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Celtic y Rangers: Clásico decisivo en la Scottish Premiership

Celtic llega herido al clásico, pero con la opción de asestar un golpe casi definitivo en la liga. El domingo, el campeón vuelve a verse las caras con Rangers en la Scottish Premiership, apenas una semana después del 3-0 encajado en Ibrox en los cuartos de final de la Premier Sports Cup y tras un 3-1 en contra ante Ferencvaros en el estreno de la Europa League.

El contexto es incómodo, el escenario, enorme: un nuevo tropiezo abriría una grieta deportiva y anímica. Pero la tabla cuenta otra historia. Si Celtic gana, se marchará al parón internacional ocho puntos por delante de su eterno rival. Si pierde por tercera vez consecutiva, Rangers quedará a solo dos puntos. El margen entre crisis y despegue es mínimo.

O'Neill, bajo presión pero desafiante

La lupa se posa sobre Martin O'Neill. Las dos derrotas consecutivas han encendido las alarmas, pero el técnico se niega a aceptar el relato de un vestuario hundido.

«Estamos listos, de verdad que lo estamos», afirmó. «Nos estamos preparando para el partido. Fue un partido difícil el del domingo pasado y difícil anoche, pero estamos listos para salir».

Lejos de hablar de catástrofe, O'Neill recalca el contexto de la liga: «La confianza, estamos muy lejos del fondo. Seguimos líderes. Si ganamos, ampliamos la ventaja. Si no, al irnos al parón internacional, seguiremos por delante».

La frase que sobrevuela el club es otra: tres derrotas seguidas, con un clásico por medio, dejarían una cicatriz. El propio técnico lo admite: «No es lo que te gustaría al irte a un parón internacional con tres derrotas sucesivas, si ese fuera el caso».

La receta, según él, pasa por cambiar el tono con balón y apoyarse en el entorno: «Tenemos que ser un poco más inventivos, pero la afición va a estar a tope. Los jugadores son capaces de darle la vuelta».

Fichajes a examen y dudas físicas

La derrota en Ibrox dejó una pregunta incómoda: ¿los recién llegados entendieron realmente lo que significa este partido? Varios de los nuevos fichajes quedaron señalados por su escasa influencia en un choque de máxima tensión.

O'Neill admite que el proceso de adaptación no está completado, pero también marca el listón de exigencia: «Probablemente llevará un poco más de tiempo, pero cualquiera que haya vivido el domingo pasado ya sabe de qué va esto. No deberían hacer falta muchas más lecciones».

En el plano físico, el técnico confirmó que deberán evaluar a «uno o dos» jugadores que acabaron tocados tras la derrota ante Ferencvaros. No dio nombres, pero el once podría depender de esas últimas pruebas.

Yang Hyun-Jun sigue concentrado con la selección de Corea del Sur, lo que condiciona aún más las opciones ofensivas. O'Neill se mostró ambiguo sobre un posible cambio de sistema para juntar arriba a Kasper Hogh y Camilo Duran. La puerta no está cerrada, pero tampoco hay una declaración firme de giro táctico.

Las bajas seguras siguen siendo las de Alistair Johnston y Callum Osmand, aún fuera por lesión.

Rangers llega con fuerza… y polémica

Al otro lado, Rangers aterriza en el clásico con la inercia del 3-0 copero, pero también con un parte médico que puede alterar sus planes. El delantero Ryan Naderi es seria duda tras el golpe en el tobillo sufrido precisamente en ese duelo ante Celtic, en una acción con Mika Baur.

El club de Ibrox ha ido un paso más allá y ha contactado con el responsable de arbitraje de la Scottish FA, Willie Collum, para pedir explicaciones sobre por qué no hubo un castigo mayor en esa jugada. Un gesto que calienta todavía más el ambiente previo al choque.

Además, un jugador cuyo nombre no ha trascendido es duda para los visitantes, mientras que el lateral izquierdo Tuur Roomens ha vuelto a los entrenamientos tras lesión y podría reaparecer en el momento más caliente del curso.

Todo se condensa en 90 minutos: Celtic juega para silenciar dudas y estirar la ventaja; Rangers, para reabrir la lucha por el título y hundir un poco más al campeón. El parón internacional llegará igual. La cuestión es quién se marchará a él con la sensación de haber cambiado el rumbo de la temporada.