Mundial 2026: ¿Han afectado los cambios al final de la fase de grupos?
Con ocho selecciones ya sin opciones tras dos jornadas, la tensión en esta primera fase parece haberse reducido. Con 32 de 48 equipos avanzando a octavos, es más fácil clasificarse que quedar eliminado, y eso se siente en el ambiente.
Dos novedades importantes están causando debate. Primero, el Mundial usa por primera vez los resultados directos (head-to-head) para desempatar, dejando atrás la diferencia de goles como criterio principal. Segundo, vuelve una tabla de terceros puestos, como en 1994, donde los mejores ocho terceros avanzan a la siguiente ronda.
Este método permite que un equipo gane su grupo o quede fuera con solo dos partidos. Por ejemplo, Argentina tiene seis puntos y es líder indiscutible del Grupo J tras ganar a Austria y Argelia, ambos con tres puntos. Jordan, sin sumar, ya está eliminado. Si se usara diferencia de goles primero, todos tendrían algo en juego en la última jornada.
¿Qué impacto tendrá esto en los últimos partidos de grupo?
Equipos sin nada que pelear podrían reservar jugadores en su último encuentro. Argentina, por ejemplo, podría darle descanso a Messi, quien cumple 39 años esta semana y ya lleva cinco goles. Pero Messi también aspira a ser el máximo goleador.
En torneos previos, cuando equipos aseguraron el pase antes de la última fecha, se han visto rotaciones masivas que cambiaron resultados y beneficiaron a terceros lugares. En Euro 2024, Portugal ganó sus dos primeros encuentros y luego perdió ante Georgia, que se clasificó en tercer lugar mientras Hungría quedaba fuera.
En este Mundial, Curazao y Costa de Marfil han perdido contra Alemania, que podría presentarse con un once alternativo frente a Ecuador, que necesita ganar para pasar. Esto genera dudas sobre la justicia para equipos que luchan por esos puestos de terceros.
Ventajas para los que juegan más tarde
La tabla de terceros hace que el cierre de grupos dure cinco días. Así, escuadras como Escocia, que juega contra Brasil el miércoles, no sabrán qué resultado necesitan para avanzar. Otros que jueguen el sábado o domingo sí tendrán esa información, lo que puede condicionar sus estrategias.
Escocia, con tres puntos y diferencia cero, asegura al menos un tercer puesto pero una derrota amplia podría dejarlos fuera. Tras su partido, podrían esperar hasta el domingo para conocer si clasifican. Además, apenas habrá descanso antes de octavos; podrían enfrentar a Alemania en Boston solo 40 horas después de terminar la fase de grupos.
Riesgos de partidos con resultados pactados
El recuerdo del "Desastre de Gijón" en 1982 aún pesa. Entonces, Alemania Occidental y Austria jugaron sabiendo que un triunfo estrecho beneficiaba a ambos y eliminaba a Argelia. Desde entonces, FIFA ordenó que los últimos partidos de grupo se disputen simultáneamente para evitar estos escenarios, pero la tabla de terceros complica esto.
En este Mundial, el último partido de Grupo J enfrenta a Argelia y Austria, ambos con tres puntos, y un empate podría clasificarlos a ambos. Algo similar sucede en el Grupo D, donde Australia y Paraguay pueden buscar un empate beneficioso.
¿Hay esperanza para los equipos aún en disputa?
Escocia, aunque en desventaja por el horario y la tabla, aún controla su destino con un resultado positivo frente a Brasil. México, con un punto, necesita vencer a República Checa para seguir soñando. Marruecos y Países Bajos, con cuatro unidades, tienen asegurado el pase pero podrían luchar por ser primeros en sus grupos.
Esta edición del Mundial presenta situaciones inéditas que pueden afectar la competencia y la emoción hasta el final. Nos queda ver cómo responderán los equipos y si estas reglas nuevas serán parte de futuros torneos.






