Conor Bradley avanza en su recuperación tras lesión en Liverpool
Conor Bradley lleva meses desaparecido del césped, pero no del radar de Liverpool ni de Irlanda del Norte. El lateral derecho, que se había ganado el sitio en el once de Arne Slot, sigue peleando contra el tiempo y contra una rodilla que le frenó en seco cuando mejor estaba.
El golpe llegó en enero, en un duelo de alta exigencia ante Arsenal en la Premier League. No fue una simple torcedura: daños en hueso y ligamentos, paso obligado por el quirófano y final abrupto a su temporada doméstica. Desde entonces, silencio competitivo. Trabajo de gimnasio, camilla y paciencia.
Antes de la lesión, Bradley había disputado 21 partidos en el curso y había adelantado a Jeremie Frimpong en la carrera por el lateral derecho de Anfield. Con 22 años, había dejado de ser promesa para convertirse en solución. Hasta que la rodilla dijo basta.
En el plano de selecciones, el golpe fue igual de duro. Se perdió el play-off del Mundial ante Italia en marzo y tampoco estará en los amistosos de junio frente a Guinea y Francia. Un vacío importante para una Irlanda del Norte que necesita cada pieza de calidad que tiene.
Michael O’Neill, seleccionador norirlandés, acaba de firmar una ampliación de contrato por cuatro años y, en medio de esa continuidad en el banquillo, lanzó un mensaje tranquilizador sobre Bradley, pero también prudente.
“Conor está de vuelta en el camino tras su lesión de rodilla. Tenemos contacto regular con él”, explicó O’Neill, que reveló incluso un detalle personal: el jugador le escribió para felicitarle por su nuevo acuerdo. “Está bien, está progresando, pero no me corresponde poner plazos a esa recuperación en este momento. Lo importante es que vuelva sano y fuerte. Eso queremos nosotros y eso quiere Liverpool. Es clave cómo se gestione esa lesión”.
Mientras Bradley suma pequeños pasos, en Liverpool han tenido que improvisar. Las recaídas físicas de Frimpong obligaron a Slot a retocar el sistema y tirar de recursos poco habituales: Dominik Szoboszlai y, en la recta final de la temporada, Curtis Jones han tenido que ocupar el lateral derecho. Soluciones de emergencia en un puesto que, de repente, se ha convertido en foco de preocupación.
La situación ha empujado al club a mirar al mercado. En los últimos meses, la dirección deportiva ha seguido de cerca a Denzel Dumfries, de Inter Milan, y a Lutsharel Geertruida, actualmente en Sunderland, como posibles refuerzos para el costado derecho de la defensa. No es una declaración de desconfianza hacia Bradley, sino una lectura cruda de la realidad: la temporada es larga, el calendario aprieta y el margen de error en la élite es mínimo.
Liverpool sabe que tiene en Bradley un lateral con presente y futuro. Irlanda del Norte también. La cuestión, ahora, no es si volverá, sino cuándo estará preparado para recuperar el nivel que le había colocado por delante de todos en la banda derecha. Y cuánto cambiará el plan del club si, cuando regrese, el puesto ya tiene nuevos dueños.






