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Chelsea se atasca en el área: empate frustrante en la WSL

Con 11 minutos por jugarse en Stamford Bridge, todo parecía resuelto. Chelsea mandaba, asfixiaba a Aston Villa y caminaba hacia una victoria cómoda en el estreno de la nueva temporada de la Women's Super League. El marcador decía 1-0, pero el partido contaba otra historia: un monólogo azul.

Al final, el resultado fue un 1-1 que sonó a derrota.

Chelsea acumuló 57 toques en el área rival, 23 remates dentro de ella, 34 tiros en total, un balón al larguero y un gol anulado por fuera de juego. Y solo un tanto en el marcador. Las cifras hablan de superioridad. También de un problema que se repite demasiado.

Un viejo fantasma para Bompastor

No es un accidente aislado. Es un patrón que acompaña a la era de Sonia Bompastor en el banquillo: volumen de ocasiones, falta de colmillo. Esa es la grieta por la que muchos ven a Arsenal como favorito al título esta temporada.

Sobre el césped, Lauren James volvió a dejar claro que es una futbolista distinta. Apenas 11 minutos necesitó para sacar un derechazo que se clavó en la escuadra y encender Stamford Bridge. Parecía el inicio de una goleada. Parecía.

Katie McCabe, fichaje veraniego procedente de Arsenal, firmó un debut sólido en la WSL con la camiseta de Chelsea. Energía, agresividad, personalidad. Pero todo eso quedó ensombrecido por lo mismo de siempre: la falta de contundencia en el último toque.

“Queríamos empezar con energía y crear oportunidades, pero a este nivel tenemos que ser más clínicas”, reconoció McCabe en declaraciones a BBC Sport. “Estamos frustradas por dejar escapar puntos en casa. No vamos a entrar en pánico, es el inicio de la temporada. Intentaremos corregirlo la próxima semana. Pero estamos decepcionadas. No es el estándar de Chelsea dejar puntos en casa”.

Un golpe contra el guion

Aston Villa apenas compareció en campo rival. Solo cinco toques en el área de Chelsea. Cinco. Durante muchos minutos, el equipo de Natalia Arroyo se limitó a resistir y esperar un error.

Ese error llegó tarde, cuando el partido pedía la sentencia. Un disparo de Noelle Maritz rebotó en la guardameta Hannah Hampton y terminó pegando en la defensora Veerle Buurman antes de colarse en la portería. Un gol feo, caótico, completamente opuesto a la estética del tanto de James. Un gol que heló Stamford Bridge.

Arroyo levantó los brazos en la banda. La grada visitante rompió el silencio incrédulo del estadio. Chelsea miraba el marcador sin entender cómo se le escapaban dos puntos.

“Si analizas el rendimiento y las estadísticas, dirías que es una locura que no ganáramos”, admitió Bompastor. “Creamos muchísimas oportunidades. Si hubiéramos ido 2-0 o 3-0, el partido se habría acabado. La segunda parte habría sido completamente diferente”.

La entrenadora francesa fue directa con el diagnóstico: “Tenemos que acelerar el juego, mantener el impulso y sostenerlo. Acelerar para matar el partido. Eso no pasó hoy. Al final, estamos todas frustradas porque no es un buen resultado”.

Sin pólvora arriba y sin red de seguridad

Bompastor, además, tenía las manos atadas. Melvine Malard se quedó fuera por una lesión menor sufrida en un entrenamiento. Mayra Ramírez sigue en proceso de recuperación. El abanico ofensivo se estrechó justo en un partido que pedía alternativas.

Aggie Beever-Jones asumió el rol de ‘9’, heredando simbólicamente el puesto de Sam Kerr. La internacional inglesa se movió, lo intentó, encontró ocasiones… pero la confianza no acompaña. Falló, dudó, remató sin convicción. Cuando por fin logró marcar, el linier ya tenía el banderín levantado: fuera de juego.

“¿Qué podemos hacer en este escenario? Tenemos que mantener la confianza, estar unidas y trabajar duro”, lanzó Bompastor. “En el fútbol, algunas cosas son mentales. Es la mentalidad, la forma de pensar: ser despiadadas y clínicas en el área. Los mejores equipos no necesitan muchas ocasiones. Les basta una o dos, y quizá con eso ganan el partido. Eso es lo que tenemos que trabajar”.

Deja vu de una temporada que dolió

El empate ante Aston Villa no llega en el vacío. Chelsea ya pagó caro esta falta de eficacia el curso pasado. Pese a arrancar la campaña 25-26 de la WSL con una victoria ante la que acabaría siendo campeona, Manchester City, el equipo terminó tercero.

Cuatro empates y tres derrotas las alejaron del título. Una de esas caídas, un 1-0 ante Everton en diciembre, cortó una racha de 585 días sin perder en liga. Aquel día, Chelsea firmó un 79% de posesión, 30 disparos y tres balones a la madera. El guion de la frustración se ha convertido en una lectura demasiado familiar.

“Con ese número de ocasiones tienes que marcar”, analizó la exdelantera de Inglaterra Ellen White en BBC One. “En la primera parte tuvieron oportunidad tras oportunidad. Para pelear por el título tienes que marcar y sumar puntos. Son dos puntos que se escapan. La temporada pasada solo dejaron escapar seis puntos en casa”.

El contexto aprieta. Manchester City inicia la defensa del título este domingo en casa ante Birmingham City, recién ascendido. Arsenal viaja a Brighton. Sus primeros pasos ofrecerán una referencia inmediata del listón que Chelsea debe alcanzar. Más aún después de que London City Lionesses lanzara un aviso serio con su victoria frente a Manchester United en el arranque de la jornada.

El reto más difícil: cambiar la cabeza

Bompastor confía en que el regreso de Malard, Ramírez y el resto de atacantes devuelva filo a un equipo que genera ocasiones casi por inercia. Recuperar piezas ayudará. Pero la entrenadora sabe que el problema central no se arregla solo con nombres.

“Hay cosas más fáciles de entrenar y otras más complicadas”, admitió. “La mentalidad se puede mejorar, pero tienes que tener ese instinto asesino y ese deseo dentro”.

Chelsea tiene fútbol, tiene talento y tiene plantilla para competir el título. Lo que le falta no se compra en el mercado ni se dibuja en una pizarra. Se construye a base de noches como esta, de golpes como el de Aston Villa, de preguntas incómodas en el vestuario.

La cuestión es sencilla y brutal: ¿encontrará este equipo esa ferocidad en el área antes de que la carrera por la WSL se le vuelva a escapar entre los dedos?

Chelsea se atasca en el área: empate frustrante en la WSL