Dan Burn reflexiona sobre el cambio en Newcastle tras la marcha de Howe
Newcastle todavía está asimilando el final de la era Eddie Howe. El domingo, tras el 1-1 y la posterior derrota en la tanda de penaltis ante Strasbourg, el nuevo capitán Dan Burn puso voz a un vestuario que intenta girar página sin perder el pulso competitivo.
El central, recién nombrado capitán, no escondió que la salida del técnico le pilló a contrapié. Sabía que Howe estaba profundamente tocado después de la derrota en la última jornada ante Fulham la temporada pasada, pero no imaginaba un desenlace tan drástico.
«No, siendo sincero, no pensaba que se iba a ir. Sabía que estaba decepcionado después del partido contra Fulham, pero pensé que después del verano estaría listo para volver», explicó Burn, citado por The Shields Gazette.
El defensor relató incluso el momento en el que se enteró del adiós del entrenador que había devuelto a Newcastle a la élite europea. «Hablé con él con regularidad en la pretemporada, pero estaba en Canadá cuando me enteré, tenía unos cuantos mensajes cuando me desperté. Siempre hay un momento para el cambio, y Eddie obviamente pensó que era el momento de hacerse a un lado. Por muchas razones, mucha gente pensaba que era hora de un cambio. En cualquier caso, me dio pena ver marcharse al míster, pero el cambio puede ser algo bueno y ojalá veamos el inicio de eso esta semana».
Nueva era con Jaissle
El relevo en el banquillo abre una etapa distinta bajo las órdenes de Jaissle, y Burn sabe que la adaptación debe ser inmediata. No hay tiempo para el duelo. Hay que absorber una nueva idea de juego y responder a un listón que sigue alto.
El zaguero, con una carrera forjada a base de superar entrenadores y sistemas, tiró de experiencia: «He jugado bajo muchos entrenadores, así que he intentado coger un poco de cada uno. En mi experiencia, el cambio puede ser bueno si pones esfuerzo en ello y abrazas el nuevo cambio y la nueva filosofía. Como club y como ciudad, espero que eso sea lo que hagamos esta temporada».
Ahí aparece otro punto clave: los jóvenes. Newcastle ha rejuvenecido parte de su plantilla y Burn, ahora con el brazalete, sabe que no bastará con las charlas en el vestuario. Hará falta un St James’ Park encendido, paciente y protector.
«Los chicos más jóvenes van a necesitar mucho apoyo este año. Espero que la afición pueda aportar eso», subrayó, señalando directamente a la grada como factor determinante en esta transición.
Un capitán de la casa
Más allá del resultado ante Strasbourg, el día dejó una imagen potente: Dan Burn, el niño que soñaba con jugar en St James’ Park, convertido en capitán del club de su vida. Un círculo que se cierra… y otro que se abre.
«Estoy muy orgulloso de ser nombrado capitán del club. Hay cosas con las que casi ni te atreves a soñar cuando eres un crío, pero para mí ese fue un sueño desde muy pronto: ser capitán de Newcastle. Estoy muy agradecido por la oportunidad y con muchas ganas de liderar a los chicos esta temporada».
Newcastle cambia de guía en el banquillo, pero se agarra a un capitán que conoce cada rincón de la ciudad y del club. Ahora falta saber si esa mezcla de nuevo discurso y viejo sentimiento será suficiente para encender otra vez la chispa en Tyneside.






