.

El club de Glasgow ha atado al centrocampista de 24 años con un contrato de tres temporadas, convirtiéndolo en el quinto fichaje del verano tras las incorporaciones de Lawrence Shankland, Ross McCrorie, Ben Godfrey e Ivor Pandur. Un movimiento que se cerró a última hora, cuando todo apuntaba a que el jugador estaba cerca de comprometerse con Southampton. Rangers apareció entonces con una oferta mejor y un proyecto que terminó de inclinar la balanza hacia el norte.

De niño en Sunderland a capitán en Wembley

La historia de Neil con Sunderland empezó en 2010. Tenía nueve años cuando entró en la Academy of Light. Ocho años después, con solo 16, debutaba con el primer equipo. Desde entonces, su progresión fue constante.

Acumuló 201 partidos oficiales con los Black Cats y 12 goles, dejando huella tanto en League One como en Championship. No fue solo un centrocampista más: ayudó a devolver al club a la élite del fútbol inglés y levantó el EFL Trophy en 2021. Incluso llegó a portar el brazalete de capitán.

Su punto culminante llegó en la temporada 2024/25. Como capitán, lideró a Sunderland hasta la Premier League a través del play-off, coronado con una victoria por 2-1 ante Sheffield United en Wembley bajo la dirección de Régis Le Bris. Neil disputó 47 partidos de liga y marcó dos goles en una campaña que puso fin a ocho años de ausencia en la máxima categoría. Ese tipo de recorrido no se compra todos los días.

Un medio con oficio, piernas y carácter

El pasado curso, sin embargo, su papel en Sunderland se redujo tras el ascenso, y el club lo cedió a Ipswich Town en la segunda mitad de la temporada. Allí sumó 16–17 apariciones en Championship y volvió a ser parte de otro ascenso a la Premier League, esta vez con los Tractor Boys. Otra promoción a su expediente, otra prueba de que sabe manejarse en equipos que viven al límite.

Neil se define en el campo como un centrocampista técnicamente dotado, con seguridad con el balón, capacidad para llegar al área y un despliegue físico inagotable. Derek McInnes no tardó en subrayarlo al anunciar su fichaje: ve en él un jugador con energía, gol, personalidad y experiencia de liderazgo pese a su edad.

El propio futbolista dejó claro qué le mueve. Tras años en Sunderland, se ha acostumbrado a convivir con la exigencia de una afición que vive cada fin de semana como un examen. Esa presión, ese “todo o nada” emocional, es lo que, según reconoce, le empuja a dar el 110 % cada día. Varios exjugadores le han hablado de un ambiente similar en Ibrox. Precisamente eso buscaba para la siguiente etapa de su carrera.

McInnes arma su columna vertebral

El fichaje de Neil encaja en una línea muy clara del verano de Rangers. McInnes está construyendo una columna vertebral con experiencia en contextos duros: Shankland para el gol, Godfrey para la solidez, McCrorie para la versatilidad, Pandur bajo palos… y ahora un centrocampista que ha aprendido a mandar en estadios llenos y noches de máxima tensión.

Rangers no solo suma piernas para su medular. Suma un jugador que ya ha llevado el brazalete en momentos decisivos, que ha ganado finales y que sabe lo que es guiar a un club grande de vuelta a la élite. Ahora le tocará adaptarse a un entorno nuevo, a un vestuario con otras jerarquías y a la obligación innegociable de competir por títulos.

La pretemporada será el laboratorio donde McInnes empiece a encajar a Neil en su engranaje. El margen de error será mínimo. Pero para un futbolista que ha hecho carrera viviendo de la presión, Ibrox parece exactamente el tipo de escenario que estaba buscando.